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Haití: Autoridad del fútbol acusado de agresión sexual

La FIFA debe suspender al presidente de la Federación de Fútbol

 

Women hold up signs demanding justice during the hearing of the president of the Fédération Haïtienne De Football (FHF), Yves Jean-Bart, regarding allegations that he abused female athletes at the country's national training center, outside the courthouse in Croix-des-Bouquets, Haiti, Thursday, May 14, 2020. As reported in the Guardian, survivors and family members have accused Jean-Bart of coercing young female players at the Centre Technique National in Croix-des-Bouquets into having sex with him. © 2020 Associated Press (Dieu Nalio Chery)

(Nueva York) – Las autoridades haitianas deben investigar a profundidad los graves señalamientos de agresión sexual contra el presidente de la Fédération Haïtienne De Football (FHF) e impulsar con determinación los procesos penales que correspondan, señaló hoy Human Rights Watch. Conforme se informó en el periódico The Guardian, sobrevivientes y familiares han acusado al presidente de la federación, Yves Jean-Bart, de coaccionar a jóvenes jugadoras del Centro Técnico Nacional en Croix-des-Bouquets para que mantuvieran relaciones sexuales con él.

La Fédération Internationale de Football Association (FIFA), la entidad que regula el fútbol a nivel mundial, ha confirmado que su comisión de ética independiente está investigando los señalamientos en Haití. La FIFA debería emplear sus facultades para suspender al presidente de la FHF y a otros funcionarios implicados mientras se lleve adelante la investigación, expresó Human Rights Watch. Tal medida es importante para reducir los riesgos de abuso o represalias contra mujeres y niñas en el mundo del fútbol. Asimismo, la FIFA debería llevar a cabo la investigación con un enfoque centrado en las víctimas y asegurar que la cuestión se aborde con sensibilidad y seguridad, y que se asegure el acceso a servicios de apoyo cuando se contacte y se entreviste a las presuntas víctimas.

“Las autoridades haitianas deben investigar todos los señalamientos de delitos cometidos contra mujeres y niñas que soñaron con jugar al fútbol y representar a su país”, señaló Minky Worden, directora de Iniciativas Globales de Human Rights Watch. “El presidente de la FIFA Gianni Infantino alentó a las mujeres y niñas a sumarse al fútbol, y la FIFA tiene una obligación de proteger a todos los que jueguen del riesgo de agresión sexual por parte de personas asociadas con la organización”.

Jean-Bart ha sido presidente de la federación de fútbol de Haití desde 2000 y hace poco fue elegido para un sexto mandato. La federación supervisa a equipos de jóvenes, hombres y mujeres, así como su entrenamiento. Jean-Bart ha rechazado públicamente los señalamientos.

No obstante, una exjugadora del Equipo Nacional Femenino de Haití que habló con Human Rights Watch afirmó que Jean-Bart usaba promesas de contratos o becas y la amenaza de expulsión del centro de entrenamiento nacional para presionar a jóvenes jugadoras a que mantuvieran relaciones sexuales.

La joven, que vivía y se entrenaba en el controvertido centro nacional de entrenamiento en Haití, dijo a Human Rights Watch que, los años que estuvo allí, supo de mujeres y niñas que sufrieron abusos sexuales muy graves.

Cuando intentó avanzar como jugadora profesional, le informaron que los contratos y su “posibilidad de jugar en el extranjero dependían de que se acostara con el presidente”. Cuando tenía 16 o 17, contó, “me puso la mano sobre la pierna para persuadirme de estar con él”. Vio cuando una trabajadora de la FHF despertaba temprano a algunas niñas “para ‘ir al médico’ y regresaban muy tarde por la noche con ropa nueva”. Contó que adolescentes quedaron embarazadas y tuvieron hijos del presidente. “Todos los jugadores, funcionarios y trabajadores del centro sabían lo que ocurría”.

En Haití, las mujeres y las niñas enfrentan obstáculos al momento de acceder a la justicia, y la violencia de género es un problema extendido. No existen en Haití leyes específicas contra la violencia doméstica, el acoso sexual u otras formas de violencia específica contra mujeres y niñas. La violación sexual fue el único delito que se tipificó expresamente en 2005 mediante decreto presidencial. En 2017, el Ministerio de Salud de Haití divulgó una encuesta que indicaba que una de cada ocho mujeres indicaba haber sufrido violencia sexual en algún momento de su vida.

Human Rights Watch documenta desde hace tiempo la situación de las mujeres de Haití que encuentran múltiples obstáculos al reclamar justicia por delitos de violencia sexual, como el repudio del público o amenazas. Algunas sobrevivientes sufren amenazas o represalias cuando presentan denuncias penales y esto hace que desistan de las acusaciones. En un caso resonado, una mujer presentó cargos contra un exministro de Justicia, a quien acusó de haberla violado en 2012. Tras recibir varias amenazas de muerte, finalmente retiró la denuncia penal.

Diversas organizaciones de defensa de los derechos de las mujeres en Haití han instado al Ministerio de Justicia a adoptar medidas con urgencia. “Es imperioso que se proteja a las niñas y su anonimato. Nos preocupa su seguridad”, manifestó Yolette Andrée Jeanty, directora de la asociación Kay Fanm en Haigí, al medio The Guardian.

El 21 de mayo de 2020, la Red Nacional de Defensa de los Derechos Humanos (Réseau National de Défense des Droits Humains, RNDDH), una importante organización de derechos humanos en Puerto Príncipe, Haití, publicó un informe en el que se documentan abusos perpetrados por Jean-Bart y “se exige una investigación judicial seria”.

En los dos últimos años, se han formulado acusaciones de acoso o agresión sexual contra varios altos funcionarios del ámbito del fútbol mundial dentro del sistema de la FIFA. En 2019, Ahmad Ahmad, presidente de la Confederación Africana de Fútbol y vicepresidente de la FIFA, fue investigado en relación con múltiples señalamientos, incluido el de acoso sexual contra varias mujeres. La investigación sigue en curso, y Ahmad niega las acusaciones.

En Afganistán, integrantes del Equipo Nacional de Fútbol Femenino del país acusaron al presidente de la Federación Afgana de Fútbol (AFF), Keramuudin Karim, y a otros funcionarios de esa organización de agresión sexual, acoso y discriminación. La FIFA emitió una prohibición de por vida contra Karim y le aplicó una multa de 1 millón de francos suizos (aproximadamente USD 1 millón). La FIFA suspendió a Karim y a otros ejecutivos de la AFF como parte de la investigación de las denuncias de acoso sexual y, finalmente, prohibió que volvieran a tener alguna participación en ese deporte.

Desde 2016, la FIFA ha plasmado su responsabilidad de respetar los derechos humanos en el artículo 3 del Estatuto de la organización, conformó un Consejo Asesor sobre Derechos Humanos independiente, contrató a personal para funciones vinculadas con derechos humanos y protección infantil, creó un sistema de gestión de denuncias para violaciones de derechos humanos y adoptó en 2017 una Política de Derechos Humanos emblemática, que indica que los “compromisos para con los derechos humanos son vinculantes para todos los órganos y oficiales de la FIFA”.

En junio de 2019, la FIFA creó el programa “Guardianes FIFA”, que designa a los líderes del ámbito del fútbol como responsables de “responder a las inquietudes con respecto a un niño o niña” y expone “pautas para identificar, prevenir y mitigar los riesgos a los que pueden estar expuestos los niños y las niñas en el fútbol” (en el Paso 3). El Mensaje del presidente Infantino indica:

Con esta herramienta, la FIFA ha establecido una serie de principios rectores y requisitos mínimos que ayudarán a los dirigentes y organizadores de nuestro deporte a garantizar un entorno seguro y acogedor para los miembros más jóvenes de la familia del fútbol. Un entorno así, lejos de ser un privilegio, es un derecho de todos los niños.

La jugadora de fútbol haitiana que entrevistó Human Rights Watch dijo que los atletas y sus padres se sentían impotentes cuando el presidente apuntaba contra las niñas para someterlas a abusos sexuales y las amenazaba para que guardaran silencio: “Se sabe que paga a matones y a mafiosos locales. Vienen al centro con regularidad. Hace poco, una jugadora que conozco recibió una llamada en la que le advertían: ‘si hablas, Dadou [Jean-Bart] te matará’”.

Afirmó que tiene miedo. Pero agregó: “Mi esperanza es que ‘Dadou’ pueda terminar en la cárcel para responder ante la justicia con todos los demás miembros de la Federación Haitiana de Fútbol, ya que conocían sus delitos y estuvieron implicados en abuso sexual”. 

“Actuar con rapidez para suspender de inmediato al presidente de la federación haitiana y a otros funcionarios implicados mientras se investigan estos graves señalamientos dejaría en claro que la FIFA tiene interés en proteger de represalias a los jóvenes atletas”, apuntó Worden. “Dado que ya se han proferido amenazas, la FIFA tiene un deber muy claro de limitar la posibilidad de quienes ocupan posiciones de poder de intimidar o silenciar a quienes los acusan”. 

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