Palestinos esperan en el puente de Allenby, entre Jordania y Cisjordania.

© 2009 Jim Hollander POOL/AFP/Getty Image

(Amman) - Jordania debe dejar de despojar arbitrariamente de su nacionalidad a jordanos de origen palestino, dijo Human Rights Watch en un informe publicado hoy. Las autoridades han destituido de su nacionalidad a más de 2,700 de estos jordanos entre 2004 y 2008, y la práctica continuó en 2009, señaló Human Rights Watch.

El informe de 60 páginas "Stateless Again: Palestinian-Origin Jordanians Deprived of their Nationality" (De nuevo sin estado: Jordanos de origen palestino privados de su nacionalidad), detalla la manera arbitraria y sin fundamento claro en la ley en la que Jordania priva de su nacionalidad a los ciudadanos que eran originalmente Cisjordania, negándoles de esta manera derechos básicos de ciudadanía como el acceso a la educación y atención de la salud.

"Jordania está anteponiendo sus intereses políticos a los derechos fundamentales de miles de sus ciudadanos", dijo Sarah Leah Whitson, directora para Oriente Medio de Human Rights Watch. "Los funcionarios están negando a familias enteras la capacidad de llevar una vida normal con la sensación de seguridad que la mayoría de los ciudadanos de un país dan por sentada".

Las autoridades jordanas han defendido la práctica como un medio para hacer frente a cualquier intento futuro de Israel de transferir la población palestina de Cisjordania, territorio ocupado por Israel, a Jordania.

Jordania ocupó Cisjordania en 1949 tras la primera guerra árabe-israelí, y en 1950 extendió su soberanía a este lugar, concediendo a todos los residentes la nacionalidad jordana. Sin embargo, en 1988, el rey Hussein rompió los lazos legales y administrativos de Jordania con Cisjordania, renunciando a las afirmaciones de soberanía sobre este lugar y despojando de la nacionalidad jordana de todos los palestinos que residían en Cisjordania en este entonces.

Otros jordanos de origen cisjordano, pero que no vivían en Cisjordania en ese momento, no se vieron afectados y mantuvieron su nacionalidad jordana. Sin embargo, al menos durante la última década, Jordania ha despojado arbitrariamente de su nacionalidad a miles de estos ciudadanos de origen cisjordano. El cuarto de millón de jordanos de origen palestino, que Kuwait expulsó en 1991 y regresó a Jordania, se encuentran en especial riesgo.

Los funcionarios jordanos los han despojado de su nacionalidad supuestamente por no poseer un permiso de residencia válido expedido por Israel para Cisjordania. Pero esta condición para la ciudadanía no tiene una base clara en la ley jordana. Estos permisos son claramente difíciles de obtener - si no imposibles - dadas las políticas restrictivas de Israel sobre la concesión de los derechos de residencia en Cisjordania a los palestinos.

Los jordanos afectados por esta política se enteraron que habían sido despojados de su nacionalidad no por un aviso oficial, sino durante procedimientos de rutina, tales como la renovación de un pasaporte o licencia de conducir, o durante el registro de un matrimonio o del nacimiento de un hijo en el Departamento de Estado Civil. El despojo de la nacionalidad parece ser tan aleatorio como arbitrario. En los cuatro casos que Human Rights Watch examinó, la nacionalidad de una persona fue retirada involuntariamente, mientras que en el caso de un hermano, en circunstancias idénticas, no fue así.

Human Rights Watch descubrió que el Ministerio del Interior no proporcionó un procedimiento claro para apelar estas decisiones, y que la mayoría de los entrevistados temían que el recurso ante los tribunales finalizara en la pérdida de su nacionalidad.

“Funcionarios prepotentes está despojando de nacionalidades de una manera totalmente arbitraria", dijo Whitson. "Un día eres jordano, y al día siguiente has sido despojado de tus derechos como ciudadano en tu propio país".

Sin nacionalidad, los individuos y las familias tienen dificultades para ejercer sus derechos como ciudadanos, como obtener atención a la salud, empleo, posesión de bienes, así como viajar y enviar a sus hijos a las escuelas y universidades públicas. Con ningún otro país a donde recurrir, estos jordanos se han convertido en palestinos apátridas, en muchos casos por segunda vez después de 1948.