(Nueva York) - El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas no está cumpliendo con sus promesas de poner fin a la violación en la guerra, dijo hoy Human Rights Watch. El Consejo debe crear de inmediato un coordinador de alto nivel para realizar esfuerzos de prevención y sanción de la violencia sexual en tiempos de conflicto, dijo la organización.

El 19 de junio de 2008, el Consejo de Seguridad aprobó la histórica resolución 1820, que enumera las obligaciones concretas de los distintos países y entidades de las Naciones Unidas para prevenir y sancionar la violencia sexual cuando es utilizada como arma de guerra. Sin embargo, en muchos lugares ese tipo de violencia continúa o ha empeorado, y el Consejo de Seguridad no ha hecho uso de sus poderes para detenerla. La resolución incluyó compromisos explícitos para enjuiciar los abusos sexuales cometidos por las fuerzas de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas y para obligar a las fuerzas de mantenimiento de la paz a dar prioridad a la protección de las mujeres y las niñas, pero con poco efecto.

"El Consejo de Seguridad ha dicho mucho pero no ha actuado cuando se ha tratado de proteger a las mujeres en las zonas de guerra", dijo Marianne Mollmann, defensora de los derechos de las mujeres en Human Rights Watch. "Incluso después de la visita de mayo realizada por los miembros del Consejo al Congo – país que actualmente tiene el peor historial de violación en guerra - todo se encuentra como de costumbre".

El Consejo de Seguridad discutirá la protección de los civiles el 26 de junio, y la violencia sexual en conflicto el 17 de julio. Human Rights Watch y otros grupos han expresado su esperanza de que estos debates acerquen al Consejo hacia la creación de un puesto de alto nivel para abordar los derechos humanos y las necesidades de las mujeres en los conflictos armados.

La resolución de 2008 sobre la violencia sexual siguió a un conjunto más amplio de compromisos sobre la mujer en el conflicto, convertido en la resolución 1325 del Consejo de Seguridad en 2000, incluyendo una petición para incluir a las mujeres en los procesos de paz y en las negociaciones. Un estudio reciente realizado por el UNIFEM, el Fondo de las Naciones Unidas para las Mujeres, muestra muy poca o ninguna acción sobre estas cuestiones. Muchos gobiernos y representantes de grupos privados han dicho que la falta de un vocero de alto nivel sobre la mujer en los conflictos armados en la Secretaría de Naciones Unidas es una de las principales razones de estos fracasos.

"La ONU necesita un coordinador sobre la cuestión de la mujer y los conflictos armados, a un nivel que manifieste rendición de cuentas y compromiso - un representante especial o enviado del Secretario General", dijo Mollmann. "Ha crecido el impulso para un nombramiento de este tipo, pero es necesario que suceda ahora".