Hombres y niños trabajan en las minas fuera de Bagega. Realizan excavaciones profundas para encontrar rocas y luego las aplastan para extraer el oro. Dentro de las rocas hay depósitos de otros metales como el plomo, que ha resultado en el envenenamiento de muchos niños de la aldea.

© 2011 Marcus Bleasdale/VII for Human Rights Watch

(Lagos) - Miles de niños en el norte de Nigeria necesitan tratamiento médico inmediato y decenas de pueblos siguen contaminados dos años después de la peor epidemia de envenenamiento por plomo en la historia moderna, Human Rights Watch señaló hoy mientras dio a conocer un vídeo sobre el tema. Según estimaciones oficiales, cuatrocientos niños han muerto, y pese a ello los esfuerzos de limpieza ambiental ni siquiera han empezado en numerosos pueblos afectados.

Las minas artesanales de oro se encuentran en todo el estado de Zamfara, en el noroeste de Nigeria, y los altos niveles de plomo en la tierra, así como el uso de métodos de minería rudimentarios, han dado lugar a una epidemia de envenenamiento por plomo entre los niños, dijo Human Rights Watch. La investigación realizada por Human Rights Watch en Zamfara, a finales de 2011, encontró que los niños están expuestos a este polvo con plomo cuando procesan el oro en las minas, cuando sus familiares mineros vuelven a casa cubiertos de polvo con plomo, y cuando el mineral lleno de plomo se mole de manera manual o mecánica en casa. Los niños también pueden estar expuestos al plomo tóxico en el agua y alimentos contaminados. Los trabajadores de salud en el estado de Zamfara dijeron a Human Rights Watch que también ha habido altas tasas de infertilidad y abortos involuntarios entre adultos afectados.

"Se esperaba que el oro de Zamfara trajera prosperidad para el estado, pero lo único que trajo fue muerte y jornadas agotadoras de trabajo para los niños", dijo Babatunde Olugboji, subdirector de programas de Human Rights Watch. "Las personas que viven en el estado de Zamfara no deberían tener que cambiar sus vidas, o las vidas de sus hijos, por la posibilidad de extraer oro y ganarse la vida".

El gobierno del estado de Zamfara, en colaboración con organizaciones internacionales como Médicos Sin Fronteras y Centros para el Control de Enfermedades de Estados Unidos, han tratado a más de 1,500 niños con intoxicación aguda por plomo, pero miles de menores más necesitan con urgencia terapia de quelación para eliminar el plomo de su cuerpo y salvar sus vidas, dijo Human Rights Watch. A menos que sus hogares se limpien y sus familiares tengan acceso a las técnicas de minería más seguras que reduzcan al mínimo la exposición al polvo contaminado con plomo, el tratamiento no será eficaz ya que los niños volverán a verse continuamente expuestos.

El plomo es altamente tóxico y puede interrumpir las funciones neurológicas, biológicas y cognitivas del organismo. Los niños son particularmente susceptibles y, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, los altos niveles de exposición al plomo pueden causar daños permanentes al cerebro, hígado, riñones, nervios y estómago, así como discapacidad intelectual y de desarrollo. El envenenamiento por plomo rara vez es mortal, pero los trabajadores médicos en Nigeria informaron que en el estado de Zamfara la concentración de plomo en el mineral es tan tóxica que en 2010 se estimó que la tasa de mortalidad en pueblos como Abaré, Dareta, Duza, Sunke, Daji Tungar, Guru Tungar y Yargalma fue de un 40 por ciento entre los niños que mostraron síntomas de envenenamiento por plomo.

A finales de 2011, el Gobierno del Estado de Zamfara dio un paso importante cuando instauró a un equipo de limpieza, dijo Human Rights Watch. El equipo ahora está limpiando la aldea más grande y contaminada, Bagega, donde se estima que al menos 2,000 niños necesitan tratamiento. Sin embargo, el alcance de la contaminación en la región requiere un esfuerzo sostenido e integral que será difícil para el Gobierno estatal sin los fondos, el personal ni la experiencia adecuados.

"Durante los últimos dos meses hemos visto un compromiso renovado del Gobierno para limpiar las áreas fuertemente contaminadas con plomo en Zamfara", dijo Olugboji. "Este esfuerzo debe mantenerse y ampliarse, y los donantes internacionales deberían ayudar a garantizar que los esfuerzos de limpieza lleguen a todos los niños y pueblos afectados".

Niños de tan sólo 8 trabajan en el sector de la minería informal de Zamfara, descendiendo hasta las minas, procesando el mineral, utilizando mercurio para extraer el oro y vendiendo mercancías en los sitios de procesamiento. Gran parte de este trabajo, que puede ser extremadamente peligroso, se considera una de las peores formas de trabajo infantil en virtud del derecho internacional, dijo Human Rights Watch.

Nigeria es Parte en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y la Convención sobre los Derechos del Niño. Ambos tratados obligan a Nigeria a proteger la salud de sus niños y garantizar su desarrollo físico y mental en la medida de lo posible. Nigeria ha ratificado también el Convenio de la Organización Internacional del Trabajo N º 182 sobre las peores formas de trabajo infantil, que protege a los niños de trabajos peligrosos, como la exposición a sustancias, agentes o procesos peligrosos.

"Al no hacer frente a esta epidemia, el Gobierno nigeriano está sacrificando de manera innecesaria a sus niños", dijo Olugboji. "Tanto el Gobierno federal como los gobiernos estatales deben educar a la gente sobre los riesgos del plomo, establecer programas de prácticas más seguras para la minería, poner fin al trabajo infantil en la minería del oro y ampliar drásticamente el tratamiento y los programas de limpieza ambiental".