(Washington, DC) – Honduras debe asegurar que la investigación sobre el asesinato de la líder indígena y activista por los derechos ambientales Berta Cáceres sea exhaustiva e imparcial, señaló hoy Human Rights Watch.

En la madrugada del 3 de marzo de 2016, hombres armados efectuaron disparos letales contra Cáceres tras irrumpir en su vivienda en La Esperanza, Intibuca, según trascendió en los medios. Los agresores escaparon sin ser identificados. Familiares y colegas de Cáceres han señalado que creen que el motivo de su homicidio fue el trabajo que esta realizaba en defensa de los derechos indígenas y ambientales.

“Es crucial que se lleve a cabo una investigación exhaustiva e imparcial para garantizar que los responsables de la muerte de Cáceres sean juzgados”, expresó José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch.

Cáceres pertenecía a la comunidad indígena lenca, fundó con otras personas el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) y encabezaba una campaña contra la construcción de la represa Agua Zarca en el río Gualcarque. La empresa estatal china Sinohydro, la constructora de represas más grande del mundo, se desvinculó de la construcción en 2013 debido a lo que la empresa describió como una “continua resistencia comunitaria… [e] indignación”.

Varios miembros de COPINH han sido agredidos y asesinados durante protestas, pero en ningún caso los responsables de los ataques han sido llevados ante la justicia. Cáceres también había recibido varias amenazas de muerte, según informaron medios de comunicación. En 2009, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) pidió al gobierno hondureño que adoptara medidas para garantizar su seguridad, pero las amenazas persistieron.

En una conferencia de prensa ofrecida la semana pasada, Cáceres señaló que cuatro líderes comunitarios que se oponían a la construcción de la represa habían sido asesinados desde 2013 y que varios otros habían recibido amenazas. El 20 de febrero, miembros de las fuerzas de seguridad detuvieron a más de 100 personas que participaban en una protesta de COPINH cerca del emplazamiento de la represa Agua Zarca, según indicó el medio The New York Times.

En 2015, Cáceres fue distinguida con el Premio Ambiental Goldman para América del Sur y Central, que reconoce la trayectoria de líderes de base dedicados a la protección del medioambiente. Al recibir el reconocimiento, manifestó: “Me siguen. Me amenazan con matarme, con secuestrarme. Amenazan a mi familia. Esto es a lo que nos enfrentamos”.