Afganos cruzan la frontera de Irán para regresar a Afganistán cerca de Islam Qala, Afganistán, en abril de 2013.

© 2013 Mikhail Galustov for Human Rights Watch

(Kabul) – La política gubernamental de Irán viola la obligación legal de proteger a los refugiados afganos y a la población migrante de los abusos, señaló Human Rights Watch en un informe publicado hoy. Las fuerzas de seguridad iraníes deportan a miles de afganos de manera sumaria, sin concederles la oportunidad de demostrar que tienen derecho a permanecer en Irán, o en su defecto, permitirles presentar una solicitud de asilo.

El informe de 124 páginas, "Invitados no deseados: Las violaciones de Irán hacia los refugiados afganos y los derechos de los migrantes ", documenta el fallido sistema de asilo de Irán frente a los procedimientos de detención y deportación los cuales no contemplan un debido proceso ni la posibilidad de apelación legal. En los últimos años, los funcionarios iraníes han limitado las vías legales que permiten a los afganos tramitar una solicitud de asilo u otro estatus migratorio en Irán, pese a que las condiciones en Afganistán no son aptas para su regreso. Estas políticas suponen un grave riesgo a los derechos y la seguridad de los casi un millón de afganos a los que Irán ha reconocido como refugiados y para los cientos de miles de personas que han huido de la guerra y la inseguridad en Afganistán. Las prácticas también violan las obligaciones de Irán en virtud de la Convención sobre Refugiados de 1951.

"Irán está deportando a miles de afganos a un país donde existe un peligro real y serio", dijo Joe Stork, director en funciones para Oriente Medio de Human Rights Watch. "Irán tiene la obligación de escuchar las solicitudes de asilo de estas personas en lugar de expulsarlos a la frontera con Afganistán. "

Human Rights Watch documentó severas violaciones entre las que figuran, maltratos físicos, detenciones en condiciones inhumanas e insalubres, reclusión en campos de deportados, trabajos forzados y la separación de familias. Human Rights Watch está especialmente preocupado por los abusos de las fuerzas de seguridad iraníes contra los niños migrantes no acompañados - que viajen sin sus padres o tutores – y conforman una cantidad considerable de los trabajadores migrantes afganos y la población deportada.

Las autoridades iraníes están presionando cada vez más a los afganos para que abandonen el país. En junio de 2012, el gobierno de Irán cerró la inscripción para el Plan Integral de Regularización (CRP), que permitía a ciertos afganos indocumentados legalizar su estatus y obtener visas limitadas.

En noviembre de 2012 el Gobierno iraní aprobó una regulación que autoriza expulsar a 1,6 millones de extranjeros “residentes ilegales en Irán” antes de finales de 2015.

El reglamento, aprobado por la vicepresidencia, también gira instrucciones al Ministerio del Interior para facilitar la repatriación voluntaria de 200.000 afganos adicionales quienes legítimamente cuentan con un con estatus de refugiado e indica poner fin a la situación legal de otros 700.000 afganos refugiados.

Las autoridades iraníes ordenaron a 300.000 afganos, que viven en Irán con visas y un permiso temporal para trabajar, abandonar el país luego de que sus visas expiraron el 6 de septiembre de 2013 y les negaron la posibilidad de una prórroga. Hasta el momento, los funcionarios iraníes no han implementado un plan oficial para deportar a estos afganos.

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