(Bruselas) – Los atentados con explosivos perpetrados en el aeropuerto Zaventem y el metro de Bruselas el 22 de marzo de 2016 constituyen actos de violencia absolutamente despreciables, señaló hoy Human Rights Watch. Los ataques dejaron un saldo de decenas de muertos y un número mucho mayor de heridos, según fuentes oficiales. Al momento de redacción de esta nota, ningún grupo se había atribuido responsabilidad por el hecho.

En los últimos 10 días, mortíferos ataques también acabaron con la vida de numerosas personas y decenas han resultado heridas en Turquía y Costa de Marfil.

Un hombre coloca una bandera belga en memoria de las víctimas de los ataques en Bruselas, Bélgica el 22 de marzo de 2016.

© 2016 Reuters

“Nuestros pensamientos están con todos aquellos que han perdido a seres queridos, y con las numerosas víctimas de estos actos aberrantes y deleznables”, indicó Lotte Leicht, directora para asuntos de la Unión Europea de Human Rights Watch. “En este momento de horror, estos agravios a nuestros principios más fundamentales nos dan incluso mayores motivos para proteger los derechos humanos y el estado de derecho”.

Human Rights Watch instó a las autoridades belgas a responder mostrando un férreo compromiso con el estado de derecho y los derechos humanos en sus acciones para prevenir otros atentados y posibles actos de represalia contra comunidades y personas.

“Debemos proteger los principios de derechos humanos que están siendo violentados por los extremistas”, observó Leicht. “Ese es el desafío común que tenemos por delante”.