El voto del congreso nicaragüense que hoy eliminó toda excepción a la penalización general del aborto constituye una amenaza directa a los derechos humanos, declaró Human Rights Watch. El nuevo código penalizará el aborto incluso cuando esta operación se practique para salvar la vida de la mujer embarazada, o cuando el embarazo sea el resultado de una violación o incesto.

“El nuevo código atenta no solamente contra los derechos humanos más básicos, sino contra elementales consideraciones de humanidad,” dijo José Miguel Vivanco, director de la división de las Américas de Human Rights Watch. “En Human Rights Watch, sabemos por experiencia lo que generalmente supone un embarazo impuesto por violación o un aborto inseguro: miseria, desesperación, y hasta la muerte de la mujer embarazada.”

La reforma ha sido criticada por instituciones internacionales, incluyendo entidades de las Naciones Unidas, por haberse llevado a cabo en un ambiente politizado ya que se hizo en vísperas de las elecciones presidenciales nicaragüenses, planificadas para el 5 de noviembre.

“Las mujeres no deben ir a la cárcel por tener abortos, es así de simple, menos aún deben ser expuestas a un peligro de muerte si sufren complicaciones de embarazo ”, dijo Vivanco. “Pero en vez de proteger los derechos de los ciudadanos que representan, los partidos políticos han utilizado los cuerpos de las mujeres como campo de batalla para las elecciones.”