(Washington, DC) - El gobierno cubano debería disponer la liberación inmediata e incondicional de los defensores de derechos humanos, periodistas y demás disidentes detenidos en forma arbitraria durante los dos últimos días, incluidos aquellos bajo arresto domiciliario, señaló hoy Human Rights Watch.

Poco antes del primer aniversario de la muerte de Orlando Zapata Tamayo, al menos 50 personas fueron detenidas arbitrariamente por el gobierno cubano, según informaron disidentes que se comunicaron con Human Rights Watch por vía telefónica. Varios defensores de derechos humanos y periodistas dijeron a Human Rights Watch que las fuerzas de seguridad no permitieron que otras 20 personas salieran de su vivienda e impidieron así que participaran en las manifestaciones organizadas en conmemoración de la muerte de Zapata.

El preso político Zapata Tamayo murió detenido el 23 de febrero de 2010 tras 85 días de huelga de hambre, una medida a la cual había recurrido para denunciar las deficientes condiciones carcelarias.

"A un año de la trágica muerte de Zapata, esta última ola de arrestos muestra que el gobierno cubano continúa negando que sus ciudadanos ejerzan los derechos básicos de reunión y expresión", señaló José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch.

Juan Carlos González Leiva del Consejo de Relatores de Derechos Humanos de Cuba, una organización de derechos humanos independiente, informó a Human Rights Watch que un grupo de disidentes que se manifestaba en apoyo de Zapata en Ciego de Ávila fue agredido a golpes por policías. Según Leiva, varias de las víctimas debieron recibir atención médica como resultado de las golpizas y posteriormente fueron detenidas.

Guillermo Fariñas, periodista y defensor de derechos humanos, dijo a Human Rights Watch que a las 5 a.m. del 23 de febrero un grupo de agentes de la Seguridad del Estado rodeó su vivienda. A la mañana, cuando intentó salir, le informaron de que se encontraba bajo arresto domiciliario. En 2010, Fariñas fue distinguido por el Parlamento Europeo con el Premio Sakharov a la Libertad de Conciencia.

Otros disidentes señalaron que antes del aniversario fueron visitados por agentes de la Seguridad del Estado, quienes les advirtieron que serían encarcelados si participaban en las actividades organizadas en conmemoración de la muerte de Zapata. Rolando Rodríguez Lobaina, uno de los disidentes, contó a Human Rights Watch que el 17 de febrero fue citado a presentarse en la estación de policía de Guantánamo, donde se le comunicó que sería encarcelado si participaba en las protestas. Según informó su esposa a Human Rights Watch, Rodríguez fue detenido junto con otros cinco disidentes el 22 de febrero, mientras estaban sentados en una plaza pública. La esposa de Rodríguez afirma que en ese momento no estaban manifestándose, y hasta hoy permanecen detenidos.

El 22 de febrero, la policía detuvo a cerca de 25 personas que participaban en una protesta pacífica en homenaje a Zapata en Palma Soriano. Dos de los manifestantes relataron a Human Rights Watch durante entrevistas separadas que, junto con otras personas, habían sido interrogados por agentes de la Seguridad del Estado, quienes les advirtieron que los "molerían a palos" si se manifestaban al día siguiente.

"Mediante detenciones arbitrarias, abuso físico y amenazas, el gobierno cubano demuestra una vez más su intención de reprimir a los ciudadanos que participan incluso en las actividades cívicas más básicas", señaló Vivanco.