(Moscú) - Autoridades federales de Rusia y Chechenia deben poner fin inmediatamente al incendio de casas y otras prácticas de castigo colectivo contra familias de presuntos insurgentes en Chechenia, y asegurar una verdadera rendición de cuentas por parte de los autores de violaciones a los derechos humanos en la región, dijo Human Rights Watch en un informe publicado hoy.

El informe de 54 páginas, "‘What Your Children Do Will Touch Upon You': Punitive House-Burning in Chechnya" (Lo que sus hijos hagan repercutirá en usted: Quema punitiva de casas en Chechenia), documenta un patrón de incendios de casas por las fuerzas de seguridad para castigar a las familias por las supuestas acciones de sus familiares.

"Rusia ha manifestado que su ‘operación de lucha contra el terrorismo’ en Chechenia ha terminado, pero las violaciones de los derechos humanos no lo han hecho ", dijo Tanya Lokshina, directora adjunta de la oficina en Rusia de Human Rights Watch. "Quemar las casas de personas por los supuestos pecados de sus familias es una táctica penal, y no hay razón por la que el Gobierno no pueda poner fin a la misma y hacer rendir cuentas a los responsables".

En 2008, altos funcionarios de Chechenia, incluido el presidente Ramzan Kadyrov, hicieron declaraciones públicas indicando que las familias de los insurgentes deben esperar a ser sancionadas a menos que convenzan a sus familiares para que se entreguen. Los insurgentes también han utilizado una variedad de tácticas violentas, incluida la quema de casas, en contra de miembros y partidarios de las autoridades chechenas pro-Moscú.

"El uso de tácticas ilegales y terribles por los combatientes rebeldes no justifica el uso de tácticas similares por parte de las fuerzas del Gobierno que luchan contra la insurgencia", dijo Lokshina.

El informe de Human Rights Watch documenta 13 de 26 de los casos conocidos de quema punitiva de casas entre junio de 2008 y junio de 2009 que se puede atribuir al personal checheno encargado de aplicar la ley en ocho distritos de Chechenia. El caso conocido más reciente tuvo lugar el 18 de junio. El Memorial Human Rights Center (Centro Memorial de Derechos Humanos), una organización rusa líder de derechos humanos que trabaja en el norte del Cáucaso, informó que alrededor de las 5 horas miembros no identificados de instituciones encargadas de aplicar la ley quemaron dos casas pertenecientes a los padres ancianos de un presunto insurgente en la aldea de Engel-Yurt, distrito de Gudermes.

Los incendios punitivos de las casas detalladas en el informe de Human Rights Watch se llevaron a cabo generalmente en la noche, cuando personal encargado de hacer cumplir la ley -a menudo enmascarado– arribaba en varios coches, entrando por el patio y obligando a los residentes a salir de su casa. Los atacantes impidieron a los residentes acercarse a su hogar, tratándolos mal y en algunos casos deteniéndolos a punta de pistola. Los asaltantes entonces incendiaron las casas metódicamente y sin prisas y permanecieron hasta una hora después viendo la propagación del incendio, para asegurarse de que los residentes o sus vecinos no trataran apagarlo antes de que se extendiera lo suficiente.

A las víctimas de los incendios de casas por lo general se les dijo en términos claros que quejarse ante las autoridades conduciría a una mayor repercusión. En consecuencia, las víctimas presentaron denuncias oficiales en tan sólo tres de los casos conocidos por Human Rights Watch. En otros tres casos, las víctimas permitieron a la organización Memorial llevar sus casos ante las autoridades. Al momento de escribir el presente documento no se ha abierto ninguna causa penal sobre las denuncias de incendios de casas en Chechenia por las autoridades policiales.

El Gobierno ruso ha fracasado abrumadoramente en investigar y pedir cuentas a los autores de violaciones de los derechos humanos durante una década de guerra y contrainsurgencia en Chechenia. Un funcionario del Gobierno checheno dijo a Human Rights Watch que este fracaso ha contribuido a crear en Chechenia la aceptación de la impunidad como norma.

"La impunidad de los ataques a los derechos humanos en Chechenia son una perversión de la justicia y no debe tolerarse", dijo Lokshina. "Los responsables deben rendir cuentas".

En más de 100 sentencias a la fecha, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha encontrado a Rusia responsable de graves violaciones a los derechos humanos en Chechenia. Human Rights Watch pidió al Gobierno ruso a garantizar que las sentencias en estos casos se apliquen eficazmente.

"La aplicación total de las sentencias del Tribunal Europeo es una de las mejores maneras de poner fin a la impunidad en Chechenia", dijo Lokshina. "En un clima de rendición de cuentas, es difícil imaginar que crímenes como incendios punitivos de casas tengan lugar".