Tres jóvenes novias, de 11, 12 y 13 años de edad, se casan con tres hermanos en una misma ceremonia en las áreas rurales afuera de Hajjah.

© 2011 Stephanie Sinclair/VII

Un foro de 565 miembros en Yemen, creado para ayudar a establecer las bases para una nueva constitución, dio el importante paso de publicar un informe que recomienda una edad mínima de 18 años para que jóvenes de ambos sexos contraigan matrimonio.

El foro, que comenzó en marzo de 2013, reunió a muchos de los elementos de la sociedad yemení, incluidos jóvenes, mujeres y activistas de la sociedad civil. El informe de 300 páginas contiene recomendaciones sobre derechos humanos que podrían mejorar particularmente la vida de mujeres y niños yemeníes.

El matrimonio infantil es un problemaimportante en Yemen, donde según datosde 2006 de la ONU y el gobierno de Yemen, el 52 por ciento de las niñas se casan –a menudo con hombres mucho mayores- antes de los 18 años; 14 por ciento lo hacen antes de los 15. Si las niñas no quieren casarse, sus familias generalmente las obligan. Las niñas que se casan a menudo abandonan la escuela, son más propensas a morir durante el parto  y afrontan un mayor riesgo de abuso físico y sexual que las mujeres que se casan a los 18 o más tarde. Hasta ahora, Yemen ha sido uno de los pocos países de la región que no había fijado una edad mínima para el matrimonio.

El foro recomendó sanciones penales para cualquier persona que obligue a un menor a casarse. En 2012, el presidente Abdu Rabu Mansour Hadi emitió un decreto que obliga al gobierno a implementar las recomendaciones del informe final.

El informe del foro también recomienda que cualquier nueva constitución garantice igualdad entre hombres y mujeres y que el Estado apruebe las leyes necesarias para reforzar esto. También prohíbe la discriminación por motivos de sexo, raza, religión, opinión e incluso estatus social o económico. El informe recomienda nuevas leyes destinadas a proteger una gran cantidad de derechos, incluido el derecho al agua, la alimentación, la educación y el cuidado de la salud. También establece que Yemen debe respetar las convenciones internacionales de derechos humanos que ya ha ratificado.

Ahora comienza el trabajo duro para Yemen. Hay una sensación palpable de esperanza entre muchos yemeníes y activistas de derechos en el país con los que hablé de que estas recomendaciones, en caso de que sean adoptadas, marcarán el comienzo de un nuevo respeto y afianzamiento de los derechos humanos más básicos. Dicho esto, en Yemen hay muchos salafistas conservadores y partidos políticos con tendencias islamistas que presionarán enérgicamente contra la consagración de este tipo de cambios en la constitución de Yemen.

En los próximos días, Hadi nombrará a los miembros del comité de redacción de la constitución, encargado de convertir las recomendaciones del informe en disposiciones constitucionales que sean aceptables para todos los yemeníes, incluidos los sureños y otros grupos marginados. Será necesario que el resto de las recomendaciones sean implementadas por el gobierno y el parlamento, y la sociedad civil deberá desempeñar un papel clave a la hora de impulsar a ambos para que actúen con rapidez y eficacia.