El estado mexicano de Guerrero debe asegurarse de que todos los niños tienen pleno acceso a la educación primaria. El año escolar empieza este mes en todo México.

Human Rights Watch ha recibido informes fiables que indican que niños de varias comunidades indígenas de la región de La Montaña en Guerrero no han podido asistir a la escuela primaria debido a la ausencia de maestros en sus lugares de residencia.

“Guerrero tiene que hacer todo lo que pueda para que todos los niños del estado dispongan de maestros”, señaló José Miguel Vivanco, Director Ejecutivo de la División de las Américas de Human Rights Watch. “Cuando una comunidad carece de maestros, se niega a sus niños el derecho fundamental a la educación y sus vidas se ven con frecuencia condenadas a la pobreza y la marginación”, agrego.

Durante el pasado año escolar, Human Rights Watch entrevistó a padres y líderes locales de 13 comunidades mixtecas del municipio de Metlatonoc, Guerrero, quienes informaron de que no había maestros de primaria en sus lugares de residencia. Cada una de estas comunidades dijo tener una veintena o más de niños en edad de asistir a la escuela primaria, suficientes para que contaran con una escuela, de acuerdo con las normas que rigen la educación primaria en México. La escuela en funcionamiento más cercana para la mayoría de ellos estaba al menos a una hora de distancia.

Los representantes de varias de estas comunidades informaron de que habían solicitado formalmente que el estado suministrara maestros para su comunidad. Dijeron que sus solicitudes habían sido rechazadas o ignoradas. En varias comunidades, el gobierno estatal había asignado maestros, pero éstos habían abandonado sus puestos y no habían sido reemplazados. En la mayor parte de estas comunidades, los niños nunca han asistido a la escuela. Como consecuencia, son analfabetos y tienen un dominio muy escaso del idioma español.

Las 13 comunidades eran Agua Azul, Arroyo Olor, Barranca Ocotera, El Ciruelo, Colonia Nuevo Jerusalén, Costa Rica, Cuesta Bajes, Itia-Tio, Loma Canoa, Peña Colorado, Peña de Venado, Piedra Negra y Rancho de los Hilario. (Los funcionarios estatales de educación informaron a Human Rights Watch que dos de estas comunidades contaban de hecho con maestros; sin embargo, en una de ellas, Loma Canoa, un solo maestro era responsable de 95 alumnos, y en la otra, Costa Rica, un solo maestro era responsable de 51 alumnos.)

De acuerdo con el derecho internacional y mexicano, todos los niños de Guerrero tienen derecho a una educación. El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (que ha ratificado México) y la constitución mexicana establecen que la educación primaria debe ser obligatoria y gratuita para todos. México ha delegado la responsabilidad de administrar la educación primaria a los gobiernos estatales.

Human Rights Watch también entrevistó a maestros de otras 12 comunidades de La Montaña que dijeron que sus escuelas no tenían suficientes maestros para atender adecuadamente al número de alumnos matriculados. Como resultado, cada maestro tenía que hacerse cargo de más de 40 alumnos en la mitad de las escuelas, y de más de 30 en la otra mitad. En varias escuelas, los maestros tuvieron que enseñar simultáneamente los seis grados—un sistema que, según maestros y alumnos, dificultaba sumamente el progreso académico significativo.

Una niña de 16 años de la comunidad de Costa Rica describió su experiencia en una escuela con más de 50 alumnos y un solo maestro: “No podemos aprender mucho, ya que el maestro siempre está ocupado con otros estudiantes”.

El director de la escuela de Cochoapa El Grande, cuyos maestros tienen que ocuparse de más de 30 alumnos cada uno, dijo a Human Rights Watch: “Un maestro se pasa todo el tiempo asegurándose de que los niños no pelean. Muchos de los estudiantes se gradúan sabiendo muy poco español. Pueden leer, pero no bien”.

Los funcionarios de la Secretaría de Educación de Guerrero han manifestado su compromiso de garantizar que todos los niños del estado tengan acceso a la educación primaria. Sin embargo, también han mencionado varios de los obstáculos a los que se enfrentan, entre ellos la dificultad de sancionar a los maestros que abandonan sus puestos en comunidades remotas.

Human Rights Watch instó al Gobernador Juárez Cisneros a que se asegure de que todas las comunidades de La Montaña, así como del resto del estado, cuentan con pleno acceso a la educación primaria. El gobernador debería intentar ofrecer a la Secretaría de Educación los recursos y el apoyo político necesarios para superar cualquier obstáculo que le impida actualmente cumplir con su obligación de suministrar maestros a estos niños.