Soldados del Polisario bajo la bandera de RASD en Bir Lahlou, Sahara Occidental, en 2016.

© 2016 Zohra Bensemra/Reuters

(Túnez) – El gobierno en el exilio que administra los campamentos en Argelia para refugiados del Sáhara Occidental arrestó a tres disidentes mientras un juez de instrucción explora la traición y otros cargos contra ellos, dijo hoy Human Rights Watch.

Los hombres están en manos de las fuerzas de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), controlada por el Frente Polisario, el movimiento de liberación que busca la autodeterminación del Sáhara Occidental, la mayor parte del cual está ocupado por Marruecos desde 1975. La RASD administra una porción más pequeña del Sáhara Occidental y también los aproximadamente 100.000 refugiados saharauis que viven en campamentos al otro lado de la frontera en Argelia. El grupo encarceló a los tres hombres, Moulay Abba Bouzid y Fadel Mohamed Breica, ambos activistas, y a Mahmoud Zeidan, periodista, entre el 17 y el 19 de junio de 2019. Breica tiene además también ciudadanía española.

(De izquierda a derecha) Fadel Mohamed Breica, Moulay Abba Bouzid y Mahmoud Zeidan fueron arrestados y encarcelados en los campamentos de refugiados saharauis cerca de Tinduf, Argelia; entre el 17 y el 19 de junio.

“Las autoridades saharauis deberían mostrar evidencias creíbles de que Bouzid, Breica y Zeidan pueden ser culpables de actos criminales y no solo de criticar pacíficamente al Polisario”, dijo Lama Fakih, directora adjunta de Medio Oriente y Norte de África de Human Rights Watch. “Si no tienen evidencia para probar cargos penales, deberían poner en libertad a los tres”.

Un comunicado de un tribunal de la RASD con fecha del 20 de junio decía que los tres hombres serán investigados por difamación, insultos e “incitación a la desobediencia”. En un email recibido por Human Rights Watch el 15 de julio, Sidi Omar, representante del Frente Polisario ante la ONU en Nueva York, escribió que “los acusados permanecen en prisión preventiva bajo investigación judicial por cargos que incluyen traición contra la nación, actos de agresión contra el Estado saharaui, sedición, vandalismo, injurias y calumnias”. Estos cargos conllevan sentencias que van desde cinco años de prisión hasta cadena perpetua. Sin embargo, un mes después de arrestar a los hombres, las autoridades aún tienen que divulgar los motivos de la acusación.

Hasta el 15 de julio, los tres hombres seguían detenidos en la prisión de Dhaibiya fuera del campamento de Rabuni, la sede del gobierno del Frente Polisario cerca de Tinduf, Argelia.

Bobbih Abba Bouzid, el hermano de Bouzid, dijo a Human Rights Watch el 5 de julio que las autoridades autorizaron que Sidi Ahmadi, un primo de Bouzid, lo visitara el 23 de junio. Bouzid narró a Ahmadi que las autoridades solo le habían permitido salir de su celda una vez y que lo habían esposado y vendado los ojos durante varias sesiones de interrogación, dijo el hermano de Bouzid. Las autoridades dieron por concluida la visita después de cinco minutos cuando el prisionero comenzó a contarle a su primo las preguntas que le habían hecho sus interrogadores, comentó el hermano.

Una visita realizada el 2 de julio por el abogado de Bouzid terminó de la misma manera cuando Bouzid comenzó a hablar sobre sus sesiones de interrogatorio y dijo que los interrogadores habían tratado de obligarlo a firmar una confesión escrita, dijo su hermano.

Ahmadi volvió a visitar a Bouzid el 11 de julio en la prisión de Dhaibiya. Después de la visita, circuló un comunicado en redes sociales en el que decía que Bouzid había firmado confesiones por escrito después de que varios agentes de seguridad del Polisario entraran en la celda y amenazaran con torturarlo.

La hermana de Breica, Fatimatou Al Mahdi Breica, dijo a Human Rights Watch que lo visitó el 11 de julio, en la prisión de Dhaibiya. Su hermano le contó que fue arrestado por varios agentes de seguridad que emergieron de cuatro camiones militares, mientras él salía de un centro médico en Rabuni el 18 de junio. También dijo que fue interrogado repetidas veces durante nueve días en un lugar no revelado, siempre con las manos atadas y con los ojos vendados.

Si agentes de seguridad interrogaron en efecto a Bouzid y Breica mientras estaban esposados ​​y con los ojos vendados, y los amenazaron o intimidaron para que firmaran confesiones escritas, eso comprometería gravemente el requisito del derecho internacional de que la confesión se realice voluntariamente, señaló Human Rights Watch.

Los tres hombres son conocidos como disidentes en los campos de refugiados. Si bien apoyan la resistencia a la ocupación marroquí del Sáhara Occidental, han divulgado en los últimos meses numerosas publicaciones en Facebook que critican severamente el liderazgo del Polisario.

El 8 de mayo, Bouzid comentó sarcásticamente sobre la falta de libertad de opinión y de expresión en Rabuni, una semana después de haber denunciado la “tiranía y dictadura” de los dirigentes del Polisario. El 12 de junio, Zeidan criticó la “ausencia de diálogo” y la “falta de alternativas a la represión” en los campamentos. El 16 de junio, Breica escribió que el “liderazgo corrupto” del Polisario estaba “temblando [en reacción] a lo que les está sucediendo a sus amos en Argelia”, una referencia a la ola de protestas callejeras que provocó la renuncia del presidente Abdelaziz Bouteflika.

Said Zarwal, periodista saharaui residente en Suecia, dijo a Human Rights Watch que Zeidan trabajó como periodista hasta 2018 en RASD-TV, la cadena oficial del Polisario.

Bouzid participó activamente en el movimiento del 5 de marzo, un grupo disidente fundado el 5 de marzo de 2011, a raíz de los levantamientos árabes de ese año, para exigir reformas en el gobierno del Polisario, entre ellas el fin de la corrupción y el tribalismo, y cambios radicales de liderazgo.

Bouzid y Breica también son miembros de la Iniciativa Saharaui por el Cambio, y Zeidan es miembro fundador del Foro de Jóvenes Saharauis para una Solución. Ambos grupos, que tienen su sede en España, desafían al liderazgo del Polisario y se inclinan por explorar nuevas formas de resolver el conflicto de 44 años con Marruecos sobre el destino político del Sahara Occidental.

En el email que envió a Human Rights Watch, el representante del Frente Polisario ante la ONU escribió que “una vez sus casos son transferidos a la Corte, los acusados tendrán un juicio justo y transparente con todos los derechos y garantías bajo las leyes de la RASD”. Tanto la RASD, que gobierna los campamentos de refugiados, como Argelia, el país que los alberga y donde están detenidos los hombres, tienen la responsabilidad de garantizar el respeto de los derechos humanos en los campamentos.

“Argelia no puede dejar a cargo de otros la protección de los derechos humanos en su territorio y hacer la vista gorda si el Polisario los viola”, aseguró Fakih.