Juana, 21, Honduras, detenida en Tapachula

Y me llevaron a hablar con el cónsul y no me dijeron “¿Querés COMAR? ¿Querés pedir COMAR o querés deportación? No me dijeron nada. O sea, yo no sabía nada de eso. Y me llevaron a hablar con el cónsul. Me pidió mis datos personales, mi edad. Y ya, a los dos días de haber hablado con el cónsul, ya venían con mis papeles de deportación, y no dejaban que uno leyera nada. Decían: “firme rápido, huella rápido”, y sin uno leer a lo que iba a firmar.