(Nueva York) - Human Rights Watch aplaudió hoy la decisión judicial mexicana de proceder a la extradición de Ricardo Miguel Cavallo, un ex oficial militar de Argentina que ha sido acusado de atrocidades cometidas durante la dictadura militar de siete años del país. Si fuera extraditado, Cavallo quedaría bajo la competencia del juez español Baltasar Garzón, conocido por su procesamiento del ex dictador chileno Augusto Pinochet.

Con esta decisión histórica, México se convierte en el primer país de América Latina que aplica el principio de la jurisdicción universal para las violaciones a los derechos humanos, en el contexto de la extradición. "Esto es un avance importante para los derechos humanos en la región," dijo José Miguel Vivanco, director ejecutivo de la división de las Américas de Human Rights Watch. "Este caso es una prueba más de que el procesamiento de Pinochet ha planteado una campaña real en favor del procesamiento penal de graves abusos a los derechos humanos."

La decisión final sobre la petición de extradición reside ahora en el Secretario de Relaciones Exteriores de México, Jorge Castañeda. Aunque el fallo judicial establece una base legal para la extradición, Castañeda tiene que tomar la decisión última de enviar a Cavallo a España. "El Secretario de Relaciones Exteriores ha dicho que México se comprometerá a fortalecer el régimen internacional de derechos humanos," dijo Vivanco. "Ahora tiene la oportunidad de demostrar que va en serio mediante la extradición de Cavallo."

Cavallo es el segundo argentino detenido en el extranjero por crímenes de derechos humanos cometidos en Argentina durante la dictadura militar del país, entre 1976 y 1983. (El primero fue el mayor retirado Jorge Olivera, detenido en Roma el año pasado y puesto en libertad debido a errores cometidos por los tribunales italianos.) Hasta el momento de su detención, vivía en México donde ocupaba el cargo de director del Registro Nacional de Vehículos (Renave).

Según el auto de procesamiento de noviembre de 1999 dictado por el juez español Garzón, Cavallo, conocido por el nombre de Miguel Ángel Cavallo, era un teniente de Fragata destacado en la notoria Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) de Buenos Aires, durante el régimen militar. El auto señala que entre enero de 1977 y octubre de 1978, Cavallo perteneció al sector de operaciones del Grupo de Tareas 3.3.2, un grupo involucrado activamente en el secuestro y tortura de personas consideradas izquierdistas por el ejército. En el auto se cita a Cavallo como uno de los participantes en la tortura de Thelma Jara de Cabezas, y la ejecución de Mónica Jáuregui y Elba Delia Aldaya.

En el informe de 1984 de la comisión de la verdad de Argentina (CONADEP) se citan 8.961 personas desaparecidas durante la dictadura militar, y se señala que esta cifra no es exhaustiva. Aunque en los ochenta se procesó penalmente a algunos oficiales de alto rango por estos abusos, la gran mayoría de los criminales militares fueron protegidos por las leyes de amnistía nacionales, mientras que los indultos decretados por el entonces Presidente Menem en 1989 y 1990 pusieron en libertad a los que habían sido condenados. "La lucha por la justicia en Argentina ha sido constante desde entonces," explicó Vivanco. "Los procesamientos actuales, tanto en Argentina como en el extranjero, han reavivado la esperanza de que se haga justicia."