El grafitero cubano Danilo Maldonado hace una llamada con su teléfono celular en su casa en La Habana, el 20 de octubre de 2015.

© 2015 Reuters

(Nueva York, 16 de diciembre de 2016) – Las autoridades cubanas deberían disponer la liberación inmediata del artista de grafiti Danilo Maldonado Machado, conocido como “El Sexto”, quien desde el momento de su detención, el 26 de noviembre de 2016, ha recibido un trato cada vez más severo, señaló hoy Human Rights Watch.

La policía detuvo a Maldonado luego de que publicara en los medios sociales un video donde se lo veía celebrando la muerte de Fidel Castro, ocurrida previamente ese día. Desde entonces, ha permanecido incomunicado en varios centros de detención, por lapsos de hasta tres días en cada lugar. Los familiares que pudieron verlo afirmaron que había sido golpeado con violencia en varias ocasiones y encerrado tres días en aislamiento, desnudo y sin acceso a alimentos. Aunque no se le ha imputado ningún delito, el 14 de diciembre fue trasladado a una cárcel de alta seguridad que alberga a presos condenados. Las autoridades no han proporcionado información a su familia acerca de cuánto tiempo permanecerá allí.

“Nadie debería ser arrestado por expresar opiniones políticas”, destacó José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch. “Y en ningún caso las personas deberían ser golpeadas, mantenidas incomunicadas o encarceladas antes del juicio junto con delincuentes que ya han sido juzgados y condenados”.

En el video que Maldonado publicó en Facebook se lo ve pintando con aerosol el mensaje Se Fue en el hotel Habana Libre e instando a la gente a “salir a las calles” y “pedir libertad”. Más tarde, el video se difundió ampliamente en YouTube.

Nadie debería ser arrestado por expresar opiniones políticas. Y en ningún caso las personas deberían ser golpeadas, mantenidas incomunicadas o encarceladas antes del juicio junto con delincuentes que ya han sido juzgados y condenados.

José Miguel Vivanco

Director para las Américas

En una comunicación telefónica desde La Habana, la madre de Maldonado, María Victoria Machado, dijo que la policía irrumpió en la vivienda de su hijo más tarde ese día y lo llevó por la fuerza hasta una dependencia policial, donde fue sometido a una violenta golpiza, y que luego lo trasladaron a la prisión estatal de seguridad Villa Marista, donde es sabido que se recluye a presos políticos. Según dijo, allí le propinaron una golpiza tan violenta que le provocó un ataque de asma (una condición que padece). Recién entonces —72 horas después de la detención— se le permitió contactar a su madre para que le llevara un inhalador.

Maldonado estuvo tres días en celda de aislamiento durante la semana del 4 de diciembre, dijo su pareja Alexandra Martínez, de nacionalidad estadounidense y con residencia en Miami, quien el 15 de diciembre habló desde La Habana. El 14 de diciembre, Maldonado fue trasladado a la prisión Combinado del Este, donde su familia afirma que está alojado junto a otros presos condenados por delitos violentos, que podrían representar una grave amenaza para su seguridad o incluso su vida.

La detención arbitraria y por períodos breves de defensores de derechos humanos, periodistas independientes y artistas cubanos ha aumentado significativamente en los últimos años. La Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, una organización independiente de derechos humanos que el gobierno considera ilegal, recibió más de 7.900 denuncias de detenciones arbitrarias entre enero y agosto de 2016, una cifra que representa el mayor promedio mensual de los últimos seis años.

Maldonado ha sido blanco de acoso policial desde hace tiempo. En 2014, fue detenido por policías tras haber escrito con aerosol los nombres “Fidel” y “Raúl” en el lomo de dos cerdos, un acto por el cual cumplió una pena de 10 meses de prisión.