El presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, se dirige a la 64ª Asamblea General de Naciones Unidas en la sede de la ONU en Nueva York el 23 de septiembre de 2009.

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(Nueva York) - La decisión de hoy del Consejo Ejecutivo de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) de aplazar la concesión de un controvertido premio financiado por el dictador de Guinea Ecuatorial y nombrado en honor al mismo, es un primer paso positivo, dijeron organizaciones de la sociedad civil. La UNESCO anunció el 15 de junio de 2010, que su Consejo Ejecutivo, formado por representantes de 58 países, aprobó la propuesta de la directora general de la organización, Irina Bokova, de posponer la entrega del premio y en su lugar implementar una ronda de consultas para evaluar el futuro del galardón.

Alrededor de 270 organizaciones de todo el mundo han participado en la campaña contra el Premio Internacional UNESCO-Obiang Nguema Mbasogo de investigación en ciencias de la vida. Su solicitud es que el premio sea cancelado completamente. La próxima reunión del Consejo Ejecutivo está programada para octubre.

"La directora general y los Estados miembros de la UNESCO han hecho lo correcto con el aplazamiento del premio, teniendo en cuenta las preocupaciones por las notorias violaciones de derechos humanos y la corrupción por parte del presidente Obiang", declaró el director de EG Justice, el exiliado ecuatoguineano Tutu Alicante. No obstante, añadió, "la verdadera prueba será ver si se decide la cancelación definitiva del premio".

La coalición reiteró sus solicitudes para que el monto del premio sea dedicado a promover la educación básica y otras necesidades del pueblo de Guinea Ecuatorial. Además, insistieron en que ese gasto debería hacerse de una forma limpia y transparente, para combatir los altos niveles de corrupción estatal en el país.

"El monto de US$3 millones del premio UNESCO-Obiang debería utilizarse para beneficiar al pueblo de Guinea Ecuatorial - al que le han arrebatado esos fondos- en vez de glorificar a su presidente", señaló el Reverendo Desmond Tutu, arzobispo emérito de Ciudad del Cabo y Premio Nobel, en un comunicado emitido el 11 de junio de 2010, antes de la reunión del Consejo Ejecutivo.

Durante la reunión, los gobiernos de varias regiones expresaron su oposición a la concesión de este premio y su apoyo a un diálogo más extenso. En sus observaciones introductorias, Bokova alentó a los Estados miembros a "ser valientes y reconocer nuestras responsabilidades ya que es nuestra organización la que está en juego".

El premio ha sido criticado por numerosos gobiernos, ganadores de premios de la UNESCO, científicos y defensores de la salud pública, organizaciones de la libertad de expresión, grupos anticorrupción, y muchas otras organizaciones e individuos de todo el mundo preocupados por la situación.

Desde el descubrimiento de yacimientos petroleros en la década de los 90, Guinea Ecuatorial se ha convertido en el país de África subsahariana más rico (en términos de PIB per cápita), pese al hecho de que la mayor parte de su población vive en condiciones de extrema pobreza y es incapaz de alcanzar una calidad de vida mínimamente decente.

El comunicado fue emitido por los siguientes seis grupos que se han opuesto públicamente a la concesión del premio: la Asociación Sherpa, el Centro para Derechos Económicos y Sociales, EG Justice, Global Witness, Human Rights Watch, y el Instituto Sociedad Abierta.