(Nueva York, 28 de agosto de 2013) – Cuatro valientes e incansables defensores de los derechos humanos han sido seleccionados para recibir el prestigioso premio Alison Des Forges al Activismo Extraordinario en 2013, señaló hoy Human Rights Watch.

Hassan Al-Amin de Libia, Alina Díaz de Estados Unidos, Jacqueline Moudeina de Chad y Natalia Taubina de Rusia tienen un rol líder en el reclamo de justicia en sus países, y trabajan tenazmente en defensa de los derechos y la dignidad de otras personas. Junto a otros dos galardonados internacionales de años anteriores, los ganadores de este año recibirán la distinción durante las cenas anuales “Voces por la Justicia” (Voices for Justice) que organiza Human Rights Watch en 12 ciudades de todo el mundo en noviembre de 2013, y en otras nueve que tendrán lugar en marzo y abril de 2014.

“Estos defensores de derechos humanos hacen oír su voz en nombre de algunas de las personas más vulnerables del mundo, a menudo en circunstancias peligrosas y difíciles”, afirmó Kenneth Roth, director ejecutivo de Human Rights Watch. “Demuestran que el coraje y la perseverancia pueden marcar una diferencia, incluso en períodos de conflicto y transición violenta”.

El premio lleva el nombre de la Dra. Alison Des Forges, quien durante casi dos décadas se desempeñó como asesora sénior de Human Rights Watch y falleció en un accidente aéreo en Nueva York el 12 de febrero de 2009. Des Forges era la principal referente mundial en temas vinculados con Ruanda, el genocidio de 1994 y sus consecuencias. El premio que cada año entrega Human Rights Watch es un homenaje a su extraordinario compromiso con el reconocimiento y la defensa de los derechos humanos. La distinción procura reconocer el valor de personas que ponen en riesgo su vida para contribuir a un mundo libre de abusos, discriminación y opresión.

En 2013, el premio Alison Des Forges al Activismo Extraordinario de Human Rights Watch se entregará a:

 

  • Natalia Taubina, activista rusa que trabaja en la defensa de víctimas de abuso policial y para una mayor transparencia en las instituciones de seguridad pública. Taubina dirige Public Verdict, una organización que brinda asistencia jurídica gratuita y apoyo en la rehabilitación de víctimas de prácticas policiales generalizadas como torturas, corrupción y falta de investigaciones efectivas, así como otros actos ilícitos en el sistema de seguridad pública de Rusia.
  • Alina Díaz,cofundadora e integrante de la Alianza Nacional de Campesinas, que promueve los derechos de las trabajadoras rurales en Estados Unidos. A través de su trabajo, Díaz concientiza al público y a los responsables de la formulación de políticas sobre los peligros que enfrentan las trabajadoras agrícolas.
  • Hassan Al-Amin,quien ha dedicado tres décadas a la denuncia de violaciones de derechos humanos y la promoción de la democracia en Libia como activista y fundador del sitio web independiente Libya al-Mostakbal. Durante las revueltas contra Muamar Gadafi, Al-Amin documentó violaciones contra la población civil. Trabajó en el parlamento de transición, y posteriormente reanudó la publicación de su página web.
  • Jacqueline Moudeina, abogada y líder de la campaña para que el ex dictador de Chad Hissene Habre fuera llevado ante la justicia. Actualmente, Habre está siendo juzgado en Senegal, acusado de asesinatos por motivos políticos, tortura sistemática y “limpieza étnica”.

 

Taubina y Díaz serán agasajadas en cenas en Silicon Valley, San Francisco, Santa Bárbara y Los Ángeles; Al-Amin, en cenas en Chicago y Toronto; y Moudeina, en cenas en París y Ginebra.

Los ganadores del premio 2012 que también recorrerán distintos puntos de América del Norte y Europa este año son: 

 

  • Abate Benoit Kinalegu, sacerdote congoleño y director de la Comisión Diocesana por la Justicia y la Paz de Dungu-Doruma, que denuncia abusos cometidos por rebeldes del Ejército de Resistencia del Señor y trabaja en la rehabilitación de víctimas de estas fuerzas. Kinaleguviajará a Londres, Munich y Ámsterdam.
  • Consuelo Morales, directora de Ciudadanos en Apoyo de Derechos Humanos, una organización con sede en Monterrey que investiga abusos cometidos en el marco de la “guerra contra el narcotráfico” de México. Morales viajará a Nueva York.

 

Durante sus investigaciones, los miembros de Human Rights Watch trabajan en estrecha colaboración con defensores de derechos humanos en aproximadamente 90 países de todo el mundo. Estos activistas serán homenajeados en las cenas anuales Voces por la Justicia 2013/2014 de Human Rights Watch, que tendrán lugar en Ámsterdam, Beirut, Berlín, Bruselas, Chicago, Francfort, Ginebra, Ciudad de Kuwait, Londres, Los Ángeles, Munich, Nueva York, Oslo, París, San Francisco, Santa Bárbara, Silicon Valley, Sydney, Tokio, Toronto y Zúrich.

Alina Díaz, Estados Unidos
Alina Díaz es cofundadora e integrante de la Alianza Nacional de Campesinas, que trabaja para promover los derechos de trabajadoras agrícolas en Estados Unidos. Cientos de miles de mujeres y jóvenes trabajadoras agrícolas enfrentan a diario un alto riesgo de violencia sexual y acoso en el trabajo. Díaz comenzó a trabajar como educadora en iniciativas de contacto con la comunidad, visitando comunidades de inmigrantes para generar conciencia sobre el derecho a denunciar la violencia doméstica, el abuso sexual y otros tipos de maltrato. Díaz ha contribuido a que la voz de las trabajadoras agrícolas se tome en cuenta a nivel nacional, donde trabaja para educar al público y a los responsables de la formulación de políticas sobre los peligros que enfrentan estas mujeres. Human Rights Watch distingue a Díaz por su encomiable labor destinada a erradicar los aberrantes abusos contra trabajadoras agrícolas en Estados Unidos.

Hassan Al-Amin, Libia
Hassan Al-Amin ha trabajado, durante tres décadas, en la denuncia de violaciones de derechos humanos y la promoción de la democracia en Libia. Tras ser detenido y sufrir golpizas a manos de miembros de las fuerzas de seguridad de Muammar Gaddafi en 1983, Al-Amin escapó al Reino Unido, donde fundó el sitio web independiente Libya al-Mostakbal y se convirtió en uno de los disidentes más activos de Libia en el exilio. En 2011, durante las revueltas contra Gadafi, Al-Amin regresó a su ciudad de origen, Misrata, que entonces se encontraba sitiada, para documentar violaciones de derechos humanos. Después de la caída de Gadafi, Al-Amin fue elegido para integrar el parlamento de transición. Como director de la Comisión de Derechos Humanos y Sociedad Civil, investigó las detenciones arbitrariasy la tortura de prisioneros, y criticó a las poderosas milicias contrarias a Gaddafi que se negaban a deponer las armas. En marzo de 2013, debido a amenazas de muerte proferidas por estas milicias, Al-Amin renunció a su banca y regresó a Londres, donde reanudó la publicación del periódico Libya al-Mostakbal. Human Rights Watch distingue la labor de Al-Amin por su compromiso con la denuncia de abusos y la protección de los derechos humanos en Libia.

Natalia Taubina, Rusia
Natalia Taubina es una activista rusa que trabaja en la defensa de víctimas de abuso policial y en favor de una mayor transparencia en las instituciones de seguridad pública. Taubina dirige Public Verdict, una organización creada en 2004 con el objeto de brindar asistencia jurídica gratuita y apoyo en la rehabilitación de las víctimas de prácticas policiales generalizadas como torturas, corrupción y falta de investigaciones efectivas, así como otros actos ilícitos en el sistema de seguridad pública de Rusia. Bajo el liderazgo de Taubina, Public Verdict ha trabajado exitosamente en la promoción de reformas en materia de rendición de cuentas. Taubina es una de las principales críticas de las medidas de represión desplegadas contra la sociedad civil desde que Vladimir Putin volvió a asumir la presidencia en 2012. En respuesta a las críticas, las autoridades han tratado de impedir que Public Verdict continúe funcionando. Actualmente, la organización intenta defender su continuidad ante la justicia. Human Rights Watch distingue a Taubina por su inquebrantable compromiso con la protección de víctimas de abusos policiales y la defensa de la justicia en Rusia.

Jacqueline Moudeina, Chad
Jacqueline Moudeina lidera las iniciativas para que el ex dictador de Chad Hissene Habre, actualmente en el exilio, sea llevado ante la justicia por atrocidades cometidas por su régimen, y para que se haga justicia a favor de sus víctimas en Chad. Pese a las lesiones sufridas durante un atentado contra su vida en 2001, Moudeina sigue impulsado el proceso y en la primera parte de este año obtuvo una importante victoria judicial cuando un tribunal especial de Senegal dispuso el procesamiento del ex dictador y lo detuvo por delitos de lesa humanidad, crímenes de guerra y torturas. Human Rights Watch distingue a Moudeina por su lucha por la justicia para las víctimas de Habre y la defensa de los derechos humanos en Chad.

Abate Benoit Kinalegu, República Democrática del Congo
El abate Benoit Kinalegu denuncia abusos cometidos por rebeldes del Ejército de Resistencia del Señor (ERS) y trabaja para rehabilitar a sus víctimas. El ERS aterroriza a los ciudadanos de África central a través de actos aberrantes contra la población civil y niños, como asesinatos, violaciones sexuales y secuestros. Kinalegu ayudó a crear una Red de Alertas Tempranas para informar sobre presuntas actividades del ERS por radio, y también trabaja en programas de rehabilitación para víctimas de este ejército que han conseguido escapar. Se ha convertido en un poderoso vocero que exhorta a la comunidad internacional a juzgar a los jefes del ERS. Human Rights Watch distingue a Kinalegu por su compromiso con la protección de la población civil y la erradicación de la amenaza del ERS.

Consuelo Morales, México
Consuelo Morales trabaja en México para defender a víctimas de violaciones de derechos humanos y exigir que los responsables rindan cuentas por estos delitos. Si bien miembros de las fuerzas de seguridad han cometido abusos generalizados contra civiles ­—que incluyen torturas, violaciones sexuales y desapariciones forzadas—, estos delitos casi nunca se investigan. Ante la persistencia de estas amenazas, la organización de Morales ha liderado iniciativas en el estado de Nuevo León destinadas a documentar estos abusos, llevar ante la justicia los casos más importantes y brindar apoyo fundamental a víctimas tanto de las fuerzas de seguridad como de la violencia de los carteles del narcotráfico. Human Rights Watch distingue a Morales por sus valientes esfuerzos para terminar con la impunidad y ayudar a víctimas de abusos cometidos en el contexto de la “guerra contra el narcotráfico” en México.