Kurdish refugee boy from Kobani tries to look into his new school at a refugee camp in the border town of Suruc, Turkey, on November 2, 2014.

© 2014 Reuters

(Estambul) – Niños kurdos de la ciudad siria de Kobani (o Ain al-`Arab en árabe) fueron torturados y maltratados tras ser detenidos por el Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés), señaló hoy Human Rights Watch. Cuatro niños dieron cuentas detalladas de su sufrimiento durante los cuatro meses que pasaron recluidos con aproximadamente otros 100 niños.

Los menores, de 14 a 16 años, se encontraban entre los 153 niños kurdos secuestrados por ISIS el 29 de mayo de 2014, cuando viajaban a sus casas en Kobani. De acuerdo con funcionarios y medios de comunicación kurdos sirios, ISIS liberó al menos a 25 de ellos el 29 de octubre. Entrevistados uno por uno en Turquía, destino al que habían huido en busca de seguridad después de que el ISIS los liberara a finales de septiembre, los cuatro jóvenes contaron que fueron golpeados repetidamente con una manguera y un cable eléctrico y que les obligaron a ver videos de ataques y decapitaciones de ISIS.

“Desde el comienzo del levantamiento sirio, los niños han sufrido los horrores de la detención y la tortura, primero a manos del gobierno de Assad y ahora de ISIS”, dijo Fred Abrahams, asesor especial para los derechos del niño de Human Rights Watch. “Estas evidencias de tortura y abuso de niños por parte de ISIS subraya por qué nadie debería apoyar su actividad criminal”.

Inicialmente, ISIS detuvo a unos 250 estudiantes kurdos de Kobani cuando viajaban de regreso a casa después de haber hecho sus exámenes de la secundaria en Alepo el 29 de mayo. A las pocas horas, ISIS liberó a todas las niñas (alrededor de 100), pero recluyó a 153 niños en una escuela en Manbij, una ciudad 55 kilómetros al suroeste de Kobani.

Entre junio y septiembre, cerca de 50 menores lograron escapar o fueron liberados. Al parecer, unos 15 de ellos fueron intercambiados por combatientes de ISIS detenidos por el grupo armado kurdo, las Unidades de Protección Popular (YPG, por sus siglas en inglés). A finales de septiembre, ISIS puso en libertad a otros 75 de los niños restantes, incluidos los que fueron entrevistados por Human Rights Watch. Los cuatro desconocían el motivo de su liberación.

Un funcionario del Partido de la Unión Democrática (PYD, por sus siglas en inglés), el principal partido político kurdo que gobierna en Kobani, aseguró a Human Rights Watch que ISIS puso en libertad a los últimos 25 niños el 29 de octubre Los menores se dirigen a Turquía debido al conflicto en Kobani, apuntó.

De acuerdo con los cuatro jóvenes entrevistados por Human Rights Watch, guardias de ISIS en la escuela de Manbij golpeaban a los que trataban de escapar, sacaban malas calificaciones en las clases de religión obligatorias o hacían cualquier otra cosa que sus secuestradores interpretaran como mal comportamiento. ISIS maltrataba especialmente a los niños de familias que tenían un familiar en el YPG, dijeron los niños.

“Realmente eran aquellos cuyas familias tenían lazos cercanos al YPG los que más sufrían”, señaló uno de los muchachos, de 15 años. “[Los de ISIS] les ordenaron que dieran las direcciones de sus familiares, primos, tíos, diciendo: ‘Cuando vayamos a Kobani, iremos por ellos y los cortaremos en pedazos’. Veían a los del YPG como kafir [infieles]”.

El adolescente contó que los guardias de ISIS utilizaban un cable eléctrico para pegar a los niños en las manos, la espalda y las plantas de los pies, sobre todo cuando se portaban mal. Describió un incidente:

Un niño que exclamó “¡Ay  madre!”, cuando fue atrapado en la habitación de otro grupo, fue colgado, suspendido con las manos atadas a la espalda y un pie atado a las manos, y le dijeron que debía pedir ayuda a Dios, no a su madre.

Los cuatro chicos relataron que ISIS dividió a los chicos en grupos de ocho; cada grupo dormía en un salón de clases diferente. Cada uno recibía tres mantas: dos para dormir en el suelo y otra para taparse. Los guardias les dejaban bañarse una vez cada dos semanas. Les daban de comer dos veces al día, pero después de que algunos escaparan, ya no les permitían jugar fuera.

Los niños dijeron que muy ocasionalmente recibieron visitas y llamadas telefónicas de sus padres. Al principio, también tenían prohibido hablar kurdo.

Todos los niños describieron cómo les obligaban a rezar cinco veces al día y les sometían a una intensa instrucción religiosa. Los maestros también les obligaban a ver videos de ISIS en combate y decapitando a rehenes.

Según los jóvenes, los guardias y los maestros religiosos en la escuela eran una mezcla de sirios árabes y hombres de Jordania, Libia, Túnez y Arabia Saudita. Todos coincidieron en que los sirios eran los que daban las peores golpizas, especialmente un hombre llamado Abu Shehid de las cercanías de Alepo.

Uno de los chicos, de 16 años, dio más detalles sobre las frecuentes palizas:

Los que no se ajustaban al programa eran golpeados. Nos pegaban con una manguera verde o un cable grueso con alambre por dentro. También nos pegaban en las plantas de los pies. El neumático lo utilizaban con menos frecuencia. Una vez me metieron dentro del neumático y me golpearon. A veces se inventaban excusas para pegarnos sin ninguna razón. Los guardias sirios eran los peores y nos dieron las peores palizas. Nos obligaban a aprender versículos del Corán y pegaban a los que no se los aprendían bien. Cuando algunos muchachos trataron de escapar, el trato empeoró, nos castigaron a todos y nos dieron menos de comer.

Los cuatro rehenes dijeron que no les dieron ninguna explicación para su liberación más allá de que habían terminado su formación religiosa. Les dieron 150 libras sirias (US$1) y un DVD con material religioso y les dejaron marchar.

Además de los niños detenidos en mayo, ISIS ha secuestrado a otros niños y adultos, hombres y mujeres civiles de las aldeas cerca de Kobani y, al parecer, mantiene a algunos de ellos presos como moneda de cambio para la liberación de combatientes de ISIS en poder del YPG, dijeron cuatro kurdos del área de Kobani a Human Rights Watch (ver detalles más abajo).

La toma de rehenes es un crimen de guerra según el derecho internacional humanitario (la ley de conflictos armados). El crimen de guerra de la tortura, en virtud del derecho internacional humanitario, consiste en la imposición de dolor severo físico o mental o sufrimiento severo para propósitos tales como obtener información o una confesión, el castigo, la intimidación o la coerción.

El 15 de agosto, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la resolución 2170, instando a todos los estados miembro a adoptar medidas nacionales para detener el flujo de combatientes extranjeros, financiación y armas a ISIS, Jabhat al-Nusra y cualquier otro grupo o individuo asociado con al-Qaeda.

El 24 de septiembre, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la resolución 2178, instando a los estados a luchar contra el terrorismo mediante el establecimiento de medidas de revisión, controles fronterizos eficaces y otras iniciativas para prevenir el reclutamiento, organización y circulación de terroristas, incluidos los afiliados a ISIS. La resolución también urge a los estados a mejorar la cooperación, continuar con los procesamientos y ayudar a fomentar la capacidad de otros estados para luchar contra los grupos terroristas.

“Los gobiernos de Oriente Medio y Occidente deberían implementar inmediatamente las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU destinadas a frenar el apoyo a ISIS”, dijo Abrahams. “Para frenar los abusos de ISIS, los gobiernos tienen que abordar su recaudación de fondos y su reclutamiento”.

Otros sirios kurdos secuestrados por ISIS
Una mujer y su nuera de Kunaftar, un pueblo cerca de Kobani, que fueron entrevistadas a la vez, dijeron que ISIS había secuestrado a dos hombres y 12 mujeres y niños después de que invadieran la aldea el 21 de mayo. Un documento preparado por el YPG enumera los nombres y las edades de las 14 personas, 6 de las cuales eran niños menores de 10 años. ISIS puso en libertad a las mujeres y la mayoría de los niños el 28 de junio, el día antes del comienzo del Ramadán, pero cuatro meses después sigue reteniendo a dos hombres y un joven de 17 años.

La nuera, de 20 años, contó que ella fue una de las detenidas que luego fueron liberadas. Dijo que ISIS retuvo a las 14 personas en Manbij y les interrogó sin violencia sobre las relaciones de los prisioneros con la YPG. La mujer describió cómo dio a luz a un bebé durante su detención y que guardias de ISIS la llevaron a un hospital para el parto.

Durante la retención del grupo, la suegra de la mujer dijo que fue a quejarse al comandante de ISIS en Manbij. “Fui al emir de Manbij, Abu Hashim, para rogarle que los liberara”, dijo. “Él respondió: ‘Deja que el YPG libere a nuestra gente que mantiene presa y nosotros los liberaremos’”.

En la aldea de Minas, también cerca de Kobani, ISIS capturó a siete hombres civiles cuando invadió el pueblo a principios de octubre, dijo a Human Rights Watch un pariente de dos de los prisioneros. Tres de los hombres se habían quedado en el pueblo durante el avance de ISIS; los otros cuatro, incluyendo dos de los tíos del hombre, regresaron después de que ISIS llegara para recoger algunos objetos personales, dijo. El hombre dijo que llamó y habló brevemente con uno de sus tíos después de que éste hubiera sido capturado.

Un agricultor de 40 años de la aldea de Ghassaniya (Helinj en kurdo) dijo que ISIS secuestró a cuatro de sus sobrinos, de 16, 17, 18 y 27 o 28 años, a finales de febrero, cuando viajaban en auto a través de territorio controlado por el ISIS en dirección al Kurdistán iraquí. La familia encontró su vehículo abandonado en un lugar llamado Aliya en la carretera de Alepo-Hassakah, 10 kilómetros al oeste de Tel Tamer, dijo. “Esta zona estaba bajo el control de ISIS y no tengo ninguna duda de que ISIS se los llevó con el propósito de asustar y aterrorizar a la gente”, aseguró.

Dos representantes de la PYD dijeron a Human Rights Watch que los cuatro hombres están entre un grupo estimado de 160 hombres y niños que ISIS secuestró en el mismo lugar a finales de febrero, cuando el grupo viajaba al Kurdistán iraquí para trabajar. Informaron que no se conoce que nadie de este grupo haya sido puesto en libertad.