Se supone que la joyería debe ser un símbolo de belleza, amor y compromiso. Cada año, los consumidores compran casi US$300.000 millones en joyas para ellos mismos o sus seres queridos. Pero, con mayor frecuencia, promover la historia de la belleza, el amor y el compromiso no es suficiente: los clientes quieren asegurarse de que los minerales preciosos y las gemas de sus joyas se han obtenido de manera responsable.

Las condiciones para extraer el oro y los diamantes pueden ser brutales. Los mineros, incluso niños entre ellos, sufren lesiones y mueren en minas inseguras para la extracción de oro o diamantes. Los pueblos indígenas y otros residentes locales que viven cerca de minas a gran escala son desplazados por la fuerza. En las zonas de conflicto, los civiles sufren enormemente debido a los abusos de grupos armados y redes delictivas que se enriquecen explotando el oro y los diamantes. Las minas contaminan las vías fluviales y el suelo con productos químicos tóxicos, lo que perjudica la salud y los medios de subsistencia de comunidades enteras.

Las empresas de joyería no están haciendo lo suficiente para garantizar que sus suministros se hayan obtenido de manera responsable, y muchas no informan de manera pública y transparente sobre los esfuerzos de debida diligencia que aseguran cumplir. A menudo las empresas confían en el Consejo de Joyería Responsable (RJC, por sus siglas en inglés), que reúne a más de 1.000 empresas en la cadena de suministro de joyas. Pero el RJC promueve estándares que permiten a las compañías certificarse incluso cuando no respetan derechos humanos básicos. El Proceso de Kimberley, otro sistema utilizado a menudo por las empresas, se centra muy estrechamente en los diamantes vinculados a las fuerzas rebeldes, se aplica sólo a los diamantes en bruto y no impone ninguna responsabilidad a dichas empresas. Los gobiernos rara vez requieren que los actores de la industria emprendan medidas sólidas de debida diligencia en materia de derechos humanos. Estados Unidos y la Unión Europea (UE) han adoptado leyes sobre el abastecimiento responsable de oro (así como estaño, tungsteno y tántalo), pero más países tendrían que seguir su ejemplo, y las leyes deberían aplicarse a una gama más amplia de minerales.

Las empresas de joyería pueden satisfacer la demanda de joyas de origen ético situando la responsabilidad y la transparencia en el centro de su negocio, y algunas ya han empezado a hacerlo. Según las normas voluntarias existentes, establecidas por las Naciones Unidas y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), se espera que las empresas implementen un proceso de “debida diligencia” para identificar los riesgos de derechos humanos, abordar estos riesgos y rendir cuentas por sus esfuerzos al público y auditores independientes.

Nosotros, las ONG y los sindicatos abajo firmantes, hacemos un llamado a la industria de la joyería para que refuerce su compromiso con el abastecimiento responsable en medidas efectivas.

Las empresas de joyería deberían:

  • Establecer y aplicar una sólida política de debida diligencia en la cadena de suministro e incorporarla a los contratos con proveedores, de acuerdo con los cinco pasos descritos en la Guía de Debida Diligencia de la OCDE para Cadenas de Suministro Responsables de Minerales en las Áreas de Conflicto y de Alto Riesgo.
  • Garantizar una cadena de seguridad completa sobre el oro y los diamantes para exigir y evaluar pruebas de transacciones comerciales, entre otras cosas, así como la procedencia de los minerales y las rutas de transporte de sus proveedores.
  • Evaluar y responder a los riesgos de derechos humanos en todas sus cadenas de suministro, lo que incluye garantizar que los trabajadores tengan derecho a sindicalizarse y acceder a un recurso efectivo.
  • Verificar su propia conducta y la de sus proveedores mediante auditorías de terceros independientes.
  • Informar públicamente sobre su debida diligencia de derechos humanos teniendo como base un reporte anual que incluya, qué riesgos se identificaron, qué medidas de mitigación se tomaron y qué inversiones se realizaron en este sentido.
  • Publicar los nombres de sus proveedores de oro y diamantes, así como también información sobre la participación de los proveedores en mecanismos independientes de auditoría de terceros, cuando corresponda.
  • Buscar activamente oportunidades para obtener oro y diamantes de minas artesanales y de pequeña escala que no estén asociadas con violaciones de los derechos humanos y estén dispuestas a participar en procesos de legalización y formalización confiables.
  • Apoyar iniciativas para mejorar las condiciones de derechos humanos en las comunidades mineras artesanales y de pequeña escala, incluso mediante la formalización, el cumplimiento de la debida diligencia y las iniciativas de derechos humanos basados en la comunidad.
  • Participar y apoyar activamente iniciativas de múltiples partes interesadas diseñadas para fortalecer el abastecimiento responsable de minerales y la debida diligencia en todas las industrias y sectores, lo que debería incluir a las cooperativas mineras y a los sindicatos.

Amnesty International

Anti-Corruption Trust of Southern Africa

Arbeitsgruppe Schweiz Kolumbien ask! (Swiss Working Group on Colombia, Suiza)

Artisanal Gold Council (Canadá)

Centre for Natural Resource Governance (Zimbabue)

Child Labor Coalition (EEUU)

Coalition de la Société Civile de la Région de Grands Lacs contre l'exploitation illégale des Ressources Naturelles (La Región de los Grandes Lagos de Africa )

Ecumenical Institute for Labor Education and Research (Filipinas)

Enough Project (EEUU)

Gesellschaft für bedrohte Völker (Society for Threatened Peoples STP, Suiza)

Global March Against Child Labor

Global Witness

Groupe d'Appui aux Exploitants des Ressources Naturelles (República Democrática del Congo)

Groupe de Recherche et de Plaidoyer sur les Industries Extractives (Costa de Marfil)

Human Rights Watch

India Committee of the Netherlands (Países Bajos)

IMPACT (Canadá)

IndustriALL Global Union

International Corporate Accountability Roundtable

International Labor Rights Forum

MIHOSO International (Ghana)

National Consumers League (EEUU)

New Light Children Centre Organization (Tanzania)

Public Eye (Suiza)

Réseau de Lutte Contre La Faim (Camerún)

Solidarity organisation Afrikagrupperna (The Africa Groups of Sweden)

Stop Child Labour Coalition (Países Bajos)

Swedwatch (Suecia)

Zimbabwe Environmental Law Association (Zimbabue)