El presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, en un discurso durante la Asamblea General de las Naciones Unidas en la sede de la ONU en Nueva York el 21 de septiembre 2011.

© 2011 UN Photo

(París) – La decisión de la UNESCO de otorgar un controvertido premio patrocinado por el presidente Teodoro Obiang Nguema Mbasogo de Guinea Ecuatorial es decepcionante e irresponsable, dijeron hoy siete grupos de la sociedad civil. El premio será entregado en París en una ceremonia programada para el 17 de julio de 2012. Obiang, que lleva 33 años en el poder, dirige un gobierno conocido por su corrupción y represión.

En una reñida votación de 33-18 con 6 abstenciones, el Consejo Ejecutivo de la UNESCO aprobó el premio el 8 de marzo bajo el nuevo nombre de Premio Internacional UNESCO-Guinea Ecuatorial de Investigación en las Ciencias de la Vida y urgió a la directora general del organismo, Irina Bokova, a que proceda rápidamente con la entrega. La votación pasó por alto la recomendación del departamento legal de la UNESCO, que dijo que el premio no debería ser concedido, según las propias normas de la organización, debido a las discrepancias en torno a la fuente de financiamiento.

“Es vergonzoso y completamente irresponsable que la UNESCO conceda este premio, dada la larga lista de problemas legales y éticos que lo rodean”, señaló Tutu Alicante, director del grupo de derechos humanos EG Justice. “Además de dejarse utilizar para limpiar la enturbiada imagen de Obiang, la UNESCO también se arriesga a arruinar su propia credibilidad”.

En una carta del 12 de julio dirigida a delegados que se oponen al premio, Bokova señaló que un dictamen jurídico emitido después de la votación del Consejo concluyó que sigue habiendo preocupaciones, pero que no tiene otra alternativa que someterse a la decisión del Consejo Ejecutivo e implementar el premio. En una respuesta el 13 de julio, los delegados protestaron asegurando que “la UNESCO tiene un deber legal y fiduciario” de resolver completamente las cuestiones de financiamiento “para que no pese una nube de ilegalidad sobre el premio”.

Aún no está claro si Obiang, que ha promovido este premio como parte de un gran esfuerzo por mejorar su reputación global, asistirá a la ceremonia de entrega, tal como está previsto en el programa para el evento. El premio fue aprobado por primera vez en 2008 como el “Premio UNESCO-Obiang”. Sin embargo, su nombre fue eliminado en vista de la indignación de prominentes intelectuales, escritores, periodistas, ganadores de premios Nobel, científicos, profesionales de la salud y grupos de la sociedad civil, tanto de África como de Latinoamérica. Dichas voces opositoras criticaron el deplorable historial del presidente en temas de derechos humanos y su supuesta participación en operaciones de lavado de dinero.

Continuas investigaciones sobre presunta corrupción de miembros de la familia Obiang en Francia, España y Estados Unidos contribuyen a las dudas sobre el origen de la financiación del premio. El 5 de marzo, la Asociación SHERPA y Transparencia Internacional Francia solicitaron que jueces franceses prolonguen la investigación por corrupción en Francia para que incluya la donación de US$3 millones de Obiang a este premio.

Graves acusaciones de corrupción y lavado de dinero a gran escala por el presidente o su familia y sus socios más cercanos están siendo investigadas por múltiples cuerpos judiciales a nivel internacional. El hijo mayor de Obiang y el candidato más probable a sucederle, Teodoro Nguema Mangue, conocido como Teodorín, es buscado en base a una orden de arresto internacional emitida por jueces franceses el 10 de julio en relación al caso de Francia.

En un paso que podría haber sido un intento por otorgarle inmunidad ante el sistema de justicia a Teodorín, Obiang nombró a su hijo delegado permanente adjunto ante la UNESCO de Guinea Ecuatorial en octubre de 2011. En mayo, Obiang también nombró a Teodorín como segundo vicepresidente del país, un puesto que no está previsto en la constitución de Guinea Ecuatorial. El abogado de Teodorín en Francia sostiene que la orden de arresto “es nula e inválida debido al estatus de Obiang” como segundo vicepresidente.

Las autoridades francesas han llevado a cabo dos redadas en la lujosa residencia donde habita la familia Obiang en París y han decomisado grandes cantidades de bienes de lujo valorados en miles de millones de euros, propiedad de Teodorín.

En una investigación independiente, el Departamento de Justicia de Estados Unidos ha presentado denuncias que proveen acusaciones detalladas de que Teodorín abusó de su cargo anterior en el gobierno como Ministro de Agricultura y Bosques para extorsionar y lavar dinero con el objetivo de financiar más de US$300 millones en compras entre 2000 y 2011, incluyendo propiedades en Brasil, Francia, Sudáfrica y EE.UU., por un valor total de US$133 millones, y US$45 millones en arte de Renoir y otros maestros de la pintura.

Abogados defensores de Teodorín en Francia y Estados Unidos han impugnado las acusaciones que pesan contra su cliente.

El estilo de vida de Teodorín y el supuesto objetivo del premio de “contribuir a mejorar la calidad de la vida humana” contrastan drásticamente con las condiciones en Guinea Ecuatorial, un país rico en petróleo donde abunda la pobreza, los abusos a los derechos humanos, la corrupción y donde los servicios sociales no son adecuados, señalaron los grupos de la sociedad civil.

En contraste con el mandato central de la UNESCO de proteger y promocionar la libertad de los medios y la circulación de información, en Guinea Ecuatorial se restringe cotidianamente la libertad de expresión y de prensa. El gobierno tampoco da a conocer información básica relacionada a los presupuestos y gastos públicos.

“La gente común y corriente en Guinea Ecuatorial nunca ha disfrutado de las riquezas del país ni de los lujosos estilos de vida de sus líderes”, lamentó Alicante. “Si celebrasen algo mientras languidecen en la pobreza, desde luego que no sería el premio de la UNESCO. Sería la orden de arresto de Teodorín”.

La declaración fue emitida por las siguientes organizaciones:
Asociación Sherpa
Comité para la Protección de los Periodistas
Corruption Watch
EG Justice
Global Witness
Human Rights Watch
ONE

Antecedentes de los derechos humanos en Guinea Ecuatorial
Guinea Ecuatorial es un país rico en petróleo de África Occidental con un desenfrenado nivel de corrupción y tasas desproporcionadamente altas de pobreza dada la riqueza per cápita del país. La mayoría de los ciudadanos ordinarios no tiene acceso confiable a electricidad, agua potable, educación de calidad ni servicios de cuidado de la salud.

De acuerdo con el Informe sobre Desarrollo Humano de 2011 de las Naciones Unidas, Guinea Ecuatorial ocupa el lugar 136 de 187 países en el Índice de Desarrollo Humano, a pesar de un Producto Interno Bruto per cápita muy alto, de US$28,857. Como resultado, Guinea Ecuatorial tiene con mucha ventaja la mayor brecha de todos los países entre la clasificación de su riqueza y el puntaje de su desarrollo humano. Los pobres indicadores sociales del país incluyen altas tasas de mortalidad infantil. Casi uno de cada ocho niños muere antes de alcanzar la edad de cinco años.

Mientras tanto, el gobierno da prioridad al gasto en grandes proyectos de infraestructura de alto perfil destinados a impresionar a la comunidad internacional, incluido el complejo de lujo Sipopo de US$830 millones, construido para acoger la cumbre de junio de 2011 de la Unión Africana.

El gobierno trata de intimidar o silenciar las voces disidentes. Las figuras políticas de la oposición han sido detenidas injustamente en los últimos meses, entre ellos Wenceslao Mansogo Alo, un médico y activista de derechos humanos muy respetado, que permaneció encarcelado durante cuatro meses bajo cargos dudosos. Mansogo instó a los delegados de la UNESCO a abolir el premio en una carta escrita desde su celda. Fue condenado y posteriormente indultado por Obiang el 5 de junio, pero sigue siendo objeto de sanciones, incluyendo grandes multas y órdenes de cerrar su clínica, así como la suspensión de su licencia médica por varios años, lo que pone de relieve la hipocresía de un premio destinado a mejorar "la calidad de la vida humana".

El gobierno califica a las organizaciones de la sociedad civil internacionales que se oponen al premio de la UNESCO como "racistas", "neo-colonialistas" y se refiere a ellas como "los declarados detractores de Guinea Ecuatorial", que "quieren ensuciar la imagen" del país a través de "la calumnia, los prejuicios y la desinformación".

Antecedentes sobre el premio
El Premio Internacional UNESCO-Obiang Nguema Mbasogo de Investigación en las Ciencias de la Vida fue creado por el Consejo Ejecutivo de la UNESCO en octubre de 2008. Después de una campaña mundial de oposición al premio, en junio de 2010, la directora general Bokova pidió a la Junta de la organización que reexaminara su decisión, bajo el argumento de que el premio supondría un grave riesgo para la reputación de la UNESCO. En octubre de 2010, el Consejo Ejecutivo suspendió indefinidamente el premio.

A pesar de una apelación de Bokova para retirar el premio como  una "prueba de generosidad", Obiang siguió presionando a favor de su restitución. El Consejo continuó la suspensión en octubre de 2011. En noviembre de 2011, el Gobierno de Guinea Ecuatorial anunció que Obiang estaba dispuesto a "renunciar" a que el premio "llevara su nombre". La mayoría de la Junta votó el 8 de marzo para aprobar el premio bajo el nuevo nombre.

Sin embargo, sigue habiendo preguntas pendientes acerca de las fuentes de financiación del premio. El premio original iba a ser financiado por la Fundación Obiang Nguema Mbasogo para la Preservación de la Vida. El 9 de febrero de 2012, el gobierno de Guinea Ecuatorial informó a la UNESCO que los fondos del premio provenían en lugar de las arcas públicas.

En un dictamen jurídico emitido el 2 de marzo, el asesor jurídico de la UNESCO concluyó que el premio original UNESCO-Obiang "ya no era aplicable" debido a una "discrepancia sustancial" entre su fuente de financiamiento declarada y la real, y que lo mismo sería vinculante para cualquier premio bajo otro nombre.

Después de que el premio fuera adoptado oficialmente, Bokova dijo que solicitaría una segunda opinión jurídica, dadas las persistentes preocupaciones sobre el origen del dinero del premio. El segundo dictamen jurídico supuestamente afirma que el director general debe cumplir, bajo las normas de la UNESCO, la directiva de la Junta Ejecutiva y otorgar el premio.