(Washington, DC) – Dos declaraciones recientes en materia de políticas indican que Estados Unidos estaría próximo a adecuar su postura al tratado de 1997 sobre la prohibición de minas terrestres, señaló hoy Human Rights Watch al difundir un documento de preguntas y respuestas que describe los cambios en las políticas relevantes.

Los nuevos elementos en la política sobre minas terrestres consisten en la prohibición del uso de minas antipersonales, excepto en la Península de Corea; la prohibición de producción y adquisición de minas antipersonales; un estudio de las alternativas; y una declaración de que EE.UU. retomará la vía para la adhesión del Tratado Sobre la Prohibición de Minas de 1997.

“Las nuevas medidas anunciadas por el gobierno de Obama contribuirán a que la política estadounidense esté más próxima a adecuarse a los requisitos del Tratado Sobre la Prohibición de Minas”, indicó Steve Goose, director de la división de armas de Human Rights Watch. “Sin embargo, para ayudar a que el mundo se libre de estas armas sumamente nocivas, EE. UU. debe dejar atrás la excepción que permite el uso de minas terrestres en la Península de Corea y sumarse al tratado”.

Human Rights Watch es uno de los miembros fundadores de la Campaña Internacional para la Prohibición de las Minas Terrestres, que en 1997 fue distinguida con el Premio Nobel de la Paz, junto con su coordinadora Jody Williams, por sus esfuerzos en pos de la adopción del Tratado sobre la Prohibición de Minas y por su contribución a una nueva diplomacia internacional basada en preceptos humanitarios. Preside además la Campaña Estadounidense para la Prohibición de las Minas.