(Washington, DC) - El decreto del presidente Barack Obama que pone fin a las restricciones de viajes y envío de remesas de los cubano-estadounidenses a Cuba representa una importante ruptura con una política ineficaz e injusta, pero el gobierno de Estados Unidos debe tomar medidas adicionales para adoptar una nueva postura frente a Cuba, señaló hoy Human Rights Watch.

El Congreso debe ampliar rápidamente el derecho a viajar a Cuba a todos los estadounidenses, dijo Human Rights Watch. Al mismo tiempo, el gobierno de Obama debe trabajar con aliados en Europa y América Latina para elaborar una estrategia multilateral y dirigida a ciertos aspectos específicos para abordar las violaciones de derechos humanos por el gobierno cubano.

"Si el presidente Obama tiene la genuina intención de impulsar un cambio en Cuba, este decreto debe formar parte de una estrategia más amplia de apartarse de la postura unilateral estadounidense hacia el gobierno de Cuba", expresó José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch. "Estados Unidos sólo podrá eliminar gradualmente la maquinaria represiva de Castro si trabaja en colaboración con sus aliados en América Latina y Europa".

El 13 de abril, Obama emitió un decreto para eliminar todas las restricciones de viajes y envío de remesas de los cubano-estadounidenses hacia Cuba. Anteriormente, el gobierno estadounidense sólo permitía que los cubano-estadounidenses visitaran la isla una vez al año y limitaba la ayuda que podían enviar a sus familiares a US$ 75 por mes.

Una ley presentada ante el Congreso en febrero de 2009, denominada Ley de Libertad para Viajar a Cuba (Freedom to Travel to Cuba Act), ampliaría a todos los estadounidenses el derecho a viajar a Cuba. Cuba es el único país del mundo sobre el cual el gobierno de Estados Unidos ha impuesto restricciones de viaje para sus ciudadanos.

"Las restricciones no sólo causan un profundo sufrimiento y violan los derechos de las familias cubano-estadounidenses, sino que además no impulsaron ningún cambio en Cuba", señaló Vivanco. "El Congreso debe aprovechar esta oportunidad para conceder a todos los estadounidenses el derecho a viajar a Cuba".

Un informe de Human Rights Watch, "Familias Deshechas", documentó el costo humano de las restricciones para viajar que impuso Estados Unidos a cubano-estadounidenses y determinó que estas restricciones vulneraban el derecho a la libertad de circulación reconocido internacionalmente, así como la prohibición internacional contra la separación involuntaria de las familias.

Obama se reunirá con otros líderes latinoamericanos en la V Cumbre de las Américas entre el 17 y el 19 de abril en Trinidad y Tobago, durante la cual varios países se han comprometido a tratar el tema de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. Cuba, que fue expulsada de la Organización de los Estados Americanos en 1962, no fue invitada a participar en la cumbre.

"Durante décadas, la postura de Estados Unidos frente a Cuba ha aislado más a Estados Unidos que al gobierno cubano", señaló Vivanco. "Si el presidente Obama quiere distanciarse de esta ineficaz política y forjar nuevas alianzas, la Cumbre de las Américas es el ámbito ideal para comenzar".