Manifestantes participan en una protesta para exigir la renuncia del presidente egipcio, Mohamed Morsy en la Plaza Tahrir de El Cairo el 1 de julio de 2013.

© 2013 Reuters

(New York) – Funcionarios egipcios y líderes políticos en todos los campos deben condenar y tomar medidas inmediatas para hacer frente a los niveles alarmantes de violencia sexual que encaran las mujeres que participan en las protestas de la plaza Tahrir. Grupos locales que combaten el acoso sexual confirmaron que en solo cuatro días,  las turbas asaltaron sexualmente y en algunos casos violaron a por lo menos 91 mujeres en la plaza Tahrir durante las protestas que iniciaron el 30 de junio de 2013 en medio de un clima de impunidad.

"Los desenfrenados ataques sexuales ocurridos durante las protestas en la plaza Tahrir ponen de manifiesto las fallas del gobierno y de todos los actores políticos quienes no han podido hacer frente a la violencia sexual que experimentan diariamente las mujeres de Egipto en los espacios públicos", dijo Joe Stork, subdirector para Medio Oriente de Human Human Rights Watch. "Estos son delitos graves que frenan la plena participación de las mujeres en la vida pública de Egipto en un momento crítico para el desarrollo del país."

El grupo egipcio Operación anti Acoso/ Asalto sexual (Operation Anti-Sexual Harassment/Assault,), que opera una línea telefónica para ayudar a las víctimas de asalto sexual y busca intervenir para detener o prevenir ataques, ha recibido decenas de denuncias de agresiones sexuales contra las mujeres que se han unido a las protestas en la plaza Tahrir en los últimos tres días. El grupo confirmó 46 ataques el 30 de junio, 17 agresiones el 1 de julio y el 23, el 2 de julio. Voluntarios del grupo intervinieron para proteger y evacuar a las mujeres en 31 casos de asalto sexual. Cuatro de las mujeres necesitaron atención médica, incluyendo dos que fueron evacuadas en ambulancia. Otro grupo de derechos humanos, Nazra, enfocado en Estudios Feministas confirmó otros cinco ataques el 28 de junio.

Una mujer necesitó cirugía después de haber sido violada con un "objeto punzante", dijo uno de los voluntarios con el grupo. En otras ocasiones, las mujeres fueron golpeados con cadenas de metal, palos y sillas, y las atacaron con cuchillos. En algunos casos, fueron agredidas por un lapso de hasta 45 minutos antes de que pudieran escapar.

Human Rights Watch ha documentado durante mucho tiempo el problema de la violencia sexual en las calles de El Cairo y en particular en las protestas.

La respuesta del gobierno egipcio ha sido, por lo general, minimizar la magnitud del problema o tratar de resolverlo únicamente a través de reformas legislativas. Lo que se necesita son esfuerzos concertados para mejorar la práctica de la aplicación de la ley a favor de la protección de las víctimas, investigaciones efectiva y la persecución de los atacantes, así como una estrategia nacional integral por parte del Gobierno, dijo Human Rights Watch.

Desde noviembre de 2011, la policía se ha mantenido al margen de la plaza Tahrir durante las protestas más grandes, para evitar enfrentamientos con los manifestantes. Esto ha dejado totalmente desprotegidas a las mujeres que participan en las manifestaciones, mientras tanto, los hombres involucrados en los ataques y violaciones tienen la certeza de que no van a ser detenidos o mucho menos identificados por la policía, dijo Human Rights Watch.

Los grupos de derechos a favor de la mujeres reportaron, en enero, al menos 19 casos de agresiones sexuales ocurridos en medio de la multitud en la plaza Tahrir, entre las victimas estaban seis mujeres que requieren atención médica urgente. Otras 10 mujeres más sufrieron ataques en noviembre de 2012 y 7 en junio de 2012. Uno de los casos denunciados en enero por el grupo de trabajo contra el acoso sexual fue el de una mujer que fue violada con un arma blanca que cortó sus genitales.

Leer el resto de este comunicado en inglés