(Nueva York)- El ejército de Chad y sus fuerzas paramilitares aliadas están manteniendo a miles de niños soldados fuera de los esfuerzos de desmovilización, a pesar de las promesas gubernamentales de liberar del servicio militar a los combatientes menores de edad, declaró Human Rights Watch en un informe publicado hoy.

El 19 de julio se reunirá el grupo de trabajo del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre niños en conflictos armados, a fin de discutir las respuestas del Consejo de Seguridad al uso de niños soldados y otras violaciones de derechos humanos contra niños en el conflicto armado de Chad.

En mayo, el gobierno de Chad se comprometió a cooperar con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en la identificación y desmovilización de niños soldados que se encuentran en las filas de su ejército. Desde entonces, varios cientos de niños, algunos incluso de ocho años de edad, han sido liberados de una base militar en el centro de Chad. Sin embargo, ninguno de ellos pertenecía al ejército nacional; todos provenían de un grupo paramilitar alineado al gobierno. Las solicitudes de UNICEF para visitar dos bases más, ambas en zonas de conflicto en el este del país, no han sido otorgadas por funcionarios del gobierno chadiano.

“El gobierno de Chad no está cumpliendo su promesa de retirar a los niños de sus fuerzas armadas”, dijo Peter Takirambudde, director del Programa de África de Human Rights Watch. “El Consejo de Seguridad debe exigir que el gobierno chadiano y sus fuerzas aliadas pongan fin al reclutamiento de niños y los retiren de sus filas”.

El informe de 46 páginas, “Early to War: Child Soldiers in the Chad Conflict” (“Precoz camino a la guerra: Niños soldados en el conflicto de Chad”), documenta cómo el ejército chadiano, sus milicias paramilitares aliadas y fuerzas rebeldes han utilizado y reclutado niños soldados tanto en el norte del país como a lo largo de la frontera oriental con la región de Darfur en Sudán. El informe se basa en entrevistas a oficiales de alto rango del ejército chadiano, así como a los actuales niños soldados.

Desde diciembre de 2005, el Ejército Nacional de Chad (Armée Nationale Tchadienne, o ANT) ha luchado contra grupos rebeldes chadianos apoyados por Sudán que pretenden derrocar al presidente Idriss Déby. Cuando las batallas ardieron en el norte y este de Chad en el otoño de 2006, tanto el gobierno como las fuerzas rebeldes reclutaron cada vez más niños, quienes continúan sirviendo como combatientes, guardias, cocineros y vigías en los frentes del conflicto. En meses recientes, conforme las fuerzas pro-gobierno han ganado el control, el gobierno se ha involucrado en negociaciones de paz con los rebeldes.

Un antiguo grupo rebelde que reclutó y utilizó niños soldados, el Front Uni pour le Changement (FUC, o Frente Unido para el Cambio), suscribió el pasado diciembre un acuerdo de paz con el gobierno, que ahora está integrando a las fuerzas del FUC en el ejército nacional. Sin embargo, después de que el FUC acordó aportar al ejército más soldados de los que había contribuido previo al acuerdo, el Frente llevó a cabo agresivos esfuerzos de reclutamiento que incorporaron a muchos niños a sus filas.

A pesar de las promesas del gobierno chadiano de desmovilizar a los niños soldados, las entrevistas de Human Rights Watch con comandantes del ejército indican que el personal militar intentaría excluir a los niños del proceso de desmovilización.

“Algunos de los niños soldados serán desmovilizados, pero en su mayoría serán ocultados”, dijo a Human Rights Watch un oficial de alto rango del ejército chadiano. “Se les destacará a los frentes y a otros lugares que se encuentran fuera de límites”.

Cabe señalar que ninguno de los 413 niños desmovilizados de las instalaciones militares del gobierno chadiano desde mayo estaba en el ejército nacional. Todos eran antiguos combatientes del FUC que fueron integrados a las fuerzas gubernamentales.

“El gobierno de Chad debe liberar a los niños de todos los rincones del ejército, no sólo de las filas de sus antiguos enemigos”, dijo Takirambudde.

Desde enero de 2006, investigadores de Human Rights Watch han observado el uso de niños soldados por parte del ejército y de las fuerzas pro-gobierno, incluidas las ex fuerzas rebeldes integradas (es decir, el FUC), las fuerzas de autodefensa a nivel de aldeas y dos movimientos rebeldes sudaneses. Cada uno de estos grupos tiene elementos destacados a lo largo de toda la frontera entre Chad y Sudán.

El Consejo de Seguridad de la ONU ha propuesto una misión para la protección de civiles que sería enviada al este de Chad, pero esto ha encontrado una persistente oposición de funcionarios del gobierno chadiano.

“La inseguridad en el este de Chad hace que los niños sean vulnerables a que se les reclute como soldados”, dijo Takirambudde. “Se necesita una misión internacional para proteger a personas civiles y poner fin a esta inseguridad”.

Tanto el gobierno de Chad como su afiliado FUC están violando el derecho internacional, que prohíbe el uso de niños menores de 18 años de edad en los conflictos armados. Adicionalmente, el reclutamiento o uso de niños menores de 15 años se considera un crimen de guerra.