El presidente de Zimbabue Robert Mugabe, izquierda, y el primer ministro Morgan Tsvangirai, se preparan para una sesión de fotos después de una ceremonia de juramento en la residencia oficial en Harare el 19 de febrero de 2009.

© 2009 AP

(Johannesburgo) - Líderes de África austral deberían presionar al Gobierno de unidad nacional de Zimbabue a poner fin a las continuas violaciones de derechos humanos e implementar reformas legales, dijo Human Rights Watch en un informe publicado hoy. Los jefes de Estado miembros de la Comunidad de Desarrollo de África Austral (SADC), se reunirán en una cumbre en Kinshasa, República Democrática del Congo, el 7 y 8 de septiembre de 2009.

El informe de 20 páginas, “False Dawn: The Zimbabwe Power-Sharing Government's Failure to Deliver Human Rights Improvements" (“Falso amanecer: El fracaso del Gobierno de unidad de Zimbabue en presentar mejoras de derechos humanos"), destaca la falta de progreso del Gobierno de transición en reformas a los derechos humanos en los seis meses desde que fue creado. El antiguo partido gobernante, la Unión Nacional Africana de Zimbabue - Frente Patriótico (ZANU-PF), ha demostrado una falta de voluntad política para efectuar cambios y ejerce más poder que el Movimiento para el Cambio Democrático (MDC), el antiguo partido de la oposición y actualmente socio en el Gobierno. La Policía, los fiscales estatales y los funcionarios judiciales, alineados con el ZANU-PF, realizan enjuiciamientos por motivos políticos de legisladores y activistas del MDC, y no garantizan la justicia para las víctimas de abusos ni hacen rendir cuentas a los perpetradores de violaciones de derechos humanos.

"Los líderes de África austral deben dejar de mirar a Zimbabue a través de lentes color de rosa", dijo Georgette Gagnon, directora de África para Human Rights Watch. “Los dirigentes de la región necesitan presionar a Zimbabue abierta y públicamente a ejercer reformas de derechos humanos para evitar que el país retroceda a la violencia y el caos promovidos por el Estado".

En la cumbre, se espera que los jefes de Estado evalúen el cumplimiento de Zimbabue con una serie de sentencias del Tribunal de la SADC sobre la incautación ilegal de tierras en Zimbabue. Se espera también que Jacob Zuma, presidente de Sudáfrica y actual titular de la organización, informe a los líderes sobre los progresos realizados por el Gobierno de coalición de Zimbabue, que ha estado en vigor desde febrero. El Gobierno fue creado por un acuerdo mediado por la SADC en septiembre de 2008, después de un período en que el ZANU-PF y sus aliados desataron una campaña de violencia para impedir una victoria electoral del MDC.

En su nuevo informe, Human Rights Watch instó a los líderes de África austral a extraer del Gobierno de Zimbabue compromisos concretos en materia de derechos humanos y ligarlos a puntos de referencia específicos para el progreso dentro de un marco de tiempo claro. Se instó también a los participantes de la cumbre a plantear las preocupaciones por la falta de reformas institucionales y legislativas básicas en Zimbabue que garanticen el Estado de derecho, así como los derechos fundamentales de los zimbabuenses.

"Los líderes de la SADC deberían estar con el pueblo de Zimbabue en pedir el establecimiento de reformas urgentes para hacer frente la crisis política y de derechos humanos del país", dijo Gagnon. "Sin estos cambios necesarios, el Gobierno de coalición de Zimbabue seguirá siendo construido sobre arena".