Inmigrantes a bordo de un vuelo del ICE entre Chicago y Harlingen, Texas, el 25 de mayo de 2010.

© 2010 Associated Press

(Washington, DC) - El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos está trasladando, con frecuencia en repetidas ocasiones, a inmigrantes detenidos enfrentando procesos de deportación a centros de detención remotos, señaló Human Rights Watch en un informe publicado hoy que analiza 12 años de datos.

El informe de 37 páginas, "A Costly Move: Far and Frequent Transfers Impede Hearings for Immigrant Detainees in the United States" ("Un movimiento costoso: Los traslados frecuentes a lugares lejanos impiden las vistas judiciales de los inmigrantes detenidos en Estados Unidos"), señala que los traslados alejan a los inmigrantes detenidos, entre ellos residentes permanentes legales, refugiados y personas sin documentos, de los abogados, los testigos y las pruebas que necesitan para defenderse contra la deportación. Esto puede violar su derecho a un trato justo en los tribunales, hacer muy lentos los procedimientos de asilo o deportación y extender su período de detención, señaló Human Rights Watch.

"Los traslados no sólo movilizan a las personas, también las apartan de sus derechos", señaló Alison Parker, directora del programa de Estados Unidos y autora del informe. "Pueden impedir que los inmigrantes, como los que se encuentran legalmente en el país o necesitan asilo de la persecución, tengan un abogado o defiendan su derecho a permanecer en Estados Unidos", agregó.

El análisis de Human Rights Watch de dos millones de registros de traslados a lo largo de 12 años demuestra que más del 46 por ciento de los detenidos trasladados fueron transferidos dos o más veces. Existe un caso terrible de un detenido trasladado 66 veces. En promedio, cada detenido trasladado se desplazó 600 kilómetros; y un recorrido frecuente de los traslados (de Pensilvania a Texas) cubría una distancia de 2,650 kilómetros.  Tales distancias largas y los traslados repetidos pueden dificultar extremadamente la relación entre abogado y cliente, separar a los inmigrantes de las pruebas que necesitan presentar ante el tribunal y aumentar tanto el costo de las visitas familiares que suceden muy pocas veces o nunca.

Un abogado de inmigración afirmó: "Nunca he representado a alguien que no haya estado en más de tres centros de detención. Podía ser El Paso, Texas, un centro en Arizona o enviaban a gente a Hawaii... Llevo ejerciendo como abogado de inmigración más de una década. Nunca me han informado del traslado de [mi cliente]. Nunca".

Las herramientas de datos producidas por Human Rights Watch permiten a los usuarios consultar mapas de Estados Unidos, y seguir las trayectorias desde los puntos de partida a los de llegada del mayor número de traslados. Las herramientas también generan gráficos interactivos que ofrecen a los usuarios un análisis por estado y muestran las tendencias del traslado de detenidos en el tiempo.

El número mayor de traslados entre estados consiste en la transferencia de detenidos a Luisiana, Misisipi y Texas, dentro de la jurisdicción del Quinto Circuito de la Corte Federal de Apelaciones. Según Human Rights Watch, este hecho es especialmente preocupante porque las decisiones hostiles hacia los inmigrantes de este distrito judicial son ampliamente conocidas y porque estos tres estados acumulan colectivamente la peor proporción de inmigrantes detenidos por abogado de inmigración en el país: 510 a 1.

Un residente permanente legal originario de la República Dominicana, que había estado viviendo en Filadelfia, pero fue trasladado a Texas, dijo: "Tuve que llamar para intentar conseguir yo mismo los archivos policiales. Me llevó mucho tiempo. El juez se enfadó porque le pedía más tiempo una y otra vez. Pero al final llegaron. Intenté defender mi propio caso [sin un abogado]. Perdí".

Con cerca de 400,000 inmigrantes detenidos cada año, el espacio en los centros de detención, especialmente cerca de las ciudades donde viven los inmigrantes no se ha incrementado proporcionalmente. Como consecuencia, el ICE ha desarrollado un sistema de detención, apoyado en subcontratos con cárceles y prisiones estatales, que no puede funcionar sin traslados. Durante los 12 años analizados en el informe, el ICE ha llevado a cabo dos millones de traslados relacionados con un millón de inmigrantes. Entre 2005 y 2009, el uso de los traslados se multiplicó por más del doble. Y el 57 por ciento de los traslados de detenidos consistieron en transferencias desde o hacia centros penales estatales o locales subcontratados, que vuelven a transferir a los detenidos del ICE cuando necesitan el espacio para reclusos penales del estado.

El informe calcula que sólo el transporte para los dos millones de traslados ha costado 366 millones de dólares. Sin embargo, los detenidos transferidos pasan casi tres veces más tiempo recluidos que los que se quedan en el mismo lugar, por lo que el mayor costo financiero puede deberse a los retrasos judiciales y los períodos prolongados de encarcelamiento, señaló Human Rights Watch.

Los traslados no han disminuido significativamente a pesar de las reiteradas promesas del ICE de un cambio de sus prácticas sobre transferencias. El Servicio ha anunciado su planes de creación de un nuevo centro de detención en Nueva Jersey, más cerca de las ciudades donde viven los inmigrantes, y donde se encuentran sus abogados y testigos. También ha establecido un sistema de localización de detenidos, que permite ahora a los abogados y los familiares encontrar a sus clientes o seres queridos después de que los trasladen. El sistema de localización no contribuye en absoluto a la reducción de los traslados.

Human Rights Watch reconoció que algunos traslados son inevitables, pero señaló que el ICE y el Congreso deberían aplicar controles razonables y para la protección de los derechos a los traslados de detenidos, como los que utilizan los mejores sistemas estatales de justicia penal. El informe recomienda medidas concretas para ayudar a crear dicho sistema.

"Los autobuses y los aviones que atraviesan Estados Unidos acarrean terribles consecuencias para los detenidos y el ICE", señaló Parker. "Sin embargo, hasta ahora el ICE ha adoptado muy pocas medidas para acabar con su dependencia de este juego caótico de sillas musicales", agregó.