Ali Amar.

© 2010 Reyes Sedano

(Nueva York) - Las autoridades marroquíes deben detener el acoso, al parecer por motivos políticos, de los periodistas Alí Amar y Zineb El Rhazoui, Human Rights Watch dijo hoy.

La policía derribó la puerta del apartamento de El Rhazoui a las 5:45 de la mañana del 4 de junio de 2010 y, sin primero obtener el permiso requerido por ley, registró su hogar de forma intencionalmente humillante. Procedieron después a detener a ella y a Amar durante 12 horas, luego volvieron a arrestar Amar el 7 de junio y lo mantuvieron bajo custodia durante 24 horas.

El pretexto para estas medidas fue una denuncia de robo, presentada por un socio de Amar, por lo cual Amar irá a juicio el 10 de junio. Sin embargo, el uso de las autoridades de la denuncia para registrar la casa de El Rhazoui y cuestionar a los periodistas acerca de sus escritos y sus vidas privadas demuestra una determinación para castigarlos y desacreditarlos por sus escritos y su activismo.

"La policía se aprovechó de una disputa de laboral para acosar y humillar a los dos audaces periodistas", dijo Sarah Leah Whitson, directora de Oriente Medio y Norte de África para Human Rights Watch. "La mala conducta policial da muchas razones para temer sobre qué tipo de justicia le espera a Ali Amar".

Tanto Amar como El Rhazoui trabajaban para el semanario de Marruecos Le Journal Hebdomadaire, antes de su cierre en enero. Le Journal había sido objeto de una creciente presión respaldada por el gobierno, que incluyó abrumadoras sentencias impuestas por los tribunales en casos de difamación con motivaciones políticas.

Amar es también el autor de Mohammed VI: El gran malentendido, una descripción crítica del régimen del Rey marroquí que se publicó en Francia en 2009, pero que fue prohibida en Marruecos. Amar continúa escribiendo sobre temas controvertidos: en mayo, contribuyó con un artículo para la revista francesa Marianne criticando a las autoridades marroquíes por tratar de apaciguar a los islamistas mediante la persecución de los homosexuales.

Desde que salió de Le Journal, El Rhazoui, se ha dedicado a la escritura independiente, principalmente para publicaciones extranjeras. Un ensayo que escribió lamentando la expulsión reciente de Marruecos de los expatriados cristianos apareció en la edición en español de Le Monde Diplomatique en abril de 2010. Ella apareció en el canal de televisión TV5 de Francia a finales de abril, criticando el trato de los homosexuales en Marruecos.

El Rhazoui es también co-fundadora de un grupo llamado Mali, el “Movimiento alternativo por las libertades individuales”. El gobierno la arrestó previamente el 13 de septiembre de 2009, cuando estaba a punto de participar en un día de campo organizado por Mali para protestar contra una ley marroquí que prohíbe a los musulmanes comer en público durante las horas de ayuno del Ramadán . El 2 de mayo de 2010, la policía en Casablanca de nuevo la detuvo brevemente junto con otros para evitar que celebraran una manifestación organizada por Mali para crear conciencia sobre el acoso sexual.

El Rhazoui dijo a Human Rights Watch que el allanamiento del 4 de junio de la casa comenzó cuando unos 15 agentes de policía vestidos de civil brevemente llamaron a la puerta de su apartamento de Casablanca y tocaron el timbre, y luego forzaron su entrada extrayendo la puerta de su marco. El grupo incluía a oficiales superiores de la policía judicial de Casablanca. Rhazoui dijo más tarde que los agentes no le pidieron permiso ni le mostraron una orden de registro o de arresto, pero registraron y fotografiaron cada habitación de la vivienda. El Rhazoui dijo que la policía más tarde le dijo que estaban investigando una denuncia de que Amar había robado una computadora y otros materiales de un socio de negocios. Al parecer esperaban encontrar a Amar en el apartamento.

Entre los objetos que la policía fotografió se encontraban dos botellas vacías de vino en la mesa del comedor y artículos personales en el baño. Marruecos no tiene una ley que prohíba el consumo de alcohol en privado. El Rhazoui dijo que la policía en un momento trató de empujar tanto a ella como Amar al dormitorio para tomarles fotos allí, pero se resistieron.
La policía incautó un disco duro externo, una laptop la cual dijo Amar que le pertenecía, una tarjeta de memoria de la cámara de El Rhazoui, y las dos botellas de vino vacías. La policía entonces se llevó Amar y a El Rhazoui a una comisaría de Casablanca donde los interrogó antes de liberarlos 12 horas más tarde, a las 7:30pm.

El Rhazoui dijo a Human Rights Watch que la policía la interrogó brevemente sobre las acusaciones de robo, explicando que el denunciante la había nombrado como cómplice. Pero ella dijo que la policía dedicó la mayor parte de sus preguntas a su vida privada y su relación con Amar. Sus respuestas a las preguntas, como por ejemplo si tuvo relaciones sexuales con Amar, si tenía condones en su apartamento, y si bebía vino, figuraron en la declaración escrita de la policía y que ella firmó antes de su liberación, comentó El Rhazoui.

Amar dijo a Human Rights Watch que la policía le hizo numerosas preguntas sobre las acusaciones de robo, pero que también dedicó mucho tiempo a interrogarlo acerca de su libro sobre el Rey, su artículo sobre los homosexuales en Marianne, y sus planes futuros como periodista, entre otros temas no relacionados con el presunto delito.

"Esta dura invasión de la residencia de un ciudadano marroquí y el irrelevante cuestionamiento acerca de la vida privada de las personas muestra el comportamiento arbitrario de la policía, y por lo tanto es un asalto a los derechos de privacidad de todos los marroquíes", dijo Whitson.

El registro del apartamento en El Rhazoui al parecer violó la legislación marroquí en el sentido de que la policía no procuró primero obtener el permiso del dueño, según el artículo 79 del Código de Procedimientos Penales, y presuntamente llevó a cabo la operación antes de las 6 de la mañana, mientras que el artículo 62 del Código requiere que los registros tengan lugar entre las 6am y las 9pm, con excepciones estrictamente definidas.

La policía le dijo Amar que se presentara de nuevo el 6 de junio para ser interrogado, pero se negó a hacerlo en ausencia de una citación por escrito. A eso de las 3:45pm del 7 de junio, la policía lo detuvo en una calle del centro de Rabat, lo trasladó a Casablanca, lo llevó ante un fiscal, y finalmente lo liberó después de 24 horas. El fiscal le informó que iba a ser juzgado por el robo en virtud del artículo 505 del Código Penal y que el juicio comenzaría el 10 de junio en el Tribunal de Primera Instancia de Ain Sbaa. Si es declarado culpable, Amar enfrentaría hasta cinco años de prisión y una multa.

La policía estableció contacto con El Rhazoui el 7 de junio, diciéndole que se presentara en la jefatura de policía de Casablanca. Cuando lo hizo a la mañana siguiente, le dijeron que estuviera disponible para ser interrogada y luego la liberaron. No han presentado cargos en su contra.
"Hay una manera correcta para que la policía investigue una denuncia penal, respetando la presunción de la inocencia", dijo Whitson. "Al tratar a estos dos periodistas como criminales, al invadir su privacidad con sus registros y sus preguntas - en aparente indiferencia de las propias leyes de Marruecos - la policía ha demostrado que su verdadero motivo era otro".