(Nueva York) - Los países árabes deben unirse a los esfuerzos internacionales para establecer una investigación internacional independiente sobre el uso de la fuerza letal por parte del Gobierno sirio contra manifestantes pacíficos, señaló hoy Human Rights Watch. Egipto y Túnez deberían encabezar la defensa de la imposición de sanciones contra los dirigentes responsables del derramamiento de sangre y la detenciones arbitrarias y la tortura generalizadas en Siria, dijo Human Rights Watch.

Desde 16 de marzo 2011, el Ejército sirio y otras fuerzas de seguridad han matado a más de 300 manifestantes. En los últimos días ,el gobierno del presidente Bashar al-Asad cortó el acceso y las comunicaciones con varias ciudades, enviando tanques y tropas en un esfuerzo por aplastar la disidencia pública generalizada. El 25 de abril, la Liga Árabe emitió un comunicado condenando el uso de la fuerza contra los manifestantes a favor de la democracia en varios países árabes, diciendo que "merecen apoyo, no balas" -, pero la declaración no mencionó a Siria y no propuso ninguna medida concreta para poner fin a los abusos.

"La Liga Árabe ya no es un club cerrado de autócratas y abusadores, por lo que sus miembros deben dar nombres y tomar medidas contra los violadores en serie de los derechos como Siria", dijo Joe Stork, subdirector para Medio Oriente de Human Rights Watch. "Egipto y Túnez, que han abrazado las reformas democráticas, deberían apoyar medidas como la prohibición de viajes y la congelación de activos en contra de los funcionarios sirios responsables de los peores abusos".

Si bien el Líbano, en la actualidad el único país árabe en el Consejo de Seguridad de la ONU, es particularmente susceptible a la presión de Siria, no debería oponerse activamente a los esfuerzos internacionales para detener los abusos de derechos humanos por parte del Gobierno sirio, dijo Human Rights Watch.

Human Rights Watch también pidió a Egipto y Túnez liderar los esfuerzos contra la elección de Siria como miembro del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

"Si los países árabes se unieran a la protesta internacional emergente contra los abusos del gobierno de Bashar al-Asad, Siria serían más propensa a escuchar y cambiar de rumbo", señaló Stork.

Human Rights Watch también instó a Amr Moussa, el secretario general de la Liga Árabe y un candidato declarado en las próximas elecciones presidenciales de Egipto, a pronunciarse en contra de las violaciones de los derechos en Siria.

"Como secretario general de la Liga Árabe, Amr Moussa tiene la responsabilidad de mostrar liderazgo en materia de derechos humanos en el mundo árabe", señaló Stork. "Debe insistir en que la Liga respalde su condena de la represión mediante la adopción de medidas significativas contra el Gobierno sirio".