© 2012 Human Rights Watch

(Nueva York) – En la última fecha del período de sesiones de 2013, la Asamblea Legislativa del estado de Nueva York ratificó una ley que erradicaría el uso de preservativos como evidencia de delitos vinculados con prostitución, señaló hoy Human Rights Watch. El proyecto de ley N.° 2736 de la Asamblea Legislativa se aprobó el 21 de junio de 2013 por una diferencia de 80 contra 48 votos y fue remitido al Senado del estado de Nueva York.

El Senado de dicho estado debería dar sanción definitiva a la norma con la firma del gobernador Andrew Cuomo tan pronto como la legislatura reanude las sesiones, indicó Human Rights Watch.

“Tras la votación en la Asamblea Legislativa, el estado de Nueva York podría convertirse en el primero de Estados Unidos en adoptar una ley que prohíba el uso de preservativos como prueba de delitos vinculados con la prostitución”, observó Rebecca Schleifer, directora de defensa en salud y derechos humanos de Human Rights Watch. “La pronta sanción de esta ley por el Senado reportará importantes beneficios en materia de salud pública para la población de Nueva York”.

En el informe de 2012 “Trabajadores sexuales en riesgo: Los preservativos como prueba de prostitución en cuatro ciudades de Estados Unidos”, Human Rights Watch comprobó que era habitual que policías de la Ciudad de Nueva York, Los Ángeles, Washington DC y San Francisco confiscaran preservativos al interceptar, palpar y arrestar a personas que identificaban o consideraban automáticamente como trabajadores sexuales. Si bien son pocos los casos sobre prostitución o vagabundeo que culminan en procedimientos judiciales, los preservativos confiscados durante estas detenciones han sido utilizados por fiscales ante la justicia penal como evidencia de delitos vinculados con prostitución.

Numerosos trabajadores sexuales y mujeres transgénero que fueron catalogados automáticamente como trabajadores sexuales manifestaron a Human Rights Watch que sabían que la policía confiscaba los preservativos como evidencia. Según dijeron, esto hacía que temieran llevar preservativos para usarlos con clientes o con sus parejas sexuales, y en ocasiones mantenían relaciones sin ningún tipo de protección.

“Distribuir millones de preservativos a las personas que más los necesitan y luego quitárselos desvirtúa el propósito de las campañas de salud pública destinadas a prevenir el VIH y las infecciones de transmisión sexual”, comentó Schleifer. “La única forma de proteger la salud y seguridad de los trabajadores sexuales, las víctimas de trata y el público en general es a través de una legislación integral en el ámbito de los estados”.

La adopción de leyes para erradicar el uso de preservativos como evidencia resulta especialmente importante para las víctimas de trata de personas, indicó Human Rights Watch. Utilizar preservativos como prueba en casos relativos a trata genera un incentivo perverso para que quienes operan estas redes prohíban a sus víctimas llevar o utilizar preservativos o restrinjan su posibilidad de conseguirlos. Por ejemplo, podrían negarse a ofrecer preservativos en los sitios donde se explota a las víctimas de trata. Destacados activistas en la lucha contra la trata de personas han apoyado el proyecto legislativo, ya que consideran que protegería a las víctimas de peligros adicionales como la posibilidad de contraer VIH y otras enfermedades de transmisión sexual.

En esta campaña, Human Rights Watch trabajó en colaboración con una coalición heterogénea de defensores dedicados a la salud pública, los derechos de LGBT (lesbianas, gais, bisexuales y personas transgénero) y la lucha contra la trata de personas.

“Con la aprobación de este proyecto de ley, la Asamblea Legislativa de Nueva York tomó la decisión fundamental de proteger la salud y seguridad de todos los neoyorquinos, incluidos los trabajadores sexuales y las víctimas de trata”, comentó Schleifer. “El Senado del estado, el gobernador Cuomo y los legisladores de otros estados también deberían hacer lo mismo”.