(Nueva York) - El nuevo primer ministro de Malasia, Najib Abdul Razak, debe dar seguimiento a su sorpresiva liberación de 13 detenidos actuando rápidamente para derogar la ley de seguridad interna, dijo hoy Human Rights Watch.

El 3 de abril de 2009, en su primer día en el cargo, el primer ministro Najib ordenó la liberación de 13 detenidos y prometió que el gobierno revisaría la Ley de Seguridad Interna (ISA por sus siglas en inglés) bajo la cual estos individuos fueron detenidos. La ISA permite la detención indefinida sin cargos ni juicio. El 5 de abril, los 13 detenidos fueron liberados, entre ellos ocho sospechosos de terrorismo, tres presuntos falsificadores, y dos dirigentes de la Fuerza de Acción por los Derechos Hindúes (Hindraf). Entre ellos tres extranjeros han sido deportados, mientras que los 10 malasios siguen bajo supervisión policiaca.

"La liberación de los 13 detenidos es una sorpresa del primer ministro Najib bien recibida, quien había apoyado durante mucho tiempo la Ley de Seguridad Interna", dijo Brad Adams, director de Asia para Human Rights Watch. "Esperamos que su promesa de revisar la ley sea genuina y que se dé cuenta que esta ley es una plaga tanto para el sistema de justicia de Malasia como para la reputación del país".

La detención de los miembros del Hindraf ejemplifica el mal uso que por largo tiempo el gobierno ha hecho de la ISA. La liberación de los dos líderes del Hindraf, V. Ganabatirau y R. Kengadharan, deja a tres miembros del Hindraf bajo detención de la ISA durante más de 15 meses por su participación para organizar una manifestación masiva, el 25 de noviembre del 2007, como protesta por la discriminación educativa y económica contra indios malasios.

El Hindraf llevó a cabo la manifestación a pesar de que la policía le había negado el permiso. Los cinco miembros del Hindraf han sido acusados de amenazar la seguridad nacional mediante la "perturbación de la armonía" de los malayos, los chinos, y las comunidades indígenas de Malasia. El inspector general de policía Tan Sri Musa Hassan declaró públicamente, sin aportar evidencias, que los cinco detenidos "claramente tienen vínculos con organizaciones terroristas internacionales y participan en actividades que incitan al odio racial".

"El gobierno impuso la ISA en vez de presentar cargos en contra de los activistas del Hindraf por ofensas criminales creíbles", dijo Adams. "Otros todavía siguen detenidos. Si el gobierno no puede presentar cargos con prontitud y brindarles un juicio justo, debe ponerlos en libertad".

También en su primer día en el cargo, el primer ministro Najib levantó la prohibición de dos periódicos del partido opositor, Suara Keadilan, publicado por el Partido Keadilan Rakyats (PKR), y Harakah, publicado por Parti Islam Se-Malasia (PAS). La prohibición se había impuesto el 23 de marzo de 2009, y fue ampliamente vista como un intento para limitar que los partidos de oposición logren transmitir sus mensajes a los votantes antes de las elecciones del 7 de abril. Bajo la Ley de Medios Impresos y Publicaciones de 1984, es obligatorio para todos los periódicos renovar su licencia de manera anual. El Ministerio de Asuntos Interiores puede restringir o prohibir una publicación bajo varios motivos vagamente definidos, pero no existe ningún recurso legal disponible como el del poder discrecional del ministro para conceder, revocar, o suspender las licencias, el cual es "absoluto" y no está sujeto a revisión judicial.

Human Rights Watch dijo que el levantamiento de la prohibición es un paso importante y pidió una revisión de la ley de medios impresos y publicaciones para asegurar que la ley es compatible con el derecho a la libertad de expresión.

El gobierno también sigue utilizando el delito de difamación y otras leyes que socavan a los opositores políticos y a los críticos del gobierno. Raja Petra Kamaruddin, fundador y editor del Malaysia Today, el sitio web más popular de Malasia, fue detenido bajo la ISA por degradar al islam. Fue liberado por razones de procedimiento el 7 de octubre de 2008. El gobierno está apelando el fallo. También ha sido acusado penalmente de sedición bajo la Ley de Sedición de 1948 y del delito de difamación bajo el Código Penal por difamar a un líder del gobierno, cargos que Human Rights Watch considera políticamente motivados.

El opositor parlamentario y presidente del Partido de Acción Democrática (DAP por sus siglas en inglés) Karpal Singh había sido acusado bajo la Ley de Sedición por los comentarios que hizo en relación a los cambios políticos en Perak, uno de los 13 estados de Malasia. Y el líder de la oposición Anwar Ibrahim enfrenta actualmente un juicio por cargos de sodomía por motivos políticos.

"Si el primer ministro Najib quiere aclamarse como reformador, debe derogar aquellas leyes que permiten al gobierno censurar a los medios de comunicación o participar en trucos sucios utilizados anteriormente en contra de los opositores políticos", dijo Adams.

Para mejorar la libertad de expresión en Malasia es también fundamental la derogación de la Ley de Policía de 1967, que requiere que las reuniones públicas de tres o más personas cuenten con el permiso de la policía. Tan sólo en 2008, la ley fue utilizada para frenar manifestaciones pacíficas de apoyo a la derogación de la ISA y para limitar los mítines electorales de los partidos de la oposición.

"La libertad de expresión y de reunión pacífica son las bases fundamentales para una sociedad que respeta los derechos", dijo Adams. "Hasta que el gobierno de Malasia deje de crear normas jurídicas para atacar a sus oponentes políticos, no podrá pretender ser un Estado democrático moderno".