(Nueva York)- El Consejo Shura de Arabia Saudita debe asegurar que las propuestas protecciones laborales para los trabajadores domésticos se adhieran a las normas internacionales así como recomendar su pronta promulgación, dijo hoy Human Rights Watch. El Consejo Shura tiene previsto debatir el proyecto de anexo a la legislación laboral la próxima semana y efectuar recomendaciones al gabinete saudita, quien podría convertir el proyecto en ley.

La actual legislación laboral de Arabia Saudita excluye a los trabajadores domésticos, negándoles derechos concedidos a otros trabajadores, tales como un día de descanso a la semana, límites a las horas de trabajo y pago de horas extras. El reporte de 2008 de Human Rights Watch “Como si no fuera un humano: Abusos contra trabajadores domésticos asiáticos en Arabia Saudita", documenta cómo los trabajadores domésticos a menudo trabajaron 18 horas al día, siete días a la semana, y tuvieron poco poder para cobrar los salarios adeudados en disputas laborales.

"El gobierno saudita tiene la oportunidad de mejorar las condiciones de los trabajadores domésticos de manera dramática y de servir como modelo para la región”, dijo Nisha Varia, directora adjunta de la división Derechos de la Mujer en Human Rights Watch. "Se deben adoptar estas reformas rápidamente para evitar futuros casos de abusos”.

El Consejo Shura es un organismo consultativo que debate proyectos de ley presentados por el gabinete, y una vez que han sido aprobados, el proyecto de ley es regresado al gabinete, el cual puede hacer cambios adicionales y promulgarlo en ley.

Aproximadamente 1.5 millones de mujeres de Indonesia, Sri Lanka, las Filipinas y otros países están empleadas en Arabia Saudita como trabajadoras domésticas. Autoridades sauditas y las misiones extranjeras de los países de origen de los trabajadores domésticos reciben miles de denuncias de abuso o explotación laboral cada año. Excesiva carga de trabajo y salarios no pagados, durante períodos que van desde unos pocos meses hasta 10 años, se encuentran entre las denuncias más comunes.

Probablemente muchos casos más no son denunciados, debido al aislamiento de los trabajadores domésticos en las casas privadas, la capacidad de los empleadores para que los trabajadores sean deportados sumariamente, y la falta de información que los migrantes tienen acerca de sus derechos.

"El Consejo del Shura debe asegurar que las reformas propuestas proporcionen a los trabajadores domésticos los mismos derechos concedidos a otros trabajadores bajo la legislación laboral", afirmó Varia. "Trabajar en casas privadas no implica la pérdida de las protecciones básicas, y el garantizar estos derechos por ley puede ser especialmente importante ya que estos trabajadores laboran fuera de la vista pública".

Los derechos de los trabajadores domésticos son comprometidos aun más por el sistema restrictivo kafala (patrocinio), que vincula las visas de los trabajadores migrantes a sus empleadores, y habilita a los empleadores a negar a los trabajadores la capacidad de cambiar de empleo o salir del país. Human Rights Watch entrevistó a docenas de trabajadores domésticos que dijeron que sus empleadores los obligaron a trabajar contra su voluntad durante meses o años. En otros casos, los trabajadores domésticos enfrentan confinamiento obligado en el hogar, o abuso físico y sexual.

"Las reformas completas por parte del gobierno saudita debieron hacerse hace mucho tiempo", dijo Varia. "Extender la legislación laboral es el primer paso importante que el gobierno saudita debe tomar para combatir la explotación laboral y la violencia contra trabajadores domésticos”.