(Nueva York) – El presidente de Estados Unidos Barack Obama debería perdonar a Edward Snowden, el ex informante que expuso el programa de vigilancia de masas de la Agencia Nacional de Seguridad de EE.UU. (NSA, por sus siglas en inglés), dijo hoy una coalición de organizaciones y figuras prominentes.

La campaña “Pardon Snowden” (“Perdonen a Snowden”), respaldada por la Unión de Libertades Civiles de Estados Unidos (ACLU), Amnistía Internacional y Human Rights Watch, durará hasta el final de la presidencia de Obama y defiende que el acto de denuncia de irregularidades de Snowden benefició al país y enriqueció el debate democrático en todo el mundo. La campaña insta a los ciudadanos de todo el mundo a escribir al presidente por medio del sitio pardonsnowden.org, a pocos días de que se estrene la película “Snowden”, dirigida por Oliver Stone y protagonizada por Joseph Gordon-Levitt.

Edward Snowden se reúne con representantes de grupos de derechos humanos y funcionarios rusos en el aeropuerto Sheremetyevo de Moscú el 12 de julio de 2013.
© 2013 Tanya Lokshina / Human Rights Watch

© 2013 Tanya Lokshina/Human Rights Watch

“Gracias al acto de conciencia de Edward Snowden, hemos conseguido dar pasos históricos en nuestra lucha por lograr reformas a la vigilancia y la seguridad cibernética”, dijo el director de la ACLU, Anthony D. Romero. “Es indiscutible que nuestra democracia ha salido ganando gracias a Snowden, y es precisamente para casos como este que existe el poder ejecutivo del indulto. El presidente Obama debería utilizar este poder por el bien, en lugar de dejar a un informante estadounidense abandonado en el exilio”.

La campaña “Pardon Snowden” también cuenta con el apoyo de destacados académicos del ámbito jurídico, expertos en política, líderes de derechos humanos, tecnólogos y artistas. Decenas de figuras públicas se han unido al llamamiento de la campaña que insta al presidente a usar el poder del indulto en el caso de Snowden. Entre ellos se destacan: George Soros, fundador y presidente de Open Society Foundations; Steve Wozniak, co-fundador de Apple; Bruce Ackerman, profesor derecho de la Universidad de Yale; Daniel Ellsberg, denunciante en el caso de los Papeles del Pentágono; los actores Daniel Radcliffe, Maggie Gyllenhaal y Danny Glover; los escritores Joyce Carol Oates e Eve Ensler; y el fundador de Wikipedia, Jimmy Wales.

La ACLU, Amnistía Internacional y Human Rights Watch se han asociado a la campaña, que fue lanzada con anuncios a toda página en el Washington Post y Politico.

La indignación desatada por las revelaciones de Snowden ha tenido efectos radicales en EE.UU. y el resto del mundo. Un panel designado por el presidente para evaluar el programa de vigilancia de la NSA recomendó decenas de reformas. El año pasado, un tribunal federal de apelaciones sentenció que el programa de seguimiento de llamadas de la NSA revelado por Snowden era ilegal. Al mes siguiente, el Congreso aprobó la USA Freedom Act (Ley de la Libertad de EE.UU.), que acabó con la recolección en masa de datos de llamadas por parte del gobierno de EE.UU. Ese proyecto de ley marcó la primera vez desde los años 70 en que el Congreso actuó para poner límites a la vigilancia gubernamental. Periodistas de The Guardian y The Washington Post ganaron el Premio Pulitzer 2014 por su labor informativa sobre las revelaciones de Snowden. El propio presidente Obama comentó que el debate suscitado por el denunciante “nos hará más fuertes”.

“Las acciones de Edward Snowden provocaron uno de los debates más importantes en décadas sobre la vigilancia gubernamental, y causaron reformas extraordinarias que continúan beneficiando a nuestra privacidad. Castigarlo por esto enviaría el peligroso mensaje de que aquellos que son testigos de violaciones de derechos humanos a puertas cerradas no deberían denunciar los abusos”, señaló Salil Shetty, secretario general de Amnistía Internacional.

El gobierno de EE.UU. ha acusado a Snowden bajo la Ley de Espionaje, una ley que data de la Primera Guerra Mundial y que no distingue entre la venta de secretos nacionales a gobiernos extranjeros y concederlos a periodistas que trabajan al servicio del interés público. Si Snowden fuese juzgado bajo los cargos que afronta, cualquier argumento de que sus acciones beneficiaron al público sería considerado inadmisible en los tribunales.

“Es hora de reconocer a Snowden como un denunciante que jugó un papel importante en la protección de nuestros derechos. Debería ser aplaudido, no incriminado”, dijo Kenneth Roth, director ejecutivo de Human Rights Watch. “La revelación de actividades ilegales cometidas por el gobierno no debería desembocar en el encarcelamiento o exilio del informante. El presidente Obama debería perdonar a Snowden y traerlo a casa para que trabaje por la seguridad y la privacidad de todos”.

Obama ha invocado previamente el poder de indulto en cuatro casos en fase de instrucción. Todos estaban conectados con el acuerdo nuclear de Irán aprobado el año pasado.

Para más información sobre la campaña para perdonar a Snowden, por favor consulte: www.pardonsnowden.org