Mujeres buscan oro en los residuos líquidos de la mina de oro de Porgera, en Papúa Nueva Guinea.

© 2010 Brent Stirton/Getty Images for Human Rights Watch

Chris Albin-Lackey, investigador principal de Human Rights Watch, investigó y documentó informes de los terribles abusos que estaban ocurriendo en una mina de oro en Porgera, una zona remota en las tierras altas centrales de Papúa Nueva Guinea. En los crecientes vertederos de roca de desecho de la mina, miembros del personal de seguridad fueron acusados de una amplia gama de delitos, incluyendo violaciones en grupo y palizas brutales. Si bien desde tiempo atrás existían rumores de abusos relacionados con la mina, Barrick Gold, la empresa canadiense propietaria de la mina y la compañía de extracción de oro más grande de mundo negaba estas afirmaciones y las calificaba de infundadas. Cuando fue enfrentada con nuestros hallazgos, Barrick reconoció por primera vez que las acusaciones tenían fundamento, y desde entonces ha tomado medidas para frenar los abusos que hemos descubierto.

Junto con el director de la división de Negocios y Derechos Humanos de Human Rights Watch, Arvind Ganesan, Chris presentó sus hallazgos a Barrick durante una reunión llevada a cabo durante todo un día en la sede de Barrick en Toronto. Como resultado de la reunión, el vicepresidente de Responsabilidad Social de Barrick puso en marcha una investigación interna en la mina de Porgera que confirmó nuestros hallazgos.

Posteriormente, días antes de que nuestros resultados fueran publicados, Barrick anunció la detención de varios guardias de seguridad acusados de violación en grupo y otros delitos graves. Las fuerzas policiales de Papúa Nueva Guinea se encuentran ahora en medio de una investigación penal completa. Mientras tanto, la empresa ha prometido establecer nuevos y viables canales de comunicación para que miembros de la comunidad puedan presentar quejas de abusos sin temor a represalias.

Barrick se ha comprometido a adoptar una amplia gama de medidas para prevenir abusos futuros por parte del personal de seguridad en la mina, incluyendo medidas más estrictas de supervisión y control por parte de los altos funcionarios.