El Dr. Cu Huy Ha Vu es escoltado por la policía después de su juicio ante el
Tribunal Popular de Hanoi, 4 de abril de 2011.

© 2011 Reuters

(Bangkok) – El encarcelamiento del Dr. Cu Huy Ha Vu por realizar propaganda antigubernamental no ha hecho más que aumentar el fervor de una extraordinaria muestra de apoyo popular a favor de su liberación, afirmó Human Rights Watch en un informe publicado hoy.

Vu, de 53 años de edad, condenado a siete años de cárcel en abril de 2011, tiene un apoyo extraordinariamente amplio entre sectores diversos de la sociedad vietnamita. Se ha convertido en una causa célebre a través del poder de Internet, creando un desafío en materia de derechos humanos sin precedente para el Gobierno vietnamita, aseveró Human Rights Watch.

El informe de 59 páginas, “Vietnam: The Party vs. Legal Activist Cu Huy Ha Vu” (“Vietnam: El partido contra el activista legal Cu Huy Ha Vu”), describe los elementos únicos que hacen que éste sea el juicio político de más alto perfil en Vietnam desde hace décadas. Dichos elementos incluyen los desafíos legales de Vu para promover los derechos humanos, la responsabilidad a nivel oficial y la protección del medioambiente ante la élite política del país, incluido el primer ministro Nguyen Tan Dung. Las credenciales revolucionarias de la familia de Vu y su propio origen entre la élite le convierten en una de las personas más destacadas que han cuestionado públicamente el gobierno del Partido Comunista de Vietnam (PCV).

“La condena del Dr. Vu es otra mancha más en el pésimo historial de Vietnam en materia de derechos humanos, y demuestra que el Gobierno hará todo lo que haga falta para silenciar a un crítico destacado”, dijo Phil Robertson, subdirector para Asia de Human Rights Watch. “Pero quizá esta vez las autoridades vietnamitas se atraganten en el intento de saciar su apetito de castigo”.

Tras el arresto de Vu, en noviembre de 2010, su familia comenzó una tenaz campaña pidiendo públicamente su puesta en libertad que provocó una expresión de apoyo popular a Vu sin precedentes a cargo de grupos religiosos, blogueros influyentes, destacados oficiales del ejército jubilados y ciudadanos corrientes.

A nivel nacional, las protestas sobre el juicio de Vu han saturado los blogs, páginas web y publicaciones en línea en vietnamita. Pocos días después del juicio, el popular sitio web Bauxite Vietnam comenzó una petición en línea a favor de la anulación del juicio y la inmediata puesta en libertad de Vu. En sólo tres semanas, la “Petición para la puesta en libertad del ciudadano Cu Huy Ha Vu” fue firmada por casi 2,000 personas, muchas de ellas en Vietnam. Entre los firmantes se encuentran altos miembros del partido comunista, altos cargos retirados del ejército, funcionarios gubernamentales, profesionales de cuello blanco, artistas, periodistas, académicos, miembros de congregaciones religiosas, así como trabajadores y granjeros ordinarios. Al menos una docena de personas han informado que la policía los hostigó por haber firmado la petición.

El Departamento de Estado de EE UU expresó su “profunda preocupación” a causa del proceso legal y su resultado, y añadió que el caso “plantea graves preguntas sobre el compromiso de Vietnam con el Estado de derecho y la reforma. Ningún individuo debería ser encarcelado por ejercer su derecho a la libertad de expresión”. La Unión Europea afirmó: “Esta condena no es consistente con el derecho fundamental de todas las personas a sus opiniones, y a la expresión pública y libre de éstas”.

Human Rights Watch descubrió claras violaciones procesales durante el juicio el 4 de abril, cuya duración fue de menos de seis horas. El Tribunal del Pueblo de Hanoi denegó la petición del equipo defensor de acceder a los documentos en los que se basaba la fiscalía. El juez Nguyen Huu Chinh expulsó del tribunal a un abogado defensor por continuar solicitando los documentos. Los abogados defensores restantes siguieron pidiendo los documentos, y cuando sus esfuerzos resultaron vanos abandonaron el recinto en señal de protesta.

“A pesar de que el Dr. Vu llevó a cabo su activismo completamente dentro de los cauces que marca la ley, las autoridades suprimieron sus intentos de hacer avanzar el sistema de justicia de Vietnam en un juicio falto de las garantías del proceso debido”, indicó Robertson. “Los líderes de Vietnam deberían hacer caso a los llamamientos de la comunidad internacional de revocar esta parodia de justicia y liberar de inmediato al Dr. Vu”.

Tras el veredicto, Vu escribió a las autoridades vietnamitas, negándose a aceptar la condena y presentando una apelación. El Gobierno aún sigue considerando su petición.

Human Rights Watch recomienda la inmediata puesta en libertad de Vu, ya que su arresto, detención, acusación y condena están basados en el ejercicio pacífico de su derecho a la información, y su derecho a la libertad de opinión, expresión y asociación. Estos derechos están consagrados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, así como en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, un tratado internacional al que Vietnam se adhirió en 1982.

“Vietnam debería escuchar a los ciudadanos que piden la puesta en libertad del Dr. Vu, en lugar de hostigarlos y tratarlos como criminales”, indicó Robertson. “Los actos de las autoridades están dañando verdaderamente la reputación, ya de por sí en declive, de Vietnam como un país donde se respeta el Estado de derecho y las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos”.