Un equipo de patinaje pasa por los anillos olímpicos durante una sesión de entrenamiento en preparación para los Juegos Olímpicos de Invierno Vancouver 2010, el 11 de febrero de 2010.

© 2010 Reuters

(Nueva York) - El Movimiento Olímpico necesita con urgencia centrarse en la reforma de los derechos humanos, Human Rights Watch señaló hoy con motivo de la inauguración en Vancouver de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2010.

Un legado desagradable de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 es el encarcelamiento continuo en China de quienes que se manifestaron en contra de los desalojos forzosos o exigieron mejoras de los derechos humanos en este país.  Los próximos Juegos de Invierno están programados a tener lugar en la ciudad rusa de Sochi, donde los preparativos olímpicos ya han generado preocupaciones sobre posibles violaciones a los derechos vinculadas a estos preparativos, señaló Human Rights Watch.

Debido a los asesinatos de defensores de derechos humanos y periodistas ocurridos en Rusia durante 2009, a Human Rights Watch le preocupa especialmente las posibles violaciones de derechos con antelación a los Juegos de Invierno de 2014. Human Rights Watch también publicó un informe reciente documentando miles de ejecuciones extrajudiciales en Río de Janeiro, sede de los Juegos de Verano de 2016.

"La conclusión es que el éxito de los Juegos Olímpicos no puede tener lugar en un entorno donde están ocurriendo graves violaciones a los derechos humanos", dijo Minky Worden, directora de medios de comunicación de Human Rights Watch. "El Comité Olímpico Internacional y los corporativos patrocinadores tienen una clara responsabilidad de anticipar y abordar los derechos humanos relacionados con los Juegos Olímpicos".

En 2007 y 2008, Human Rights Watch documentó extensivamente las violaciones a los derechos humanos vinculadas con la celebración en China de los Juegos de Pekín 2008, que incluyeron desalojos forzosos, abusos contra los trabajadores migrantes, censura de los medios de comunicación y represión de la sociedad civil. A pesar de las promesas del Gobierno chino al Comité Olímpico Internacional de que los Juegos ayudarían a mejorar el respecto a los derechos, estos Juegos Olímpicos llevaron a un deterioro general de los derechos humanos en China.

Considerando las violaciones de los derechos generadas por China con la celebración de los Juegos Olímpicos de 2008, así como la preocupación por las posibles violaciones a los derechos por parte de los próximos países anfitriones, entre los que se incluye a Rusia, Human Rights Watch presentó una propuesta de reforma de derechos y de supervisión al Comité Olímpico Internacional. Human Rights Watch presentó esta propuesta en el Congreso Olímpico de Copenhague en octubre de 2009.

Human Rights Watch ha señalado preocupaciones particulares en relación con los próximos Juegos de Sochi, en cartas al Comité Olímpico Internacional, que incluyen:

 "La Carta Olímpica describe el Olimpismo como un movimiento basado en el 'respeto de los principios éticos fundamentales universales'", dijo Worden. "El Comité Olímpico Internacional debe asegurarse de que los futuros países anfitriones no violen la Carta Olímpica al permitir que ocurran abusos de derechos durante los preparativos de los Juegos".