Los gobiernos de las Américas deberían definir una respuesta colectiva y uniforme al éxodo de personas que huyen de Venezuela. Deberían considerar adoptar un régimen uniforme de protección temporaria para dar seguridad y estatus legal a los venezolanos que necesitan protección. La agudización de la crisis venezolana ha propiciado el mayor flujo migratorio de este tipo en la historia reciente de América Latina.