(Bruselas) - Con la adopción de una versión revisada de la Posición Común sobre la Corte Penal Internacional (CPI), la Unión Europea (UE) ha reforzado su apoyo a la justicia internacional.
 

La Posición Común es el instrumento legal de obligado cumplimiento de la Política Exterior y de Seguridad Común de la UE. En ella se expresa la voluntad de todos los Estados Miembros de la UE de respaldar la CPI y cooperar para aumentar su eficacia. El respaldo de la UE a la justicia internacional coincide con la toma de posesión de hoy del Fiscal de la CPI, en un momento en que el gobierno de Bush está aumentando sus esfuerzos por eximir a los ciudadanos estadounidenses de la jurisdicción de la corte.

"El compromiso de la Unión Europea de adoptar un papel más activo contribuirá a salvaguardar la CPI al inicio de su tarea fundamental," dijo Lotte Leicht, directora de la oficina de Bruselas de Human Rights Watch. "La nueva Posición Común de la UE es una elocuente réplica a la presión de los Estados Unidos sobre países más débiles."

Con la entrada en vigor del tratado de la CPI hace un año, la UE resolvió adoptar una Posición Común para responder a los nuevos desafíos que planteaba la Corte. Ahora que han sido nombrados los 18 magistrados y el Fiscal de la CPI, la UE ha decidido adoptar medidas para reforzar su cooperación efectiva con el tribunal. Al mismo tiempo, la UE está respondiendo a los recientes esfuerzos del gobierno de Bush para debilitar a la corte.

En la nueva Posición Común se incluye una referencia a los acuerdos bilaterales de inmunidad propuestos por los Estados Unidos y se pide a los terceros países que tengan en cuenta las Conclusiones adoptadas por el Consejo de la UE el 30 de septiembre de 2002, cuando entablen negociaciones con los Estados Unidos. Los futuros miembros y los candidatos a ingresar en la UE también se adhirieron a la nueva Posición Común.

Recientemente, los Estados Unidos ha ejercido una fuerte presión sobre estos países, así como sobre los países que aspiran a ingresar en la UE, notablemente de los Balcanes. Sin embargo, Eslovenia ha expresado su deseo de cumplir los Principios Rectores de la UE como justificación para no ceder a las presiones de los Estados Unidos. Croacia ha adoptado la misma estrategia.

"Los ejemplos de Eslovenia y Croacia subrayan la importancia del respaldo de la UE, especialmente cuando las presiones proceden de los Estados Unidos," dijo Leicht. "Animamos a los futuros miembros y a los candidatos a ingresar en la UE a que se adhieran a una posición de principios basada en las obligaciones contraídas en los tratados."

Los Estados Unidos ha criticado a la UE por influir en la decisión de los futuros miembros de la UE en relación con la firma de acuerdos bilaterales de inmunidad. Washington está amenazando con retirar su asistencia militar y financiera a los países que no firmen dichos acuerdos.

"La UE, por el contrario, está manteniendo una postura firme al recordar a países que estos acuerdos bilaterales son contrarios al tratado de Roma y que los Estados Miembros no deben adoptar acuerdos que lo debiliten," dijo Leicht.

El 30 de septiembre de 2002, la UE adoptó sus Principios Rectores en los que estipula que la versión original de los acuerdos de inmunidad propuestos por los Estados Unidos sería incompatible con las obligaciones contraídas por los Estados Partes de la CPI.

Hasta la fecha, 90 países han ratificado el Estatuto de Roma, que entró en vigor el 1 de julio de 2002. La CPI es la primera corte internacional permanente que tendrá jurisdicción sobre el genocidio, los crímenes de guerra y los crímenes de lesa humanidad. Sólo intervendrá en la investigación y el enjuiciamiento de dichos crímenes cuando los Estados Partes no tengan la voluntad o la capacidad de hacerlo. La corte fue inaugurada el 11 de marzo de 2003, cuando juraron el cargo los primeros 18 magistrados. La CPI comenzará a funcionar oficialmente hoy, cuando el primer Fiscal Jefe, el argentino Luis Moreno Ocampo, tome posesión del cargo.