European Union flags fly in front of the European Commission headquarters in Brussels. © Reuters 2012

(Bruselas) – La Unión Europea y sus estados miembros deberían adoptar medidas más enérgicas para ayudar a los miles de ciudadanos sirios que buscan conseguir asilo en Europa ante el agravamiento de la crisis en Siria y la proximidad del invierno.

Entre marzo de 2011 y septiembre de 2012 pidieron asilo en la Unión Europea 21.000 sirios. Si bien algunos países de la UE ofrecen seguridad a estas personas, en otros —como Grecia— a menudo están expuestas a detenciones, enfrentan importantes obstáculos para obtener protección e incluso son obligadas a regresar a su país, afirmó Human Rights Watch.

“Para los sirios que buscan asilo en la Unión Europea, ser acogidos es una cuestión azarosa y depende del país al cual logren llegar”, contó Judith Sunderland, investigadora sénior sobre Europa Occidental de Human Rights Watch. “La Unión Europea debe asegurarse de que los refugiados sirios y otros que necesitan protección puedan encontrar, en todos los estados miembros de la UE, un refugio seguro como el que les brindan los países que limitan con Siria”.

El 17 de diciembre de 2012, 11 jóvenes sirios lograron llegar a nado hasta la costa después de haber sido arrojados al mar desde una embarcación por contrabandistas, cerca de la isla griega de Creta. Desde septiembre, al menos 82 personas —entre ellas varios ciudadanos sirios— murieron en dos naufragios tras dejar la costa de Turquía en dirección a Grecia.

A fin de reducir el riesgo de que se produzcan tragedias como esta, garantizar protección a quienes la necesiten y alivianar la carga de los países vecinos que acogen a más de medio millón de sirios, los estados miembros de la UE deben adoptar medidas concretas para facilitar el acceso al territorio europeo, señaló Human Rights Watch. Esto incluye simplificar los complejos procedimientos para la obtención de visas y otorgar visas humanitarias.

La UE no ha acordado una estrategia común para abordar la situación de los ciudadanos sirios que escapan del conflicto, y las investigaciones de Human Rights Watch indican que las medidas de los estados miembros de la UE no han sido uniformes. Alemania y Suecia, que han recibido la mayoría de los pedidos de asilo, otorgan automáticamente algún tipo de protección a los ciudadanos sirios. No obstante, si bien se sabe que casi 10.000 sirios han ingresado en Grecia desde 2011, solamente seis han obtenido alguna forma de protección en ese país.

En países como Bélgica, Chipre y Grecia, los sirios sufren detenciones migratorias que pueden durar desde unos pocos días hasta varios meses. Aun cuando la mayoría de los estados de la UE han suspendido las deportaciones de sirios, Grecia ha deportado a personas de esta nacionalidad y el Reino Unido también ha intentado hacerlo. También hay casos de ciudadanos sirios que son trasladados entre distintos países de la UE en virtud del Reglamento Dublín II, que permite a estos países enviar a las personas que solicitan asilo nuevamente al primer país de la unión al cual llegaron, con la posibilidad de que esto demore su acceso a medidas de protección.

“En primer lugar, ellos [los miembros de la UE] deben poner fin a lo que sucede en Siria. Y en segundo lugar, tienen que prestar atención a quienes estamos en Grecia, porque estamos sufriendo”, manifestó a Human Rights Watch Amine S., un ciudadano sirio de 23 años que desertó del ejército. Amine S. fue detenido por patrullas fronterizas griegas durante 40 días luego de cruzar el río Evros en la frontera entre Grecia y Turquía, en noviembre de 2011. Las autoridades griegas impidieron que iniciara un procedimiento de asilo, y Amine continúa indocumentado y en una situación de absoluta incertidumbre.

Todos los estados miembros de la UE deben cumplir las directivas vinculantes de la Comisión Europea y asegurar la armonización de los procedimientos, incluidos aquellos para pedir asilo. Los requisitos exigidos para poder solicitar protección deben ser acordados en forma común. Esto incluye la protección subsidiaria por actos de violencia indiscriminada en el marco del conflicto armado en Siria. Asimismo, todos los estados miembros de la UE deben respetar las directivas vinculantes de la unión que establecen estándares comunes de acogida, y esto incluye el cese de la detención de rutina de ciudadanos sirios que solicitan asilo.

Human Rights Watch indicó que, a medida que aumenta la cantidad de sirios que buscan protección en la UE, los estados miembros de la UE deberían evaluar la posibilidad de aplicar un régimen de protección temporal con vigencia en toda la UE, similar al enfoque que ya han adoptado los países vecinos de Siria.

Si la UE decide aplicar la Directiva sobre protección temporal al caso de Siria, se extendería a todos los ciudadanos de ese país un permiso de residencia durante la totalidad del período de protección, lo cual implicaría autorización para trabajar, acceso a un lugar donde vivir y tratamiento médico. El mecanismo también instaría a los estados miembros de la UE a reubicar a beneficiarios de otros estados miembros que hayan sobrepasado su capacidad de acogida.

Los estados miembros deberían, mientras tanto, suspender los regresos forzados de sirios a países que limitan con Siria, dadas las dificultades que tienen estos países para ocuparse de los miles de sirios desplazados que han buscado refugio allí.

La mayoría de los sirios que han escapado del conflicto continúan en la región, y hay medio millón de personas desplazadas que viven en campamentos y otros asentamientos en Turquía, Jordania, el Líbano, Irak y África del Norte. La UE y sus estados miembros han aportado más de 400 millones de euros de ayuda humanitaria. El 20 de diciembre, la Comisión Europea anunció un nuevo paquete de ayuda de 21 millones de euros que beneficiará a ciudadanos sirios en el Líbano y Jordania.

La UE debería seguir avanzando y actuar sin demora para establecer un Programa de Protección Regional (PPR) para ayudar a las personas desplazadas de la región, señaló Human Rights Watch. Los PPR, establecidos en colaboración con la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, procuran reforzar las medidas de protección en países que albergan a un gran número de personas desplazadas, a través de proyectos de integración local, reubicaciones y otras iniciativas.

“Se necesitan imperiosamente medidas generosas de asistencia para ayudar a los ciudadanos sirios desplazados a países vecinos, pero esto no significa que no sea necesario también brindar protección aquí en Europa”, explicó Sunderland. “Ya es hora de que la UE adopte una respuesta coordinada para garantizar que los sirios tengan seguridad”.

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Acceso a protección en la Unión Europea

Según estadísticas oficiales de la UE, los estados miembros recibieron más de 21.000 pedidos de asilo de ciudadanos sirios entre marzo de 2011 y septiembre de 2012. En el tercer trimestre de 2012, los sirios representaron la población más numerosa que solicitó asilo en la UE. Si bien en esta cifra pueden estar incluidos ciudadanos sirios que se encontraban en la UE antes de que se desencadenara el conflicto, no representa la cantidad real de sirios que han ingresado en la UE desde el inicio del conflicto, dado que muchos directamente no solicitaron protección. Entre estas personas se encuentran aquellas que ingresaron a Grecia pidiendo asilo pero no se les permitió presentar pedidos formales.

La mayoría de los pedidos de asilo se registraron en Suecia y Alemania, donde la política de las autoridades ha sido otorgar automáticamente protección a los sirios, al menos con carácter subsidiario. No obstante, muchos sirios ingresan en la UE a través de Grecia, donde se enfrentan a un sistema de asilo disfuncional y, a causa de esto, no consiguen o no desean solicitar protección en ese país. Desde principios de 2011, más de 9.000 sirios han sido arrestados por haber presuntamente ingresado y permanecido en Grecia en forma ilegal. Prácticamente durante ese mismo período, solamente 473 sirios presentaron pedidos de asilo en Grecia. A fines de octubre de 2012, solamente un ciudadano sirio había sido reconocido como refugiado en Grecia en virtud de la Convención sobre Refugiados desde marzo de 2011. A otros cinco se les había otorgado protección subsidiaria, y 133 solicitudes habían sido rechazadas.

La mayoría de los países de la UE no han adoptado políticas generales para responder a la situación de los sirios, y evalúan los pedidos de asilo de estos ciudadanos en forma individual. Algunos países como Bélgica, Bulgaria y Dinamarca aún deniegan los pedidos de asilo de ciudadanos sirios, si bien no han efectuado regresos forzados a Siria desde 2011. De este modo, permiten que algunas de las personas rechazadas estén en una situación indefinida, sin perspectivas de formalización, explicó Human Rights Watch. Suiza suspendió la denegación de todas las solicitudes de ciudadanos sirios en junio de 2011.

Los sirios que intentan presentar pedidos de asilo en Chipre también enfrentan importantes obstáculos. Las autoridades de ese país llevan a cabo numerosas entrevistas, pero desde 2011 no han emitido ninguna decisión, y existen casos que se encuentran en trámite desde hace incluso 12 meses. Mientras las autoridades evalúan si hay nuevos elementos que justifiquen revisar una solicitud de protección que haya sido previamente rechazada, las personas que piden asilo continúan sin poder formalizar su situación y se exponen al riesgo de ser detenidas. En octubre, la Autoridad de Revisión para Refugiados de Chipre rechazó los pedidos presentados por segunda vez por ciudadanos sirios, argumentando que la situación actual en Siria no era suficiente como para justificar que volvieran a ser evaluados.

En la gran mayoría de los casos, la protección que se concede a los sirios en los países de la UE es de tipo subsidiaria, que consiste en el derecho de estancia temporal en el país en razón del riesgo general que existe en Siria de sufrir graves daños. Esta categoría, definida en la Directiva sobre Requisitos (artículo 15) de la UE, es diferente del reconocimiento de la condición de refugiado que se reconoce en virtud de la Convención de 1951 y otorga menos derechos —incluso por períodos limitados—, además de prever la posibilidad de un regreso forzado a Siria en el futuro. En algunos países de la UE, los permisos de residencia temporales no contemplan la reunificación familiar.

Detención

En países como Bélgica, Bulgaria, Chipre y Grecia, los ciudadanos sirios a veces son detenidos por períodos que pueden durar desde algunos días hasta varios meses. En Grecia, todos los extranjeros, incluidos los sirios, que entran irregularmente al país son detenidos al ingresar, frecuentemente en condiciones sumamente complejas. Actualmente, por ejemplo, cinco ciudadanos sirios se encuentran detenidos en la estación de policía de Orestiada, en la región del Evros, en Grecia, a la espera de ser admitidos en Turquía. Fueron detenidos a fines de septiembre; en un primer momento estuvieron en el centro de detención de Fylakio, y actualmente están realizando una huelga de hambre como protesta por su detención. En Chipre, los sirios que se consideran “inmigrantes prohibidos” por motivos de orden público o seguridad también pueden permanecer detenidos mientras se tramita su deportación. Human Rights Watch tuvo oportunidad de examinar un documento del Ministerio del Interior de Chipre, de fecha junio de 2012, donde se extiende la detención de un ciudadano sirio por un período adicional de seis meses, en razón de su negativa “a colaborar con las autoridades correspondientes para regresar a Siria”.

En Bélgica, los sirios que piden asilo en la frontera son detenidos durante el tiempo que demora el examen abreviado de sus solicitudes. En Bulgaria, los sirios que solicitan asilo e ingresan informalmente en el territorio son detenidos en centros perimetrados para migrantes en condición irregular antes de ser liberados y aceptados en centros abiertos de acogida o tránsito de asilados. En 2011, el tiempo promedio de detención para las personas que piden asilo en la frontera fue de dos a cinco semanas.

Deportaciones y traslados

La mayoría de los estados miembros de la UE han interrumpido las deportaciones a Siria, pero según la Agencia Europea de Fronteras, Frontex, “Grecia informó un marcado incremento en el número de sirios que regresaron a su país” desde abril hasta junio de 2012.

Las estadísticas oficiales de Grecia también muestran que 44 ciudadanos sirios han sido deportados en los primeros 11 meses de 2012 —13 de ellos en noviembre—, pero no indican a qué país se los deportó. En octubre, la justicia del Reino Unido impidió que el gobierno deportara a un estudiante sirio a su país.

Human Rights Watch también tiene conocimiento de al menos cinco países que envían a ciudadanos sirios al primer país de la UE al cual ingresaron para que tramiten allí sus pedidos de asilo, entre ellos Suecia, Bélgica, Austria, Suiza y Noruega. Si bien los dos últimos no forman parte de la UE, son signatarios del reglamento de Dublín. En el caso de Suiza, Human Rights Watch tiene datos de que una familia siria fue enviada de regreso a Grecia en el mes de septiembre. No se conoce el destino de los traslados efectuados desde Suecia, Bélgica y Noruega. En este momento, los traslados de ciudadanos sirios conforme al reglamento de Dublín pueden demorar sus posibilidades de obtener protección, no tener en cuenta los lazos familiares o de otro tipo y también aumentar la probabilidad de que estas personas sean detenidas, al menos temporalmente.

Recientemente, la UE acordó reformar el reglamento de Dublín II con el objeto de impedir los traslados a países donde la persona que solicita asilo pueda recibir un trato inhumano o degradante; pero no modificó la regla general de que el primer país de la UE al cual se ingresa será el encargado de analizar las solicitudes de asilo. La reforma se realizó luego que en enero de 2011 el Tribunal Europeo de Derechos Humanos determinara en el caso M.S.S. v. Belgium and Greece que, al disponer el regreso de Bélgica a Grecia conforme al reglamento de Dublín de un ciudadano afgano que solicitaba asilo, se lo expuso a la posibilidad de sufrir un trato degradante en Grecia. En diciembre de 2011, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea resolvió que los estados miembros tienen la obligación de verificar las condiciones del país receptor antes de impulsar traslados en virtud del reglamento de Dublín. La mayoría de los estados miembros de la UE han suspendido la práctica de enviar a personas de regreso a Grecia conforme a la normativa de Dublín.

Human Rights Watch insta a todos los estados miembros de la UE a adoptar las siguientes medidas:

  • Asegurar que todos los pedidos de asilo de ciudadanos sirios sean examinados de manera rápida, completa y justa;
  • Evaluar la posibilidad de adoptar medidas de protección temporal para todos los sirios, que otorguen a estos ciudadanos permisos de residencia y les permitan trabajar durante el período de protección temporal;
  • Mientras tanto, suspender todos los regresos forzados a Siria y a sus países limítrofes;
  • Poner fin a la detención de ciudadanos sirios con fines migratorios, ya que no debería existir una posibilidad inmediata de deportación a Siria;
  • Evaluar la posibilidad de suspender el traslado, conforme al reglamento de Dublín, de ciudadanos sirios que pidan asilo, independientemente de cuál sea el país de destino dentro de la UE, y asumir la responsabilidad de evaluar las necesidades de protección de los ciudadanos sirios teniendo en cuenta el primer país donde esta persona haya presentado una solicitud de asilo.