El presidente estadounidense Barack Obama firma una orden ejecutiva pidiendo el cierre del centro de detención militar en Guantánamo, Cuba, en un plazo de un año.

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(Nueva York) - El gobierno de Obama debería conmemorar mañana el octavo aniversario de Guantánamo renovando su compromiso de cerrar la prisión de forma rápida y responsable, Human Rights Watch dijo hoy. Presos implicados en los crímenes deben ser acusados y llevados a juicio ante los tribunales federales, y los demás deben ser enviados a casa o reasentados en otros países.

Estados Unidos llevó a los primeros 20 detenidos, encapuchados y encadenados, a la Estación Naval de la Bahía de Guantánamo en Cuba, el 11 de enero de 2002. A pesar del compromiso declarado por el presidente de Barack Obama de cerrar la prisión en enero de 2010, cerca de 200 hombres todavía permanecen en este lugar, la mayoría de los cuales nunca han sido acusados de ningún delito.

"El presidente Obama convirtió a Guantánamo en uno de sus temas característicos cuando se comprometió en su segundo día en el cargo a cerrar el centro de detención dentro de un año", dijo Andrea Prasow, asesora principal de Contraterrorismo de Human Rights Watch. "Aunque se está perdiendo ese plazo, el gobierno debería intensificar sus esfuerzos para repatriar de manera responsable o juzgar a los detenidos y cerrar la prisión tan pronto como sea posible".

En diciembre, el gobierno de Obama anunció que tenía previsto trasladar a algunos detenidos de Guantánamo al Centro Correccional de Thomson, una prisión del estado de Illinois que el gobierno federal tiene la intención de comprar.

Acelerar el cierre de Guantánamo trasladando a los detenidos a Estados Unidos para continuar la detención sin cargos no sería más que llevar las fallas fundamentales de Guantánamo al territorio continental de EE.UU., señaló Human Rights Watch.

"EE.UU. debe dejar de depender de la detención indefinida sin cargos, una de las prácticas que convierte a Guantánamo en una mancha en la reputación del país", dijo Prasow. "Si el gobierno continua manteniendo a los detenidos sin cargos, no estaría cerrando Guantánamo, sino transfiriéndo la prisión a Illinois".

Human Rights Watch dijo que el gobierno no debe repatriar involuntariamente a los detenidos a países donde es probable que sean torturados, maltratados o detenidos indefinidamente sin cargos, sino más bien encontrar países terceros dispuestos a reubicarlos. Decenas de detenidos procedentes de países como Argelia, Libia y Túnez, así como de varios uigures de China, tendrán que ser reasentados de forma segura en terceros países.

Human Rights Watch expresó su especial preocupación por los detenidos de Guantánamo yemeníes, que actualmente representan casi la mitad de la población del centro de detención. A principios de este mes, el gobierno de Obama anunció que iba a detener los regresos a Yemen debido a preocupaciones de seguridad tras el intento de Omar Faruk Abdulmutallab de encender una mezcla explosiva en un avión comercial el 25 de diciembre. Se informó que Abdulmutallab, un nigeriano, recibió formación en el Yemen.

Human Rights Watch instó al gobierno a acusar a los yemeníes implicados en delitos y a trabajar con el Gobierno de Yemen para repatriar de manera segura o reasentar en terceros países al resto. Human Rights Watch Pide a tanto a EE. UU. como a Yemen ofrecer a los detenidos en libertad asistencia para ayudarlos a reinsertarse en la sociedad y hacerlos menos vulnerables al reclutamiento por grupos extremistas. Si es necesario, dijo Human Rights Watch, Yemen o un tercer país podría imponer restricciones a los movimientos de los detenidos para proteger la seguridad nacional.

Human Rights Watch también instó al gobierno a procesar a los detenidos de Guantánamo implicados en crímenes en los tribunales federales de EE.UU., en lugar de en las comisiones militares desacreditadas e ineficientes. Los tribunales federales han procesado más de 200 casos de terrorismo desde el 11 de septiembre de 2001, más del 90 por ciento de los casos han terminado en condenas.

"Los tribunales federales de EE. UU. tienen una larga historia de procesar a sospechosos de terrorismo de una manera rápida y justa", dijo Prasow. "Las comisiones militares nunca serán consideradas creíbles y sólo han logrado obtener tres condenas en los últimos siete años".