(Nueva York) – Estados Unidos debe presionar a los gobiernos que el Departamento de Estado ha identificado por utilizar a niños soldados para que pongan fin a esta práctica o pierdan la ayuda militar que reciben de este país, señaló Human Rights Watch hoy.

El informe anual del Departamento de Estado 2010 sobre la Trata de Personas, publicado hoy, identifica a seis gobiernos involucrados en el reclutamiento y la utilización de niños soldados. Una ley estadounidense promulgada en 2008 prohibirá varias categorías de ayuda militar para dichos gobiernos, a partir del 1 de octubre de 2010, a menos que el Presidente invoque a una renuncia del interés nacional.

"Los estadounidenses no quieren que su dinero sea utilizado para poner armas en manos de los niños", dijo Jo Becker, directora de defensa y promoción de los derechos del niño de Human Rights Watch. "Cancelar la ayuda militar estadounidense a países que utilizan a niños soldados debe hacer que sus gobiernos lo piensan dos veces antes de explotar a los niños en las guerras".

En el nuevo informe sobre la trata de personas se menciona a Birmania, Chad, República Democrática del Congo, Somalia, Sudán y Yemen por utilizar niños soldados en sus fuerzas armadas o por apoyar a las milicias aliadas que utilizan a niños soldados. A excepción de Birmania, cada uno de estos países ha recibido ayuda militar de Estados Unidos en los últimos años, por lo general, en forma de entrenamiento militar.

La Ley de Prevención de Niños Soldados fue aprobada por el Congreso y firmada por el presidente George W. Bush en 2008. Esta legislación prohíbe el financiamiento militar extranjero, el entrenamiento militar, y varias otras categorías de ayuda militar estadounidense a los gobiernos utilizan a niños soldados, con base en las conclusiones del informe de la trata de personas.

En 2009, EE.UU. envió aproximadamente 40 toneladas de armas y municiones - incluyendo morteros y granadas de mortero - al Gobierno de Transición de Somalia que, según el informe de trata de personas, recluta a niños por la fuerza y el engaño en las milicias asociadas con el gobierno de transición y sus fuerzas aliadas. En diciembre de 2009, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, aprobó a más del doble el financiamiento militar de Estados Unidos para Yemen - de US$67 millones a US$150 millones - para entrenar y equipar a las fuerzas de seguridad yemeníes, que también reclutan a niños soldados, según el informe. El Departamento de Estado también pidió 1.1 millones de dólares del programa Internacional de Entrenamiento y Educación Militar para Yemen durante 2011, lo mismo que para el año 2010, y $35 millones en financiación militar extranjera, un aumento de US$ 22.5 millones del 2010.

Estados Unidos también ha proporcionado cientos de miles de dólares en entrenamiento militar a Chad, la República Democrática del Congo y las fuerzas en el sur de Sudán.

El 16 de junio, el Consejo de Seguridad debatirá un informe emitido por el Secretario General de la ONU en mayo, que identificó a más de 50 organizaciones gubernamentales y grupos armados no estatales en 13 países que utilizan a niños soldados en violación del derecho internacional. El Secretario General identificó a 16 grupos o fuerzas como "violadores persistentes" que habían reclutado a niños soldados durante al menos cinco años o más, incluyendo a las fuerzas armadas gubernamentales de Birmania, la República Democrática del Congo, el Gobierno Federal de Transición de Somalia, y el Ejército Popular de Liberación del Sudán. El informe por primera vez menciona a Yemen como un país en donde se utilizan a niños en las guerras.

En resoluciones aprobadas en 2004, 2005 y 2009, el Consejo de Seguridad se comprometió a considerar medidas específicas, incluyendo embargos de armas y otras sanciones contra las partes en conflictos armados que se nieguen a poner fin a su utilización de niños soldados.

"El Gobierno de Estados Unidos y otros gobiernos deben de fortalecer su respuesta para poner fin a la utilización de niños soldados", dijo Becker. "Las fuerzas armadas y los grupos rebeldes que siguen año tras año utilizando a niños como soldados deberían enfrentar graves consecuencias, incluyendo sanciones".