(Nueva York, 29 de noviembre de 2006) - Pasados 25 años desde que el SIDA fuera inicialmente identificado, los programas para combatir la enfermedad continúan siendo socavados por ideologías conservadoras y abordajes moralistas, declaró hoy Human Rights Watch al aproximarse el Día Mundial del SIDA.

"Los enfoques más efectivos para la prevención del VIH/SIDA no están siendo utilizados", dijo Joe Amon, director del Programa de VIH/SIDA de Human Rights Watch. "Los gobiernos se rehúsan a adoptar programas basados en hechos que respeten los derechos individuales y, por el contrario, están promoviendo campañas ideológicas que hacen a la gente más vulnerable a la infección".  
 
Human Rights Watch ha identificado una serie de ejemplos en el mundo que afectan a quienes se encuentran en mayor riesgo de adquirir la infección por VIH, incluyendo jóvenes, mujeres y personas usuarias de drogas inyectables.  

  • En el África subsahariana, una mayoría de personas adultas jóvenes carece de conocimientos adecuados acerca de la transmisión del VIH. A pesar de ello, los gobiernos hacen énfasis en los enfoques "exclusivamente de abstinencia" y promueven información inexacta sobre la efectividad de los condones. Por ejemplo, en Uganda el gobierno promueve "desfiles de virginidad" y restringe la disponibilidad de los condones para jóvenes, mientras la epidemia - en un país al que se le considera una "historia exitosa" - ha empeorado de manera dramática.
  • Si bien a las mujeres se las reconoce cada vez más como "el rostro" del SIDA, los gobiernos se niegan a enfocar las violaciones a los derechos humanos que ocasionan la vulnerabilidad de ellas. Una de cada tres mujeres se enfrentará a algún tipo de violencia basada en género a lo largo de su vida, y los estudios han revelado que aquéllas que sufren violencia tienen hasta el triple de probabilidades de adquirir la infección.
  • Una de cada tres nuevas infecciones fuera de África ocurre en personas usuarias de drogas inyectables. No obstante, pocos gobiernos están adoptando estrategias probadas, tales como la terapia de sustitución para la drogadicción o el suministro de agujas hipodérmicas limpias. En Rusia, donde la epidemia está concentrada entre quienes usan drogas inyectables, el gobierno se ha rehusado a permitir el uso de metadona y ha obstaculizado la amplia disponibilidad de agujas hipodérmicas limpias.


Hace seis meses, miembros de las Naciones Unidas suscribieron una declaración en la cual reconocen que la protección y el ejercicio de los derechos humanos son esenciales en la lucha global contra el VIH/SIDA. "El lema del Día Mundial del SIDA este año es ‘Mantener la promesa'", dijo Amon. "Sin embargo, a menos que los gobiernos adopten enfoques efectivos que respeten los derechos de quienes son más vulnerables a la infección por VIH, sus incumplidas promesas implicarán que más millones de personas la contraigan".  
 
Durante la XVI Conferencia Internacional sobre el SIDA, realizada en Toronto el pasado agosto, Human Rights Watch recogió testimonios en audio de activistas del campo del SIDA y personas que viven con el VIH procedentes de todo el mundo, quienes ofrecen sus historias individuales y opiniones en torno a lo que se necesita en la lucha global contra el VIH/SIDA.  
 
"Escucha sus historias y podrás empezar a comprender el impacto de la epidemia del SIDA y el fracaso de los gobiernos del mundo para enfrentarla", dijo Amon.