(Nueva York) – Los comités de ciudades anfitrionas de la Copa Mundial y la FIFA no han dado los pasos necesarios para proteger a jugadores y aficionados, señaló hoy Human Rights Watch, a dos meses del inicio del torneo.
Los comités de ciudades anfitrionas no han presentado en ningún caso, salvo uno, los planes de acción requeridos por la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), o bien han elaborado planes que no toman en cuenta o no consideran adecuadamente los riesgos, incluidos los que enfrentan las personas inmigrantes, lesbianas, gais, bisexuales y transgénero (LGBT), al igual que periodistas.
“A pesar de que hubo años para prepararse, del espectro de controles inmigratorios en los eventos de la FIFA y de las amenazas emergentes a la libertad de los medios, los comités anfitriones no han preparado planes coherentes para el evento deportivo más grande del mundo”, expresó Minky Worden, directora de iniciativas globales de Human Rights Watch. “La FIFA y estas ciudades deben actuar de inmediato para reforzar la protección de los derechos humanos o arriesgarse a que el Mundial quede marcado por la exclusión y el miedo”.
Desde el 20 de enero de 2025 hasta el 10 de marzo de 2026, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (US Immigration and Customs Enforcement, ICE) arrestó al menos a 167.000 personas en las 11 ciudades estadounidenses donde se disputará el torneo, y en los alrededores de estas ciudades, según surge de datos proporcionados por el ICE al Deportation Data Project, en respuesta a una solicitud basada en el derecho de libertad de información que presentó la organización. Los datos fueron analizados recientemente por Human Rights Watch. Esos arrestos forman parte de una campaña abusiva de control inmigratorio que ha involucrado violaciones generalizadas de derechos humanos en todo Estados Unidos. En la final de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA en 2025, el ICE detuvo a un aficionado que primero había sido demorado por una infracción civil de baja gravedad.
La Copa Mundial Masculina de la FIFA 2026 fue la primera que incluyó requisitos relacionados con los derechos humanos en la licitación, la primera en contar con una Estrategia de Derechos Humanos como parte de la adjudicación del torneo y la primera en tener un Marco de Derechos Humanos obligatorio impuesto a los comités de las ciudades anfitrionas. El marco establece que “todos los comités de ciudades anfitrionas de la Copa Mundial de la FIFA 2026™ desarrollarán Planes de Acción de Derechos Humanos a medida, en consulta con FWC26, las partes de interés de los gobiernos locales y no gubernamentales locales y los grupos comunitarios”. El marco incluye directrices que contemplan los derechos de los trabajadores migrantes, “independientemente de su estatus migratorio o de empleo”. También reconoce a grupos o poblaciones que enfrentan riesgos “mayores” para los derechos, lo que incluye a inmigrantes, trabajadores migrantes y sus familias, refugiados y solicitantes de asilo, periodistas y personas LGBT.
Los comités de ciudades anfitrionas son entes organizadores locales sin fines de lucro que se ocupan de coordinar su actuación con las autoridades de ciudades anfitrionas y ofrecer actividades relacionadas con el torneo, como festivales de aficionados, coordinación del transporte, programas de voluntarios y participación de la comunidad. La fecha límite para los planes, fijada inicialmente para marzo de 2025, se extendió hasta el 29 de agosto de 2025. Pero de las 16 ciudades anfitrionas, solamente Atlanta, Dallas, Houston y Vancouver han publicado planes. Boston, Nueva York/Nueva Jersey, Kansas City, Miami, Filadelfia, Los Ángeles, Seattle, Toronto, San Francisco, Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey no lo han hecho.
“Para el Comité de la Ciudad Anfitriona de Miami —que es sede de las operaciones de la FIFA en América del Norte—, no haber divulgado un plan de acción sobre derechos humanos para que las partes interesadas pudieran brindar comentarios representa un verdadero ‘gol en contra’”, dijo Yareliz Méndez-Zamora, coordinadora de políticas de American Friends Service Committee Florida. “Miami y otras ciudades anfitrionas deben cumplir con su responsabilidad de proteger a aficionados, trabajadores y atletas y establecer las protecciones de derechos que necesitamos para que la Copa Mundial sea un éxito, no solo en el fútbol sino también para los derechos humanos”.
Las cuatro ciudades anfitrionas que han difundido planes han articulado información y compromisos valiosos. Los planes de Houston y de Dallas establecen que los comités anfitriones crearán un “Centro de Apoyo a Trabajadores” para atender quejas y prestar otros servicios. No obstante, los planes no abordan en forma expresa los riesgos que enfrentan los aficionados y los trabajadores indocumentados.
El riesgo de que haya controles de inmigración abusivos en Houston y Dallas es real. Las autoridades locales de ambas ciudades han firmado acuerdos conforme a la disposición 287(g), los cuales delegan facultades federales de aplicación de la ley migratoria a las fuerzas de orden público locales. Desde que el presidente Donald Trump asumió el cargo en enero de 2025, el ICE ha arrestado a 22.388 personas en Dallas y a 26.483 en Houston. Human Rights Watch ha pedido que se disponga una “Tregua del ICE” durante el Mundial.
El plan de Atlanta contiene información más explícita sobre los derechos de las personas inmigrantes y establece que el Departamento de Policía de Atlanta no actúa sujeta a acuerdos federales sobre aplicación de la ley. Sin embargo, los acuerdos al amparo de la disposición 287(g) están en vigor y, según se señala en medios de comunicación, se están expandiendo activamente en el área metropolitana y en toda Georgia. Conforme a la ley estatal HB 1105 de Georgia de 2024, el Departamento de Policía de Atlanta debe cumplir con los controles de estatus migratorio en relación con ciertas infracciones de baja gravedad. Desde enero de 2025, el ICE ha arrestado a 13.985 personas en el área de Atlanta, según indica el Deportation Data Project.
Los planes de acción que se difundieron no contribuyen demasiado a abordar la discriminación contra las personas LGBT. Por mucho tiempo, la homofobia ha sido un tema conflictivo en el futbol, y en 2025, la FIFA canceló mensajes adicionales previamente planeados contra el racismo y la discriminación en las sedes de la Copa Mundial de Clubes de Estados Unidos, sin explicar las razones. Los planes de acción de Dallas y Houston no mencionan las personas LGBT. El plan de Atlanta, en cambio, promete al menos “dos eventos comunitarios conectados con la FIFA desarrollados en colaboración con organizaciones LGBTQ+ de Atlanta”. La primera mitad de la Copa Mundial se celebra durante junio, el mes del Orgullo, y esto traerá mayor visibilidad y protestas relacionadas con los derechos de las personas LGBT.
“Entre las partes interesadas en las ciudades anfitrionas prevalece ampliamente la sensación de que la Copa Mundial es algo que les ocurrirá a ellas, en vez de para ellas o, incluso, con ellas”, explicó Jennifer Li, coordinadora de Dignity2026 y directora del Center for Community Health Innovation de la Facultad de Derecho de Georgetown, quien trabaja en colaboración estrecha con organizaciones locales en las ciudades anfitrionas. “No haber publicado planes de derechos humanos resulta demostrativo de la falta de inversiones y experiencia tanto por parte de los comités anfitriones como de la FIFA, que han postergado este tema durante meses y ahora temen mostrar que no han hecho la tarea. La lista de las ciudades anfitrionas se anunció hace cuatro años y el Marco de Derechos Humanos de FWC26 se publicó en junio de 2024. Que todavía no haya datos claros sobre los planes de acción ni el cronograma de implementación es algo temerario”.
Si bien mencionan la libertad de expresión, los planes de acción de Houston y Dallas no contienen referencias a los riesgos que enfrenta el periodismo que dará cobertura a la Copa Mundial. En Los Ángeles, que no ha publicado un plan, Human Rights Watch documentó que agentes federales lanzaron gases lacrimógenos, perdigones de gas pimienta, municiones de espuma dura y granadas aturdidoras directamente contra manifestantes, periodistas y otros observadores durante las protestas contra las redadas de inmigración en junio de 2025.
Human Rights Watch escribió al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, el 13 de enero de 2026, para consultar sobre las medidas que tomaría la FIFA con respecto a las actividades del ICE y el control federal inmigratorio en los eventos del Mundial de Fútbol. La FIFA no respondió por escrito. Human Rights Watch escribió a la FIFA el 6 de abril solicitando detalles sobre las medidas para proteger a periodistas.
La FIFA y los comités de las ciudades anfitrionas deben tomar medidas concretas en las semanas que quedan antes del inicio del Mundial.
- La FIFA debe insistir en que los 16 comités anfitriones trabajen con las partes interesadas locales para publicar e implementar planes de acción sobre derechos humanos integrales antes del 11 de mayo.
- Cada plan debe tratar en forma expresa los riesgos asociados con los controles de inmigración, incluido que el ICE podría presentarse deliberadamente en emplazamientos de la Copa Mundial, festivales de aficionados y áreas circundantes para llevar a cabo operaciones abusivas. Dada la naturaleza abusiva de los esfuerzos de aplicación de la ley inmigratoria por parte de la administración Trump, la FIFA debería procurar que las autoridades federales den una garantía pública de que se abstendrán de realizar controles migratorios en los partidos y las sedes.
- Cada plan debe incluir protecciones específicas para las personas LGBT y mensajes contra la discriminación. La FIFA y los comités anfitriones deben prever cómo se prestará apoyo a las víctimas en caso de abusos.
- La FIFA debe actualizar y fortalecer su política sobre libertad de medios para contribuir a la seguridad y la acreditación de los periodistas que cubren temas de derechos humanos en los tres países anfitriones, conforme se establece en los compromisos de la FIFA con defensores de derechos humanos y representantes de medios de comunicación.
- Las ciudades anfitrionas en los estados donde existan acuerdos de control inmigratorio conforme a la disposición 287(g) deben aclarar públicamente cómo esos acuerdos afectarán al torneo y qué protecciones y servicios de asistencia legal existen para trabajadores, residentes, aficionados y otros grupos en riesgo de detención.
La FIFA debe explicar con claridad que no publicar un Plan de Acción de Derechos Humanos puede afectar a las ciudades que tengan interés en ser sede de eventos en futuros torneos.
“Desde que se concedió a Trump el ‘Premio FIFA de la Paz’ en diciembre, esta entidad ha guardado silencio con respecto a cada promesa concreta sobre derechos humanos que aseveró que defendería”, destacó Worden. “Lo paradójico es que la FIFA sigue esperando ‘Planes de Acción de Derechos Humanos’, cuando la propia organización no ha realizado ninguna acción pública para abordar riesgos clave y defender el espectro completo de derechos humanos en el mayor evento deportivo del mundo”.