• Las personas con albinismo en Malaui enfrentan discriminación en el acceso al empleo, la educación y la protección social.
• El temor a la violencia, el estigma y la falta de adaptaciones en el lugar de trabajo menoscaban el acceso a un empleo seguro y digno.
• El gobierno debería reforzar la aplicación de las protecciones de los derechos de las personas con discapacidad y ampliar las oportunidades de empleo inclusivo.
(Nairobi) – Las personas con albinismo en Malaui enfrentan discriminación en el empleo, obstáculos para acceder a la educación y la protección social, y una inseguridad persistente vinculada a mitos perjudiciales y a ataques ocurridos en el pasado, señalaron hoy Human Rights Watch y African Albinism Network en un informe conjunto. El informe se publica en vísperas del Día Internacional de Sensibilización sobre el Albinismo, que se conmemora el 13 de junio de 2026.
El informe de 65 páginas, “‘I Just Want to Work Without Fear’: Discrimination and Violations of the Right to Work for Persons with Albinism in Malawi” (“‘Solo quiero trabajar sin miedo’: discriminación y violaciones del derecho al trabajo de las personas con albinismo en Malaui”), documenta cómo el estigma, la discriminación, el temor a la violencia y la falta de ajustes razonables socavan los derechos de las personas con albinismo al trabajo, la educación, la salud y la seguridad social.
“En Malaui, las personas con albinismo están siendo privadas de un acceso igualitario al empleo debido a la discriminación, el estigma y el miedo,” afirmó Elizabeth Kamundia. “El gobierno ha adoptado importantes medidas legislativas y de política pública, pero sin una implementación efectiva y financiación adecuada, muchas personas con albinismo seguirán enfrentando exclusión, pobreza e inseguridad.”
Las organizaciones entrevistaron a 96 personas entre octubre de 2025 y abril de 2026, incluidas 80 personas con albinismo, en nueve distritos de Malaui. Las personas investigadoras también examinaron legislación, políticas e informes nacionales, incluidos documentos de las Naciones Unidas y del Banco Mundial. Human Rights Watch y la Red Africana de Albinismo presentaron sus conclusiones preliminares y recomendaciones a autoridades gubernamentales y otras partes interesadas en mayo.
Se estima que en Malaui viven unas 134.600 personas con albinismo. El albinismo es una condición genética caracterizada por una producción reducida o inexistente de melanina, que suele provocar baja visión y una sensibilidad extrema a la radiación ultravioleta. En toda el África subsahariana, las personas con albinismo presentan un riesgo significativamente mayor de desarrollar cáncer de piel. En Malaui y otros países de la región, mitos y creencias perjudiciales sobre el albinismo han alimentado asesinatos, secuestros, violencia sexual y profanaciones graves.
Aunque los ataques denunciados contra personas con albinismo han disminuido en los últimos años, el legado de esa violencia sigue marcando su vida cotidiana. Muchas de las personas entrevistadas afirmaron que limitan sus desplazamientos, evitan zonas aisladas o rechazan determinadas oportunidades laborales, especialmente aquellas que implican viajar o trabajar en condiciones de aislamiento, debido al miedo. En algunas comunidades, las personas con albinismo son llamadas “dinero,” reflejo de la creencia de que sus partes del cuerpo pueden venderse con fines lucrativos. Las personas entrevistadas describieron insultos y actos de acoso habituales en espacios públicos, lugares de trabajo y mercados.
“Cuando envías una solicitud de empleo, no saben que tienes albinismo,” dijo Rose M., cuyo nombre completo se omite para proteger su privacidad. “Pero cuando te presentas a la entrevista, las expresiones de sus rostros lo dicen todo. Cuando entré en la sala de juntas, escuché murmullos.”
La discriminación comienza a edades tempranas, concluyeron las personas investigadoras, aunque se han producido algunos avances para mejorar la inclusión educativa. Los niños y niñas con albinismo enfrentan acoso escolar y entornos de aprendizaje poco accesibles. Si bien Malaui ha ampliado medidas como la provisión de materiales en letra grande para los exámenes nacionales, muchos estudiantes siguen careciendo del apoyo necesario en su aprendizaje cotidiano. Estas barreras contribuyen a elevadas tasas de abandono escolar.
Ya en la edad adulta, muchas personas con albinismo relataron que se les negaron empleos después de que los empleadores vieran su apariencia física, que fueron excluidas de puestos de atención al público o rechazadas por prejuicios que las consideraban incapaces, frágiles o una carga. Además, los empleadores con frecuencia no proporcionaban ajustes razonables, como protector solar, ropa de protección, materiales impresos en letra grande o horarios de trabajo adaptados.
En conjunto, estas barreras alimentan la exclusión económica y social y contribuyen a elevados niveles de pobreza entre las personas con albinismo, afectando tanto a su salud como a su acceso a la educación y al empleo.
Cerca del 88% de la población de Malaui vive en zonas rurales, donde las oportunidades de empleo formal son limitadas y muchas personas —incluidas las personas con albinismo— dependen de la agricultura de subsistencia y del trabajo informal para obtener ingresos. Para las personas con albinismo, la exposición prolongada al sol puede causar graves daños en la piel y aumentar el riesgo de cáncer cutáneo. Varias personas entrevistadas describieron cómo continuaban trabajando al aire libre en condiciones perjudiciales o inseguras para su salud, pese a padecer problemas médicos graves, porque no contaban con otra fuente de ingresos.
La investigación también concluyó que muchas personas con albinismo tienen dificultades para acceder a programas de protección social, incluidas transferencias monetarias y subsidios agrícolas. Algunas afirmaron que líderes comunitarios las excluían de estos programas debido a la falsa creencia de que ya recibían apoyo del gobierno o de organizaciones de ayuda.
Las conclusiones coinciden con investigaciones realizadas por la Comisión de Derechos Humanos de Malaui, organizaciones de derechos de las personas con discapacidad y organismos de derechos humanos de las Naciones Unidas.
Las mujeres y niñas con albinismo enfrentan formas agravadas de discriminación vinculadas al género, la discapacidad y el albinismo. Las personas entrevistadas describieron mayores riesgos de violencia sexual, acoso, abandono y dependencia económica, factores que limitan su participación en el trabajo y en la vida pública.
El marco jurídico de Malaui incluye sólidas protecciones sobre el papel. La Ley de Personas con Discapacidad de 2024 prohíbe la discriminación laboral y garantiza ajustes razonables, igualdad salarial por trabajo de igual valor y entornos laborales inclusivos. Malaui también adoptó una nueva Política Nacional sobre Discapacidad en 2025 y se espera que publique una versión reforzada del Plan Nacional de Acción para las Personas con Albinismo más adelante en junio.
Sin embargo, la aplicación de estas medidas sigue siendo deficiente. Human Rights Watch y la Red Africana de Albinismo identificaron un conocimiento limitado de la legislación entre las autoridades, financiación insuficiente, ausencia de reglamentos de aplicación y mecanismos débiles de supervisión y cumplimiento.
El gobierno de Malaui debería aplicar plenamente y financiar adecuadamente el Plan Nacional de Acción para las Personas con Albinismo; reforzar la aplicación de las protecciones contra la discriminación; ampliar el acceso a una educación inclusiva, formación profesional y protección social; y garantizar la participación significativa de las personas con albinismo en la toma de decisiones.
“Las personas con albinismo en Malaui no quieren caridad ni compasión; quieren igualdad de oportunidades, seguridad, dignidad y un sentido de pertenencia, además de la posibilidad de trabajar sin miedo,” afirmó Bonface Massah. “El gobierno, los empleadores y las comunidades tienen un papel que desempeñar para desmontar el estigma y garantizar que las personas con albinismo puedan participar plenamente en la sociedad en igualdad de condiciones con las demás.”
Selected Quotes
“En la comunidad me han llamado de muchas formas, entre ellas ‘no humano’, ‘¿de dónde vienes?’ y ‘estúpido’. Camino por mi comunidad con miedo. Si me dicen estas cosas a la cara, ¿qué guardarán en su corazón contra mí? No sé qué más podrían hacerme. ... Tengo miedo de que me ataquen, me golpeen o incluso me maten. Ese miedo hace que apenas me aleje de casa. Me siento ansioso cuando voy más lejos. Solo quiero trabajar sin miedo.”
— Mphatso C., 19 años, distrito de Dedza.
“El entorno es muy difícil para las personas con albinismo, especialmente para las mujeres. Tuve que trabajar en el campo bajo el sol porque tenía hijos que alimentar y no tenía otra opción.”
— Chinsisi Gama, costurera del distrito de Dowa.
“La gente se alegra de ponerse en contacto conmigo cuando ve mi trabajo artístico, sin haberme visto. Pero en el momento en que me conocen... empiezan a pensárselo dos veces y a dudar de mis capacidades.”
— Smart Vinti, diseñador gráfico, Blantyre.