Human Rights Watch ha dicho hoy que la condena de Umida Niazova, una defensora uzbeca de los derechos humanos, debería obligar a la Unión Europea a hacer de la liberación de los defensores de derechos una condición previa necesaria para cualquier disminución de las sanciones contra Uzbekistán. Niazova es la traductora de la delegación de Human Rights Watch en Tashkent.

El 1 de mayo Niazova ha sido condenada por el Tribunal de distrito de Sergeli en Tashkent a siete años de prisión, con acusaciones basadas en motivaciones políticas. Se le ha declarado culpable de cruzar ilegalmente la frontera, de contrabando y de repartir información causando desorden público con el apoyo económico de gobiernos extranjeros (artículos 223, apartado 1; 246, apartado 1 y 244/1, apartado 3 v del Código Penal uzbeco).

“Las autoridades uzbecas están castigando a Umida Niazova porque ha trabajado para asociaciones que dejan al descubierto los abusos de derechos humanos y quieren enviar un mensaje escalofriante a otros como ella,” ha dicho Holly Cartner, directora de Human Rights Watch en Europa y Asia Central. “Uzbekistán debe liberar de inmediato a Niazova y a al menos otros 14 activistas de derechos humanos injustamente arrestados.”

Human Rights Watch ha pedido también a otros colaboradores clave de Uzbekistán, incluyendo a Rusia, que utilicen su influencia con el gobierno uzbeco para exigir la liberación de los defensores encarcelados.

Un representante de Human Rights Watch que ha seguido el juicio ha afirmado que en la vista judicial del 1 de mayo Niazova le ha dicho al tribunal que ella ha trabajado durante 10 años en derechos humanos y que era normal criticar a las autoridades.

“Esta es la idea de una democracia.” le ha dicho Niazova al tribunal. “Si queremos desarrollar la sociedad civil, la crítica a las autoridades debe estar permitida.”

Niazova ha expresado también su esperanza de que el veredicto sea leve porque su hijo de dos años de edad acaba de empezar a hablar. Niazova ha estado tranquila al escuchar la condena.

La familia de Niazova fue autorizada a estar presente en la sala de justicia, pero se denegó la entrada a representantes de las embajadas de Alemania y de EE.UU.

“Ya hay un alemán presente”, dijo el juez Nizam Rustamov, refiriéndose al representante de Human Rights Watch, que es ciudadano alemán.

Antes de su detención, Niazova era colaboradora habitual de Radio Free Europe/Radio Liberty y de otras agencias de noticias. También ha trabajado con organizaciones no gubernamentales como Freedom House e Internews.

Niazova es una de los 15 defensores de los derechos humanos encarcelados por las autoridades uzbecas bajo acusaciones de carácter político como parte de la brutal represión de la sociedad civil desencadenada en el período posterior a la masacre en Andijan en mayo de 2005, en la que las fuerzas de seguridad mataron a cientos de personas mientras huían de una manifestación, la mayoría de éstos desarmados.

Las sanciones sobre Uzbekistán de la UE, – impuestas desde noviembre de 2005 en respuesta al rechazo del gobierno uzbeco de permitir una investigación internacional e independiente sobre la masacre – se van a revisar el 14 de mayo en una reunión del Consejo de Asuntos Generales y Relaciones Externas de la UE. Uno de los criterios de valoración para reconsiderar las sanciones es la “disposición a adherirse a los principios de respeto a los derechos humanos, al imperio de la ley y a las libertades fundamentales.” Sin embargo, la Unión Europea nunca ha hecho de la liberación de los defensores de los derechos humanos una condición para disminuir las sanciones; en lugar de ello ha preferido centrarse en establecer un “diálogo estructurado sobre derechos humanos” con el gobierno uzbeco.

Liderada por la presidencia alemana, la Unión Europea tampoco ha hecho declaraciones públicas sobre Niazova o sobre otros defensores de los derechos humanos que han sido encarcelados, ni ha exigido su liberación.

“La condena de Niazova es ante todo una afrenta pública para el gobierno uzbeco, pero es también una afrenta pública para la UE” ha afirmado Cartner. “En este momento la UE debe dejar totalmente en claro que no se va a pensar en disminuir ninguna sanción hasta que Niazova y los otros 14 defensores encarcelados sean puestos en libertad.”

Otros defensores uzbecos de los derechos humanos que han sido encarcelados son: Gulbahor Turaeva, Saidjahon Zainabitdinov, Mutabar Tojibaeva, Nosim Isakov, Norboi Kholjigitov, Abdusattor Irzaev, Habibulla Okpulatov, Azam Formonov, Alisher Karamatov, Mamarajab Nazarov, Dilmurad Mukhiddinov, Rasul Khudainasarov, Bobumurod Mavlanov, y Ulugbek Kattabekov.

Para ver las fotografías e historias de los defensores que se acaban de citar, incluyendo las acusaciones contra ellos, acceda por favor a la Uzbek Human Rights Defender Facebook.