Niños estudiantes pasan por enfrente de una mezquita en el centro de Maiduguri, capital del estado de Borno, Nigeria, el 28 de julio de 2010.

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(Nairobi) - El grupo militante islamista Boko Haram ha incendiado más de una docena de escuelas en el norte de Nigeria, Human Rights Watch señaló hoy. Desde el comienzo de 2012, presuntos miembros de Boko Haram han atacado, dañado y, en algunos casos, destruido al menos 12 escuelas dentro y en los alrededores de Maiduguri, capital del estado de Borno, dejando temporalmente a varios miles de niños sin acceso a educación.

 

"Los ataques de escuelas por parte de Boko Haram representan una actividad nueva y reprobable que inició desde que el grupo comenzó su campaña de violencia en 2009", dijo Zama Coursen-Neff, subdirectora de la División de Derechos del Niño de Human Rights Watch. "Se debe dejar en paz a los niños y a las instituciones educativas. Punto".

 

Alrededor del 20 de febrero, las tres primeras escuelas –Kulagumma, Abbaganaram y Budum – fueron incendiadas. Entre el 26 y 29 de febrero por lo menos cuatro escuelas fueron quemadas, y el 1 de marzo cinco escuelas fueron incendiadas en lo que parece haber sido un ataque coordinado, que incluyó a las escuelas secundarias Sunshine Stars y Success, que contaban con 700 estudiantes matriculados. Como resultado de los ataques, las noticias informaron que por lo menos 5,000 estudiantes se están quedando en sus casas sin asistir a la escuela.

 

Un presunto portavoz de Boko Haram, Abul Qaqa, ha reivindicado la responsabilidad del grupo por los ataques a las escuelas y amenazó con más violencia. En correos electrónicos y llamadas telefónicas a periodistas locales y extranjeros, afirmó que los incendios fueron en respuesta a los ataques contra las escuelas coránicas y la detención de clérigos locales por miembros de las fuerzas de seguridad. Las autoridades nigerianas han acusado por mucho tiempo a algunos profesores islámicos en esta zona de utilizar sus escuelas coránicas como bases de reclutamiento y capacitación para nuevos miembros de Boko Haram.

 

El 26 de febrero, Qaqa afirmó que los ataques del 20 de febrero fueron en represalia por las incursiones de las fuerzas de seguridad del Estado en las escuelas islámicas de Maiduguri y los "arrestos indiscriminados de estudiantes de escuelas coránicas por los agentes de seguridad". El 5 de marzo, corresponsales locales y extranjeros informaron haber recibido un mensaje de Qaqa donde se atribuía responsabilidad por todos los recientes ataques contra escuelas, incluso un intento de quemar una escuela esa misma mañana. El ataque del 5 de marzo fue presuntamente frustrado por miembros del Ejército de Nigeria, lo que resultó en la muerte de tres miembros de Boko Haram. Según informes en los medios de comunicación locales, Qaqa habría dicho: "Ciertamente, si no se permite que la educación coránica continúe, entonces la educación laica y occidental tampoco va a continuar".

 

Todos los ataques se han producido ya sea de noche o en la madrugada. El 26 de febrero, Qaqa fue citado diciendo: "Estamos atacando las escuelas públicas en la noche porque no queremos matar a alumnos inocentes".

 

Los ataques contra escuelas por grupos armados no sólo ponen en riesgo las vidas de los niños y los docentes, sino que también pueden privar a los niños de una educación, señaló Human Rights Watch. Las escuelas pueden cerrar y los niños pueden dejar de acudir por completo. Incluso cuando se reanudan las clases después de un ataque, la calidad de la educación puede verse menoscabada cuando los estudiantes y los profesores están atemorizados y los materiales de aprendizaje dañados. Las amenazas de ataques también pueden obligar a las escuelas vecinas a cerrar y a los padres a mantener a sus hijos en casa.

 

Nigeria es un Estado parte del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, y de la Convención sobre los Derechos del Niño, los cuales garantizan a los niños el derecho a la educación.

 

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