El premio Defensor de Derechos Humanos, la más alta distinción que es entregada por Human Rights Watch, recaerá en tres valientes activistas de alrededor del mundo, cuyos esfuerzos ilustran los mayores desafíos que el mundo de hoy enfrenta respecto de los derechos humanos.

Estas tres distinciones ilustran los límites a la libertad de expresión en el Medio Oriente, la masiva “limpieza étnica” y las injusticias en Darfur, Sudán, y la grave situación de las mujeres afectadas por el VIH en África. Los defensores globales de derechos humanos de Human Rights Watch que son distinguidos con el referido honor son:

“Nuestros activistas distinguidos ejemplifican los más altos ideales de la causa de los derechos humanos—coraje, objetividad y un compromiso sin igual con la justicia”, señaló . “Ellos trabajan incesantemente, usualmente en lugares peligrosos, para traer los abusos a la luz pública y para luchar por la preservación de los derechos humanos en sus regiones”

El equipo de Human Rights Watch trabaja estrechamente con los Defensores de Derechos Humanos (Human Rights Defenders), como parte de nuestras investigaciones sobre derechos humanos en más de 70 países alrededor del mundo. La cena anual de Human Rights Watch del presente año, tendrá lugar en Nueva York, San Francisco, Los Angeles, Santa Bárbara, Chicago y Toronto.

“Las personas que han sido distinguidas en este año envían un potente mensaje a los gobiernos, en el sentido de que las graves violaciones a los derechos humanos deben terminar”, expresó Roth. “Ellos son una fuente de inspiración para todos nosotros”

Antecedentes de los activistas de Human Rights Watch honrados el presente año:

Beatrice Were, Uganda
Beatrice Were es una destacada defensora ugandés de los derechos de las mujeres y niños afectados por el VIH. Una de las primeras mujeres en Uganda en reconocerse abiertamente como afectada por el VIH, Were fundó las bases de una organización, la Comunidad Nacional de Mujeres Viviendo con VIH. Después de haber perdido a su marido a causa del VIH en 1991, Were conoció directamente los problemas que una viuda viviendo con VIH debía enfrentar. Habiendo perdido sus propiedades y sus niños en manos de la familia de su marido, se convirtió en una activista que trató de evitar que otras mujeres sufrieran su mismo destino. Were además estableció el proyecto Libro de Recuerdos, con el objetivo de ayudar a madres con VIH a preparar a sus hijos para la orfandad, grabando los recuerdos familiares y hablando abiertamente sobre su enfermedad. Were es una fuerte crítica de los programas de “Abstinencia hasta el Matrimonio” implementados por el gobierno de los Estados unidos, los cuales censuran información sexual objetiva y explícita sobre VIH, impidiendo que los jóvenes se informen adecuadamente.

Omid Memarian, Iran
Omid Memarian pertenece a una nueva generación de activistas de derechos humanos, el que creativamente ha desafiado la represión política a través de Internet. Memarian es periodista, web-logger y un activista de la sociedad civil que ha promovido la libertad de expresión en Irán usando Internet y que ha sido perseguido por ello. Memarian trabajó como periodista en Irán para periódicos reformistas hasta que el gobierno iraní cerró dichos periódicos. Fue arrestado en octubre de 2004 debido a su defensa de los derechos humanos, siendo confinado en soledad y torturado repetidamente y forzado a realizar falsas confesiones. Debido a protestas de la comunidad internacional, incluyendo Human Rights Watch, Memarian fue liberado en diciembre de 2004. Memarian ha trabajado con Human Rights Watch online para exponer los malos tratos, las detenciones arbitrarias y las torturas de que son objeto los prisioneros en Irán.

Salih Mahmoud Osman, Sudan
Salih Mahmoud Osman es un abogado de Darfur que trabaja con la Organización de Sudán Contra Tortura para impugnar detenciones arbitrarias y la práctica de la tortura. Por veinte años ha defendido y dado asistencia legal gratuita a sudaneses de toda etnia y postura política, incluso a aquéllos que han sido perseguidos por el gobierno. Osman fue arrestado y detenido sin cargo ni juicio alguno por siete meses en 2004 por las fuerzas de seguridad de Sudán. Fue liberado tras haber estado en huelga de hambre. Osman continúa defendiendo los derechos civiles y políticos en Darfur y Khartoum, Sudan. Human Rights Watch trabajó estrechamente con Oman investigando los crímenes contra la humanidad y la limpieza étnica en Darfur, el cual realizando dicha labor tomó grandes riesgo tanto para sí como para su familia.