Una mujer emite su voto en una casilla electoral en Conakry el 7 de noviembre de 2010.

© 2010 Issouf Sanogo/AFP/Getty Images

(Conakry) - El presidente Alpha Condé, quien asumió el poder en diciembre de 2010, debe abordar los profundos problemas de derechos humanos y gobernabilidad que han subrayado las décadas de abusos en Guinea, Human Rights Watch señaló en un informe publicado hoy. El informe identifica los principales factores que han contribuido a los años de impunidad y recomienda medidas que Guinea debería tomar para promover el buen gobierno y poner fin a su historia de abusos.

El informe de 68 páginas, "We Have Lived in Darkness: A Human Rights Agenda for Guinea's New Government" ("Hemos vivido en la oscuridad: Una agenda de derechos humanos para el nuevo Gobierno de Guinea"), insta al Gobierno a llevar ante la justicia a los responsables de las masacres en 2007 y 2009. Afirma que el Gobierno debe fortalecer el Poder Judicial y dotarlo de recursos adecuados, controlar y reformar el sector de seguridad, y garantizar que la población de Guinea puede beneficiarse de los abundantes recursos naturales del país. Human Rights Watch también recomienda el establecimiento de una comisión de la verdad para descubrir las causas del violento pasado de Guinea y una comisión de lucha contra la corrupción para acabar con el mal uso de su riqueza.

"El futuro de Guinea pende de un hilo", dijo Corinne Dufka, investigadora principal de África Occidental de Human Rights Watch. "Las acciones del presidente Condé - o inacciones - o crearán una nueva trayectoria positiva para los derechos humanos o atraparán a Guinea en los excesos y los abusos del pasado".

El informe se basa en más de 200 entrevistas con abogados, jueces, personal del Ministerio de Justicia; víctimas y testigos de delitos contra los derechos humanos, presos detenidos y condenados, miembros del ejército, la gendarmería y la policía; personal del Ministerio de Hacienda y empresarios; miembros de la sociedad civil y otros individuos de Guinea. Uno de los hombres entrevistados para el informe resumió la urgencia de mejorar la situación de los derechos humanos de la siguiente manera:

Durante 52 largos años, el pueblo de Guinea realmente ha sufrido los efectos de la impunidad y la corrupción. Hemos vivido en la oscuridad - sin electricidad, sin agua, sin oportunidades para nuestros hijos. Aquellos en el poder han arruinado las vidas de generaciones tras generaciones. Las familias que perdieron a sus hijos e hijas durante los tiempos de Sékou Touré, luego en 2007, y nuevamente en 2009, todavía no han acabado de llorar. Los que nos han hecho esto, a nuestro país, deben saber que no puede continuar como antes.

Una historia de abusos respaldados por el Estado
Desde su independencia de Francia en 1958, los gobernantes de Guinea - Ahmed Sekou Touré (1958-1984), Lansana Conté (1984-2008), y el capitán Moussa Dadis Camara (2008-2009) - se han apoyado en las milicias y fuerzas de seguridad del partido gobernante para intimidar y reprimir violentamente las voces independientes. Los miles de guineanos que se han atrevido a oponerse al Gobierno han sido torturados, muertos de hambre, asesinados a golpes por las fuerzas de seguridad del Estado, o ejecutados en custodia de la policía o en cuarteles militares. Los tres líderes no investigaron ni llevaron ante la justicia a los miembros de las fuerzas de seguridad implicados en delitos graves.

"La historia de impunidad de Guinea para los delitos graves ha involucrado a sucesivas generaciones de violadores de los derechos humanos", dijo Dufka. "Desmantelar esta arquitectura y cultura de impunidad, así como construir una sociedad basada en el imperio de la ley, es el desafío más grande y más importante que enfrenta el nuevo gobierno del presidente Condé".

Fortalecimiento del Poder Judicial
El nuevo gobierno del presidente Condé debe tomar medidas inmediatas para reformar el escaso financiamiento del Poder Judicial de Guinea y darle el apoyo que necesita, dijo Human Rights Watch. La marginación, el abandono y la manipulación del Poder Judicial han dado lugar a drásticas deficiencias en este sector.

Lis jueces, abogados, asistentes jurídicos y trabajadores correccionales entrevistados para este informe dijeron que los fondos con que cuentan para llevar a cabo las investigaciones judiciales, e incluso para dotarse de personal, suministros, y hacer funcionar sus oficinas es muy insuficiente. Algunos dijeron que no tenían suficientes fondos para alimentar y proporcionar atención básica a los presos, o para transportarlos a los tribunales. Se estima que del 80 al 90 por ciento de los presos detenidos en la prisión más grande de Guinea no han sido llevados ante un juez o condenados. Muchos han estado detenidos por más de cinco años sin juicio.

Creación de un mecanismo para la verdad
Human Rights Watch insta al Gobierno a establecer un mecanismo de búsqueda de la verdad para sacar a la luz atrocidades sin revelar, en particular las cometidas durante el gobierno de Sekou Touré, para explorar las dinámicas que dieron origen y sostenimiento a los sucesivos regímenes represivos y formular recomendaciones para evitar que se repitan .

Reformas al sistema de seguridad
Condé ha heredado un sector de seguridad inmerso en una cultura de poca profesionalidad e indisciplina. Los soldados y policías implicados en actos de extorsión, bandidaje, robo, secuestros, chantajes y el uso excesivo de la fuerza letal han gozado de impunidad casi total. El rápido crecimiento del Ejército en combinación con la falta de voluntad política para garantizar la disciplina y la rendición de cuentas han contribuido a los años de abusos cometidos por las fuerzas de seguridad.

"Comportándose más como predadores que como protectores, los hombres uniformados han podido salirse con la suya al cometer abusos que van desde actos penales aislados a crímenes contra la humanidad", dijo Dufka.

Human Rights Watch insta al Gobierno a adoptar una política de cero tolerancia para los abusos, a investigar, juzgar y castigar a los abusadores, y a implementar un plan creíble para la reforma formulado por la ONU y la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) .

Combatir la corrupción de raíz
Human Rights Watch también pide al nuevo Gobierno combatir la corrupción endémica, que ha impedido a los guineanos durante décadas disfrutar del derecho a la atención básica de salud, educación y otros derechos económicos y sociales. A pesar de contar con una de las mayores reservas mundiales de bauxita y otros minerales valiosos, Guinea sigue siendo uno de los países más pobres del mundo - clasificado en el lugar 156 de 169 en el Índice de Desarrollo Humano. Guinea también sufre algunos de los peores indicadores mundiales de calidad de vida, incluyendo la alfabetización de adultos y mortalidad infantil.

Para remediar estas deficiencias, Human Rights Watch insta al Gobierno, con un fuerte apoyo los organismos donantes, a proporcionar una supervisión rigurosa y transparente sobre el presupuesto del Estado y los contratos de los recursos naturales, así como a establecer una comisión independiente de lucha contra la corrupción con la facultad de investigar, citar y procesar a los responsables del desvío de recursos públicos.

Sostenimiento de la legitimidad
Por último, con el fin de garantizar una supervisión eficaz del Ejecutivo y proporcionar la representación política del pueblo guineano, Human Rights Watch exhorta a Condé a establecer un calendario concreto para las elecciones legislativas y garantizar que las elecciones se lleven a cabo de forma libre, justa y transparente. También debe tomar medidas concretas para abordar la falta de neutralidad política y la conducta poco profesional demostrada por las fuerzas de seguridad durante las elecciones que lo llevaron al poder.

"Los profundos problemas de derechos humanos Guinea - corrupción endémica, cultura de impunidad, debilidad del Estado de derecho y pobreza extrema - han arruinado las vidas y el sustento de innumerables guineanos", dijo Dufka. "Para romper este ciclo de abusos y mantener el impulso generado por las elecciones, el Gobierno debe tomar medidas inmediatas y prácticas para hacer frente a estos retos".