Un zambiano trabaja en el sector de la construcción para la Mina de Luanshya de China. La Mina de Luanshya de China es una de las cuatro empresas de la minería del cobre en Zambia, operada por la empresa china paraestatal China Non-Ferrous Metal Mining Company.

© 2011 Thomas Lekfeldt/Moment/Redux

 

(Lusaka) - Las mineras de cobre en Zambia, operadas por empresas chinas, incumplen de manera rutinaria las leyes laborales y regulaciones diseñadas para proteger la seguridad de los trabajadores y su derecho a organizarse, Human Rights Watch señaló en un informe publicado hoy. El nuevo presidente electo de Zambia, Michael Sata, conocido por criticar las prácticas laborales de China, debería cumplir con sus promesas de campaña de acabar con los abusos y mejorar la regulación gubernamental de la industria minera, con el fin de garantizar que todas las empresas respeten las leyes laborales de Zambia.

El informe de 122 páginas, “‘You’ll Be Fired If You Refuse’: Labor Abuses in Zambia’s Chinese State-owned Copper Mines” ("'Será despedido si se niega': Los abusos laborales en las minas de cobre en Zambia propiedad del Gobierno chino"), detalla los abusos persistentes que se cometen en minas operadas por compañías chinas, incluyendo condiciones de salud y seguridad precarias, turnos laborales regulares de 12 horas y hasta 18 horas de arduo trabajo y actividades antisindicales, todo ello en violación de las leyes nacionales de Zambia y del derecho internacional del trabajo. Las cuatro mineras de cobre en Zambia en manos chinas son filiales de China Non-Ferrous Metals Mining Corporation, una empresa estatal bajo la autoridad del cuerpo ejecutivo más alto de China. La minería de cobre representa un papel crucial en la economía de Zambia, contribuyendo con cerca de 75 por ciento de las exportaciones del país y dos tercios de los ingresos del gobierno central.

 

"Una importante inversión de China en la industria de la minería de cobre de Zambia puede beneficiar tanto a China como a Zambia", dijo Daniel Bekele, director para África de Human Rights Watch."Pero los mineros que trabajan en compañías dirigidas por empresas chinas han sufrido por mucho tiempo de condiciones de salud, seguridad y trabajo abusivas, así como de la indiferencia del gobierno".

 

El informe está basado en una investigación realizada durante tres misiones sobre el terreno en noviembre de 2010 y julio de 2011 y parte de más de 170 entrevistas, incluyendo 95 con trabajadores de las cuatro mineras de cobre operadas por estatales chinas en el país y 48 con trabajadores de otras cupríferas multinacionales. Mineros que trabajan en minas administradas por empresas chinas dijeron que estaban contentos de que hubieran hecho una inversión sustancial en las minas de cobre y creado puestos de trabajo. Sin embargo, describieron condiciones laborales abusivas que violan las normas nacionales e internacionales del trabajo y que no garantizan el mismo nivel de protección que ofrecen otras mineras multinacionales en el país.

 

"A veces, cuando te encuentras en una posición peligrosa, te dicen que sigas adelante con el trabajo", contó un minero de Non-Ferrous China Africa (NFCA por sus siglas en inglés) a Human Rights Watch. "Sólo les importa la producción, no la seguridad. Si alguien muere, puede ser sustituido mañana. Y si uno denuncia el problema, pierde su trabajo".

Entre el 5 y 12 de octubre de 2011, los mineros de tres de las cuatro cupríferas administradas por el Estado chino iniciaron una huelga, con la esperanza de que la elección del nuevo gobierno crearía un entorno que promovería la mejora de las condiciones laborales.La producción quedó paralizada. El 19 de octubre, Non-Ferrous China Africa, la minera de cobre en manos chinas que lleva el mayor tiempo en operación, despidió al menos a 1,000 trabajadores en huelga. Después de la presión del gobierno en los días posteriores, NFCA accedió a reincorporarlos. Reuters informó que el presidente ejecutivo de NFCA dijo que los trabajadores reintegrados serían investigados y que los "alborotadores" afrontarían medidas disciplinarias.

 

Los mineros que trabajan para las empresas de propiedad china describen consistentes condiciones precarias de salud y seguridad: la ventilación inadecuada puede causar enfermedades pulmonares graves, las empresas no sustituyen los equipos protectores cuando se dañan y los mineros sufren continuas amenazas de despido si se niegan a trabajar en lugares peligrosos bajo tierra. Estas prácticas, combinadas con la naturaleza ya de por sí peligrosa de la minería del cobre, causa lesiones y otras complicaciones de salud. A veces, los gerentes chinos sobornan o amenazan a los trabajadores para que no reporten accidentes u otros problemas al Departamento de Seguridad Minera del Gobierno de Zambia, dijeron algunos mineros.

 

"Muchas de las malas prácticas de higiene y seguridad que detectamos en las minas de Zambia administradas por empresas chinas guardan un parecido asombroso a los abusos que vemos en China", dijo Bekele. "El respeto a las leyes laborales y la protección de la seguridad de los trabajadores debería ser una práctica habitual de operación, tanto en China como en el extranjero, y no debería tratarse como un irritante obstáculo a la obtención de mayores ganancias".

 

Además de sus precarios estándares de seguridad, varias operaciones de extracción de cobre en Zambia dirigidas por estatales chinas exigen a los mineros que trabajen turnos brutalmente largos, a pesar de operar en condiciones muy difíciles, como temperaturas extremadamente altas y el contacto con ácidos y productos químicos nocivos. Muchos mineros en Sino Metals trabajan cinco turnos de 12 horas a la semana, además de un sexto de 18 horas conocido como "cambio de turno", cuando rotan del turno de día al nocturno, o viceversa. Otros mineros dijeron haber trabajado 365 días sin un solo día libre. Las leyes de Zambia especifican una semana laboral de 48 horas, y todas las demás multinacionales de cobre se organizan en turnos de 8 horas que cumplen con esta ley. Varios mineros dijeron que estas prolongadas jornadas laborales contribuyen a accidentes y muchos se quejaron de no cobrar horas extra.

 

La represión de la actividad sindical dificulta la capacidad de los trabajadores para hacer frente a estos abusos y otros temas de interés, especialmente el sueldo, que es más alto que el salario mínimo mensual de Zambia, pero mucho menor que el que pagan otras multinacionales de minería de cobre en Zambia. Varias operaciones en manos chinas han impedido que los trabajadores ejerzan su derecho a afiliarse al sindicato de su elección mediante amenazas y prácticas intimidatorias. Los mineros de las empresas dirigidas por las estatales chinas y otras multinacionales también describieron represalias contra reconocidos representantes sindicales, incluyendo reducciones de sueldo y la negativa a renovar sus contratos.

 

China Non-Ferrous Metals Mining Corporation presentó una respuesta detallada a una carta de Human Rights Watch que resume las principales conclusiones del informe, la cual puede encontrar como anexo al informe.

 

Si bien ha habido mejoras en cuestiones laborales desde que las compañías chinas empezaron a operar en el país en 2003, todavía no cumplen con las normas del derecho del trabajo así como tampoco se ajustan a los estándares de sus competidores multinacionales en la industria del cobre de Zambia, señaló Human Rights Watch. Los mineros ahora reciben periódicamente equipamiento de protección personal, que antes no se proporcionaba de manera sistemática o en su totalidad. Pero en general, estos equipos no son sustituidos cuando se dañan durante el trabajo, dando lugar a accidentes innecesarios y problemas de salud. Después de años de presión por parte de los sindicatos y el gobierno, se han incluido botiquines de primeros auxilios y ambulancias para responder a los casos de lesiones graves. Sin embargo, los trabajadores se quejaron de que, a menudo, los botiquines de primeros auxilios que se llevan bajo tierra están incompletos porque los gerentes son poco cuidadosos con las cuestiones de seguridad.

 

"Las mejoras recientes muestran que las empresas chinas se atienen a las leyes laborales cuando el gobierno de Zambia cumple con su responsabilidad de proteger los derechos de los trabajadores", dijo Bekele. "Pero pese a que las leyes de la minería de Zambia son fuertes sobre el papel, el gobierno ha fallado a la hora de garantizar su cumplimiento".

 

La responsabilidad principal de asegurar que las mineras de cobre de Zambia operen de acuerdo con las normas nacionales e internacionales pesa sobre el gobierno de Zambia.Para ello, cuenta con un Departamento de Seguridad Minera dentro del Ministerio de Minas y Desarrollo de los Recursos Minerales, que se encarga de supervisar el cumplimiento de las regulaciones mineras del país, incluyendo aquellas que versan sobre temas de salud y seguridad.

 

Sin embargo, el departamento carece de suficiente personal y financiación y los mineros denuncian que es corrupto, lo que lo hace casi completamente incompetente. Prácticamente no lleva a cabo ninguna inspección proactiva y debido a las limitaciones presupuestarias, a veces obliga a las empresas que son blanco de investigación a correr con los gastos de transporte y otros costos. Además, las multas que puede imponer son tan bajas que casi no tienen ningún efecto disuasorio, señaló Human Rights Watch.

 

El Ministerio de Trabajo ha aprobado sistemáticamente convenios colectivos de negociación que contienen disposiciones que entran en conflicto con el derecho laboral nacional e internacional. Tampoco ha tomado medidas contra las empresas que imponen medidas perjudiciales contra los representantes sindicales.

 

"En lugar de limitarse a culpar a las firmas en manos chinas, el presidente Sata debe asegurarse de que su gobierno protege adecuadamente los derechos de los trabajadores", dijo Bekele. "Se necesitan medidas más estrictas en contra de todas las empresas que no respetan las leyes laborales y los reglamentos de trabajo de minería".

 

Testimonios

 

Sobre salud y seguridad, un operador de grúa en la mina subterránea de cobre de NFCA:

 

Trabajamos en condiciones muy malas, condiciones horribles. Después de una explosión, es necesario que pase una hora para que bajen el polvo, los gases y los humos. Se supone que debemos esperar para entrar. Pero los chinos dicen: "Vamos, vamos, entren de inmediato! "Y si uno no lo hace, le terminan el contrato. Así que entramos directamente a una zona llena de humo y polvo....El médico dijo que estos gases han causado mis úlceras y dolor en el pecho.

 

Sobre salud y seguridad, un operador de perforación subterránea de NFCA:

 

Un día, ya habíamos [perforado] más allá de donde había soportes de protección y pensé que era no seguro proseguir sin instalar más soportes. Cuando recibí mi siguiente paga vi que me habían marcado como ausente. Cuando me enfrenté al jefe chino al respecto, me gritó y me dijo que yo no había hecho mi trabajo.Entonces, él me dijo que renunciara. Ahora me preocupa que cuando se venza mi contrato, no me lo renueven. Así que en el futuro, no me quedará otra que seguir trabajando, sin importar si las condiciones son peligrosas. De lo contrario, perderé mi empleo.

 

Sobre salud y seguridad, un "casual" (trabajador temporal) de Sino Metals, en referencia a la exigencia de la compañía de que los trabajadores temporales provean sus propios equipos de protección:

 

Los jefes chinos no nos dan respiradores ni cascos; nada. Debemos traer nuestros propios equipos de seguridad o ir sin ellos. He sufrido dolores de pecho y de cabeza, pero no recibo cuidados de salud de la compañía. No hay seguro de salud para los trabajadores temporales. El sindicato nacional ha sido informado [sobre esto], pero no ha hecho nada al respecto... Es tan malo que, cuando vino Rupiah [el ex presidente Banda] a la planta en marzo [de 2011], nos metieron en una sala y nos encerraron... Más tarde me enteré de que les dijeron a otros trabajadores temporales que se quedaran en casa aquel día.Pero estábamos ahí, en la planta. Y nos llevaron a una habitación y la cerraron con llave mientras estaba ahí el presidente, para evitar que nos viera.

 

Sobre horas de trabajo, un minero que trabaja en la plataforma de lixiviación en Sino Metals:

 

Es difícil soportar estas horas de trabajo. Trabajamos 12 horas al día, cinco días, y 18 horas el día de rotación de turno. Es agotador...Y nunca nos dan una pausa; dicen que es una operación continua, así que nada de respiros. Es muy duro. Si comemos, debemos hacerlo mientras trabajamos, o conseguir que un amigo nos cubra durante unos minutos. Hay veces en que uno está tan cansado. Y después de ir y volver del trabajo, son al menos 14 horas al día.Mi vida es sólo mi trabajo aquí.

 

Se supone que las horas extra son cuatro cada día. Pero no tiene sentido en términos del sueldo...El mes pasado recibí menos de 200.000 [Kwacha, o US$42] por mis horas extraordinarias. ¡Sin embargo, trabajé 30 horas extra cada semana! No nos dicen cómo hacen estos cálculos, se niegan...Nuestro horario es demasiado largo para el sueldo que recibimos.

 

Sobre las actividades antisindicales, un representante del sindicato en Sino Metals:

 

Los chinos no entienden el concepto de un sindicato. Intimidan a los que dirigen o son parte de un sindicato. Si se enteran de que eres un representante, te meterás en problemas; intentarán frustrarte hasta que renuncies al trabajo.

 

Sobre las actividades antisindicales, un representante del sindicato en NFCA:

 

Varias veces he sido acosado ​​e intimidado por mis vínculos al sindicato. Fui trasladado por la fuerza [a otro departamento]... mucho más lejos de donde se organizan y celebran las reuniones.... [Varios meses después], me cobraron por asistir a una reunión, lo cual va directamente en contra de la ley. El gerente dijo que no contaba con el permiso de mi supervisor inmediato, a pesar de que sí me lo había dado...Mi supervisor me dijo que las instrucciones vinieron de arriba... que el gerente chino "insistió en que te cobrara la multa". Podía ser despedido si me vuelven a poner una penalización, así que es una manera para mantenerme alejado de mis actividades sindicales. Los chinos no tienen ningún respeto por el sindicato; nos ven como enemigos.