En el informe de 48 páginas, Human Rights Watch documenta el incumplimiento de Estados Unidos con la CIEDR en siete áreas clave. El tratado, ratificado por Estados Unidos en 1994, obliga a los Estados partes a adoptar medidas efectivas para eliminar la discriminación por motivos de raza, color u origen nacional o étnico en todas las esferas de la vida pública. El informe de Human Rights Watch fue preparado para presentarse al Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial, un órgano internacional que vigila y reporta el cumplimiento con la CIEDR. El Comité examinará el acatamiento por parte de Estados Unidos con la CIEDR durante una sesión a realizarse en Ginebra, Suiza, el 21 y 22 de febrero de 2008.

“La convención contra la eliminación de la discriminación racial fue el primer tratado principal de derechos humanos suscrito por Estados Unidos”, dijo Alison Parker, directora adjunta del Programa de Estados Unidos de Human Rights Watch y autora del informe. “Desafortunadamente, más de 13 años después, Estados Unidos no ha cumplido sus obligaciones respecto al tratado en varios aspectos importantes”.

Los hallazgos del informe incluyen los siguientes:

    En algunos estados del país, los jóvenes afroamericanos arrestados por asesinato tienen por lo menos el triple de probabilidades, en comparación con jóvenes blancos arrestados por el mismo motivo, de que se les condene a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.

    En escuelas públicas de Estados Unidos, estudiantes afroamericanos e indígenas estadounidenses reciben castigos corporales a tasas significativamente más altas que las correspondientes a estudiantes blancos.

    Refugiados haitianos que solicitan ingreso a Estados Unidos son tratados de manera menos favorable que los refugiados cubanos, debido a una política gubernamental explícita.

    A los individuos no ciudadanos detenidos por el Ejército de Estados Unidos en la Bahía de Guantánamo, Cuba, se les niega el derecho a una revisión judicial de su detención y a procedimientos de juicio justo, derechos que gozan los ciudadanos estadounidenses.